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 El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recibió ayer en La Habana al primer grupo de 205 médicos repatriado de Brasil tras la decisión del Gobierno de la isla de cesar su participación en el programa “Más Médicos” en protesta por unas polémicas declaraciones del mandatario electo, Jair Bolsonaro.

Díaz-Canel saludó a cada uno de los profesionales a su llegada en un vuelo de la aerolínea Cubana de Aviación encargada del traslado de los 8,332 integrantes del contingente de médicos que comenzaron su retirada de Brasil en un cronograma que debe concluir el próximo 12 de diciembre, según las autoridades de la isla.

“Ustedes son más que médicos porque han regresado a la patria con una vivencia revolucionaria tal que los ha engrandecido”, dijo el mandatario cubano a los galenos, según reportaron medios estatales de la isla.

El gobernante cubano resaltó el “desinterés, altruismo, entrega plena” de los cooperantes que han prestado servicios en los lugares donde no había asistencia médica en el país suramericano y “fueron capaces de curar enfermos y también de animar el alma de millones de brasileños, dieron el cariño que no habían recibido”. El ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba anunció la semana pasada que retiraría a su personal del programa “Más Médicos”, por el que Brasil contrató a los galenos para atender los municipios más remotos y pobres del país dentro de un acuerdo tripartito con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).     

Por Bolsonaro

Una declaración del Minsap afirmó entonces que esa decisión en respuesta a las palabras “amenazantes y despectivas” del presidente electo del país suramericano, Jair Bolsonaro, quien consideró a los médicos cubanos como “esclavos” de una “dictadura” y anunció modificaciones al programa.

Según los acuerdos con la OPS, los cubanos recibían el 30 % de su salario en Brasil y el 70 % restante lo percibía el Gobierno cubano, algo “inaceptable” para Bolsonaro.

El líder ultraderechista brasileño, que asumirá la Presidencia el próximo 1 de enero, también cuestionó la preparación de los médicos de la isla y que no fuesen sometidos a la revalidación de sus títulos como los demás profesionales extranjeros en la nación suramericana.

En el recibimiento a los médicos, el ministro de Salud Pública dijo que los pronunciamientos de Bolsonaro ratificados al día siguiente de su elección confirmaron que “estaba dispuesto a afectar la atención de salud de más de 30 millones de brasileños” y reconoció el “impacto” de la decisión cubana.

“Nunca se había ofendido tanto ni en tan corto período de tiempo la escuela de salud cubana y a nuestros profesionales, con el propósito de construir una gran operación de ruptura del programa y desacreditar, por esa vía, una de las conquistas más grandes de nuestra Revolución”, sostuvo el titular cubano.