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“Nunca voy a tener hijos” era una de las frases que definía a la presentadora de televisión nicaragüense Indira Rojas, porque consideraba que sus proyectos se iban a ver frenados con la llegada de un bebé.

Sin embargo, este 18 de mayo se convirtió en mamá y asegura que si antes tenía ánimos de salir adelante, con la llegada de Gabriel Alejandro se “me multiplicaron por mil, así que en vez de detenerme me di cuenta que los hijos son un motor y la razón principal para tratar de actuar siempre dentro del marco de lo correcto”.

La chica que ama el turismo afirma que su embarazo cambió todo lo que pensaba antes y la sensibilizó acerca de lo fuerte que somos las mujeres, “sabía que era capaz de muchas cosas antes, pero uno no sabe toda la fuerza que guardas dentro hasta que llevas un ser humano en tu vientre”. 

Indira, como toda mamá primeriza, se enfrentó a muchos miedos y refiere: “La gente te dice cualquier cantidad de cosas y los primeros meses cometí el error de escuchar demasiadas opiniones. Gracias a Dios y con ayuda de mi doctora aclaré todos esos mitos, me di cuenta que cada mujer vive el embarazo de manera distinta, cada cuerpo es diferente y cada una tendrá una experiencia completamente distinta. Yo no subí mucho de peso  y mi panza creció bastante hasta en las últimas semanas, así que al inicio recibía comentarios como de que no era normal y que  seguro el niño iba a ser chiquito”.

¿Cesárea o parto natural?

Como este es su primer hijo, afirma que no sabía del intenso debate y hasta tipo “competencia” de a quien “le dolió más parir”, referido a qué es peor o mejor, la cesárea o el parto natural.

“No puedo creer que a estas alturas haya mujeres atacando a otras por el hecho de escoger tener a sus bebés por cesárea. Cada una de nosotras es dueña de sus decisiones y su cuerpo, ¿quién soy yo para decirle a otra mujer cómo traer al mundo a su bebé? Hay demasiados mitos en torno a esto, un ejemplo es el famoso ‘los hijos por parto natural son más apegados a la madre’”, enfatizó.

Sobre su embarazo, dijo que los achaques le dieron a su esposo  y que ella “nunca había tenido tantas ganas de comer sano como en el embarazo. Antes de la panza quería fritanga y cosas así, con el embarazo cambié la dieta totalmente y dejé de consumir grasas saturadas, moderé el consumo de azúcar y sal. De achaques, de repente me daban ganas de comer dulce, los pancakes sí eran antojo full y, sobre todo, en las últimas semanas. Tuve ganas de muchos cítricos durante todos los 9 meses: limonada y jugo de naranja. Al menos con el primer embarazo no me fue mal, subí 6 kilos en total... veremos que tal me va en el segundo”.

El nacimiento

Indira Calderón refiere que el nacimiento de Gabriel Alejandro “fue el momento más hermoso de toda nuestra vida, mi esposo estuvo presente en la cesárea y creo que hasta más nervioso que yo; amé totalmente su apoyo y atenciones en esta aventura del embarazo y la verdad es que estoy demasiado agradecida con Dios por la familia que me ha dado. Ya no podíamos esperar el verle la carita por primera vez a nuestro bebé.  El procedimiento fue rapidísimo, la epidural no me mató de dolor a como me decían, más bien me sorprendió lo sencillo que fue, en la cesárea se sienten incomodidades como mucha presión en tu abdomen y la recuperación es de cuidado, pero vale totalmente la pena cuando ves a tu pequeño. Algo que me calmó muchísimo fue el escuchar al bebé llorar en cuanto salió, pegó gritos y hasta orinó a la pediatra.  Gabrielito nació en Costa Rica;  es nica, tico y chileno (por su papá). Pesó 7 libras y es un bebé sanito, gracias a Dios que nos cuidó durante todo el embarazo”.