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La voluntad del gobierno en pro de la conservación de las ballenas quedó en entredicho, pues la delegación nicaragüense no asistió a la reunión anual de la Comisión Internacional Ballenera, CIB, realizada en Madeira, Portugal, del 22 al 25 de junio.

Jacobo Sánchez, asesor jurídico del Club de Jóvenes Ambientalista, CJA, dijo que la ausencia de Nicaragua no permite seguir uniendo esfuerzos al grupo de Buenos Aires, del cual nuestro país es parte y firmante, y que está a favor de la conservación de los cetáceos.

El ambientalista también lamentó la posición de Japón en la reunión de la CIB, el cual solicitó que se le permita capturar ballenas en sus costas, a cambio de disminuir la captura de éstas bajo permisos especiales en aguas del Océano Austral, donde se ubican los santuarios balleneros.

“Esta propuesta de Japón, significaría el fin de la moratoria comercial de ballenas, con lo cual no estamos de acuerdo. Además esta especie no pertenece a esa nación asiática, sino que es patrimonio de la humanidad”, dijo Sánchez.

“Un canje perverso”

El ecologista catalogó esta acción como “un canje perverso”, y espera que esta nueva estrategia no tenga eco en los 85 países que conforman la CIB. Expresó que esto es parte de la diplomacia ambiental que están utilizando los países depredadores, ante el fracaso del argumento de “caza para uso científico”.

“En 2008 se sentó una posición progresista, a la par de la comunidad científica, en pro de la conservación de esta especie que se encuentra en peligro de extinción. Esperábamos en este año se hubiese ratificado esa posición de vanguardia, pero estuvimos ausente”, dijo el asesor jurídico del CJA.

Sánchez afirmó que otro de los elementos que está diezmando la población de cetáceos, es la calidad de las aguas marinas, la contaminación, la sobre pesca, y la ruptura de la cadena de equilibrio ecológico.

“Si a esto le agregamos una actividad humana, extractiva, depredadora, como es el caso concreto de Japón, se termina agravando la situación de las ballenas en el mundo”, comentó el ambientalista.

Ballenas en Centroamérica

Cascadia Research realizó una investigación de la ballena jorobada en América Central, que incluyó Costa Rica, Nicaragua y Guatemala, como parte del estudio del Splash. Este estudio es un censo coordinado y multinacional de toda la población de las ballenas jorobadas a través de su gama sabida en el Pacífico norte.

Los datos en Centroamérica demostraron que las ballenas del Pacífico norte están presentes en aguas de Guatemala a Panamá a partir de diciembre hasta abril. La mayoría de avistamientos de la ballena en grupos más grandes, ocurrieron en Nicaragua y Guatemala.

El estudio estimaba que menos de mil ballenas utilizan la región centroamericana como su área de crianza primaria, sin embargo, estas poblaciones pueden fluctuar anualmente por razones todavía no entendidas. En cambio las jorobadas han aumentando desde que fueron protegidas en 1966.