•   México  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

 La historiadora de la UNAM y autora del libro “La suerte de la consorte”, Sara Sefchovich, considera que Gutiérrez Müller “al igual que otras primeras damas en el pasado ha pedido a su marido un nombramiento de un asunto que es de su interés”. 

Aunque la  esposa de López Obrador ha insistido en que no ejercerá el papel convencional de primera dama, esta semana se anunció que presidirá el Consejo Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México.

“Resulta equivocado pensar que por no ocuparse del trabajo asistencial como otras esposas de presidentes ya no eres primera dama”, explicó a Efe Sefchovich, considerada como la máxima especialista en México sobre la historia de las primeras damas. Tradicionalmente las esposas de los presidentes mexicanos han ocupado la presidencia honoraria del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), un cargo sin sueldo y con unas funciones representativas y no ejecutivas.

Angélica Rivera, esposa del presidente Enrique Peña Nieto. EFE/END

“La señora Beatriz, como otras primeras damas, ha pedido a su marido un nombramiento de un tema que es de su interés. Ya otras primeras damas pidieron un cargo a su marido de un tema que era de su interés como educación, artesanías o música, como las señoras López Mateos, Echeverría y López Portillo”, agregó Sefchovich.

  Son otros tiempos

Durante la presentación del nombramiento de su esposa, López Obrador indicó que “Beatriz no quiere ser primera dama, lo ha decidido, también respetando a quienes en otros tiempos han actuado con ese papel, respetando a las señoras esposas de los expresidentes, pero son, la verdad, otros tiempos”.

Tras su nombramiento, Beatriz Gutiérrez aclaró en Twitter que no tendrá un sueldo en el gobierno de su esposo ni manejará ningún tipo de presupuesto; y reiteró que seguirá trabajando como profesora y apoyará a la recuperación del patrimonio cultural.

“No se trata de ofender a nadie, pero nunca ninguna primera dama manejó un presupuesto ni recibió un salario por su papel. Ninguna primera dama en la historia del país ha tenido un sueldo”, subrayó Sefchovich, cuyo trabajo sobre biografías de las primeras damas abarca un período de casi 500 años, desde la primera virreina de México, Catalina de Vargas, pasando por Amalia Solórzano de Cárdenas hasta Angélica Rivera de Peña.

Ellas piden ellos conceden

La historiadora señaló que no hay ninguna diferencia con otras primeras damas porque aunque no se ocupará de lo que se han encargado tradicionalmente otras esposas en la práctica ha obtenido la presidencia de un consejo honorario de un asunto de su interés. Añadió que, en realidad, “así ha funcionado siempre el papel de las primeras damas. Ellas piden algo a su marido y el marido lo concede. Ya otras primeras damas hicieron algo que solamente pudieron obtener gracias a su marido”.

Sara Sefchovich indicó que en la práctica la señora Beatriz Gutiérrez ya está ejerciendo de primera dama desde su intensa participación en la campaña a favor de su marido.

También al haber recibido recientemente en Costa Rica la Orden del Mérito Morista por su conocimiento literario e histórico entre los vínculos de esa nación y México. “Claramente, se lo han dado porque es la esposa del próximo presidente de México”, indicó.

Sobre el papel de Angélica Rivera, la esposa del presidente Enrique Peña Nieto, dijo que fue el comienzo del fin de la figura tradicional de primera dama en México, ya que “la señora Rivera dijo que se iba a dedicar a la asistencia social pero no lo hizo”.

Por ello en la cuarta edición (2013) de su libro “La suerte de la consorte”, tituló el capítulo referente a la exactriz de telenovelas “¿El fin de la primera dama?”.

La historiadora de la UNAM subrayó que hay dos papeles que tradicionalmente han desempeñado las esposas de los presidentes mexicanos: uno de ellos consiste en mostrarse ante los ciudadanos como apoyo incondicional a su marido y acompañarlo en ceremonias, actos oficiales y viajes y el otro consiste en hacer algo a favor de los grupos vulnerables de la sociedad.

La esposa de Pena Nieto se desvinculó de ese papel tradicional de ocuparse del DIF quedando desvirtuado su papel de primera dama y quedando en la sombra con muy pocas apariciones públicas.

 De alguna manera Beatriz Gutiérrez va a seguir la estela de Angélica Rivera para ser una primera dama diferente y particular.