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La preocupación por un futuro poco halagador parece generalizada en Nicaragua, y en el corto plazo los problemas más bien tienden a irse agigantando con la escasez de fondos crediticios, con una recesión económica reinante en el mundo que provoca una actitud bastante conservadora de parte los distintos mercados mundiales y con posibilidades que los cambios climáticos afecten más al principal rubro de la economía nicaragüense, el agro.

Desde un punto de vista positivo, la producción agropecuaria podría, a lo largo de 2009, crecer aproximadamente un cinco por ciento sobre los resultados del año pasado, y las exportaciones difícilmente un diez por ciento, pero esa es la esperanza que tienen productores, exportadores, organismos de apoyo al sector privado y las instancias gubernamentales ligadas estos rubros.

La realidad, sin embargo, pareciera ser más difícil y ensañarse a futuro, que a la par tiene al interior del país un presente político inestable que eleva el riesgo país y hace que el esfuerzo de los nicaragüenses tenga que ser mucho mayor de lo que hasta ahora es.

Al respecto, Manuel Álvarez, Presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Upanic, señala que ha tenido una visión positiva, y al igual que el ministro agropecuario y forestal, ha pensado que el crecimiento del sector productivo agropecuario será de un cinco por ciento, sin embargo, la situación actual parece reducirle el optimismo.

La realidad se está poniendo dura, creíamos solucionado el financiamiento con las conversaciones entre el gobierno y la banca privada, pero este sector ha retrocedido, aduciendo que les fueron cortados los fondos internacionales y que el Banco Interamericano de Desarrollo les prometió menos de lo que pidieron.

Inestable optimismo

El inestable optimismo de Álvarez parece estar mejor cimentado en Roberto Brenes, Director del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), quien defiende que la producción y las exportaciones hasta ahora no se han desplomado estrepitosamente, pero sí han bajado. “No es un desplome como el que se había pensado al inicio del año, cuando se presentó una caída del 27 por ciento de las exportaciones en enero de 2009 con respecto al mismo período del año anterior”, expresó el experto en comercio exterior, añadiendo que sin embargo él tiene la esperanza que al final del año las colocaciones de mercancías en el exterior del país podrían tener un cierre que no sea tan drástico comparado con el año pasado.

Un cierre no tan drástico, que aun implicaría una reducción en los volúmenes y en los valores de exportaciones enviadas al mercado internacional, sería de una caída de alrededor de uno diez por ciento bajo los resultados del año anterior, aunque otro experto en comercio exterior considera, quizá con más optimismo, que el crecimiento exportador será cero.

Cero crecimiento en las exportaciones nacionales constituiría un estancamiento de los envíos de mercancías y bienes desde Nicaragua hacia al mercado mundial, pero aun cuando la cifras revelaran posiblemente resultados similares a los de 2008, los mismos no serían satisfactorios para nada.

Brenes afirma que la dificultad y el reto que ve, es de que con la ayuda de la cooperación internacional yéndose en cierta áreas, la lucha tiene que ser más fuerte en instituciones privadas como la del CEI, para hacer alianzas bastante fuertes con el sector público y para poder trabajar con los productores, para que no se baje este ritmo de las exportaciones.

El especialista señala que hasta este momento el país ha exportado mercancías y bienes por 75 millones de dólares menos de lo que vendió al exterior entre enero y mayo del año pasado, lo que definitivamente tiene sus repercusiones y lo que tenemos que hacer es trabajar más fuertemente y de la mano con organismos para poder tener un impacto menos negativo.

Formas innovadoras

Por otro lado, expertos en el mercado petrolero consideran que el barril de aceite negro llegará a tener un precio de 85 dólares promedio en todo 2009, y si eso es así, a juicio de Brenes, el impacto será bastante fuerte, sobre todo en el factor inflacionario, afectando algunas de las exportaciones, pero otros rubros de las materias primas serían beneficiados si se aumenta la eficiencia, los rendimientos productivos, siendo más competitivos y buscando formas más innovadoras para subsanar el problema.

El director del CEI considera que en la producción primaria, en los productos agrícolas, el país tiene ventajas, y si suben de precio, los productores y exportadores pueden beneficiarse un poco, pero añadió que es importante buscar algunas alternativas de mercado. De hecho la contracción en las ventas del país al mercado mundial y el debilitamiento de algunos indicadores económicos llevan a algunos especialistas a señalar que Nicaragua desde el primer trimestre de 2009 entró en una recesión De acuerdo con cifras oficiales, el indicador mensual de actividad económica se contrajo por cuarto mes consecutivo, y las exportaciones de bienes, el turismo y las importaciones experimentaron una fuerte desaceleración.

Economía entra oficialmente en desaceleración

Recientemente el presidente del Banco Central, Antenor Rosales, aceptó que “efectivamente estamos en presencia de dos trimestres en que vamos a ver una disminución de la actividad económica, una desaceleración, pero el propósito nuestro es lograr que por lo menos tengamos un crecimiento de entre cero y uno por ciento”.

Rosales en ese momento aceptó que el país mostró un importante deterioro en el primer trimestre del año, que se manifiesta principalmente en la caída de las exportaciones y las importaciones de bienes intermedios y de capital, reflejando los impactos de la crisis económica y financiera internacional, que llevaron a la economía a un estado de desaceleración.

Las exportaciones nicaragüenses, en los primeros cuatro meses de 2009, sumaron 469.9 millones de dólares, una caída de cerca del 11% comparado con el mismo período de 2008, en tanto que las exportaciones del sector de zonas francas en el primer trimestre, especialmente textileras, generaron 243.6 millones de dólares, cifra menor a la del mismo período en 2008 en un 15.4%, según datos del Banco Central.

Por el lado de las importaciones de bienes intermedios, en el primer trimestre registraron 220 millones de dólares, entre enero y marzo de este año, mientras que el año pasado fueron de 300 millones de dólares. Las importaciones de bienes de capital, por su parte, pasaron de 214 millones de dólares en ese período de 2008, a 133 millones de dólares en 2009.

Sin embargo, el Centro de Trámites de Exportaciones coloca las exportaciones de bienes y servicios del país un poco más alto que las del Banco Central en los primeros cuatro meses del año, pero aun así se presentan en rojo.

De acuerdo al Cetrex, en los cuatro primeros meses del año se exportó bienes y servicios por un valor de 497.8 millones de dólares, comparados con los 566.5 millones de dólares del mismo período del año pasado, indican una caída del 12.06 por ciento.

En cuanto a volumen, los datos señalan que mientras en los primeros cuatro meses del año pasado se lograron exportar 550 millones de kilogramos, en el mismo período de 2009 la cantidad es de 508.7 millones de kilogramos, lo que significa una caída de 7.50 por ciento.

La caída en las exportaciones marca un comportamiento pronosticado por economistas independientes, quienes habían señalado que las ventas al exterior caerían por causa de la crisis económica mundial.

Mantener en 2009 el nivel de exportaciones en la cifra de los mil 500 millones de dólares, lograda el año pasado, es el reto que tiene el sector exportador, que está preparándose para evadir los embates de la crisis económica mundial, que amenaza con reducir los ingresos por las ventas en el exterior.