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No cortarse el cabello a como lo solicitó su jefe llevó al desempleo al albañil Jonathan Bravo, quien fue despedido por Ronald Bello Picado, subcontratista y empleador particular. Bravo salió sin pago de liquidación, vacaciones, séptimo día y treceavo mes o aguinaldo.

Este despido arbitrario que sufrió Bravo abrió paso a un proceso administrativo contra su empleador en el Ministerio de Trabajo, pero éste nunca se presentó a mediación, por lo que el caso fue a parar a los Juzgados laborales del Complejo Judicial Nejapa.

La demanda laboral fue interpuesta el siete de abril de 2006 contra Ronald Bello Picado, en su calidad de subcontratista y empleador. En la demanda se le condena al empleador por el pago de vacaciones, previo aviso, séptimos días, días feriados y aguinaldo por la suma de 6 mil 569 córdobas.

“Trabajé seis meses continuos con él y me prometió 950 córdobas a la semana con horario de 7:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Cada semana me daba entre 200 y 150 córdobas menos, aduciendo que el trabajo estaba malo, aunque a veces llegábamos hasta las 8:00 y no me pagaba horas extras”, contó el constructor.

Comienza el “Vía crucis”

Una vez interpuesta la demanda, Bravo pasó tres meses en idas y venidas a los juzgados para que resolvieran su caso. “Días enteros pasaba en los juzgados a veces tenía que prestar para el pasaje y comerme algún pan con fresco de almuerzo, porque solo me decían tiene que esperar. Definitivamente gasté más de la cuenta”, contó Bravo.

Ya cansado de la gestión y la necesidad que imperaba en su hogar, el albañil buscó trabajo y pedía permiso a su nuevo empleador para ir a “empujar” el trámite que avanzaba a ‘paso de tortuga’. Es la fecha y duerme el ‘sueño de los justos’.

“Lo último que me dijeron es que me iban a asignar un juez para ir a embargarle los bienes al señor para que me pagara, pero fui como 10 veces más y nunca me lo asignaron”, expresó desalentado el trabajador.

Historia como la de Bravo son miles en los dos juzgados laborales de Managua donde los jueces y magistrados de la Corte Suprema de Justicia admiten hay retardación de justicia.

¿A qué se debe?

Para Ana María Pereira Terán, Jueza Primero de Distrito Laboral de la Circunscripción Managua, en el área laboral, a pesar de ser un derecho social y se tiene entre los principios la celeridad, en la práctica hay un retraso.

“Hay mora judicial, esto provocado por un exceso de carga de trabajo pues solo existen en Managua dos juzgados laborales, que es donde está la masa empleadora.Tenemos en trámite un aproximado de 3 mil y pico de causas, esto también provocado porque el actual Código del Trabajo en el desarrollo del proceso no está hecho para la oralidad sino para el juicio escrito”, expresó la jueza.

El juicio escrito evidentemente es lento y muchas veces el Código del Trabajo nos remite al Código Civil y esto hace que el proceso sea más lento, explicó la doctora. A este proceso lento se le suma que los litigantes usan muchas tácticas dilatorias como reposición, incidentes de medios, recursos a fin de alargar el proceso, esto lo hacen porque el código lo permite.

“Otro obstáculo es que muchas veces los litigantes entran a los juicios sin estar preparados para el mismo, no tiene pruebas a tiempo y piden prórrogas para la recepción de documentos. Todas estas situaciones juntas hacen que el proceso sea lento y engorroso”, reiteró la jueza Pereira.

Sin embargo, los litigantes aseguran que el trámite es el tardado y que es la parte empleadora la que nunca asiste con sus medios de prueba.

Remedio

Para tratar de dar respuestas a las miles de solicitudes de demandas laborales, el magistrado Rafael Solís, Vicepresidente de la CSJ, propuso reformas al capítulo dos del Código del Trabajo, de tal forma que los procesos orales dejen de ser escrito y pasen a ser orales, para dar mayor celeridad y respuestas a los trabajadores.

Para tal propósito y lograr que el proyecto de reformas esté listo para enero de 2010, el mes pasado se formó una comisión integrada por los magistrados Francisco Rosales, Sergio Cuarezma, Rafael Solís, Jueza Ana María Pereira. Además habrá expertos catedráticos en materia laboral, como Mayling Lau, Adrián Meza y Donald Alemán.

“Actualmente estamos revisando estudios de diferentes procesos orales laborales, como el de Venezuela, Uruguay, Ecuador, España, Chile y Brasil, para encontrar después nuestro propio modelo”, dijo la doctora Pereira, quien también es la secretaria técnica de la Comisión de Reformas al Libro Segundo del Código Laboral.

Más ágil

Según la jueza, la idea del cambio es que una vez interpuesta la demanda todo el procedimiento sea oral y se presenten los recursos en una sola audiencia. Se busca que todo sea en un tiempo corto.

“Incluso el juez calendariza los pasos y centra los trámites procesales en una sola audiencia, hasta pueden presentar las pruebas allí mismo. Esto permite que el juez esté presente en la recepción de las pruebas y el juez con todo el conocimiento fresco tendrá la posibilidad de dictar sentencia en un día o en 10 días, según a como van a quedar las reformas, pero hablamos de un proceso totalmente ágil”, explicó Pereira.

A los Juzgados Laborales llegan demandas por prestaciones de pago, de liquidación, vacaciones, aguinaldo, salario, reintegro por despido arbitrario, demandas de seguridad social de jubilados, sindicalistas, mujeres embarazadas, entre otras.

Hablan representantes sindicales

Luis Barbosa, representante de la Central Sandinista de Trabajadores, aseguró que están pendientes de tales reformas al Código Laboral y que ya solicitaron una cita con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia para que les explique detalladamente lo que quieren hacer con el capítulo II de dicho Código.

“Estamos atentos porque formaron una comisión que estará trabajando el asunto y no nos tomaron en cuenta, es decir no hay un representante sindical en la comisión”, apuntó Barbosa.

También agregó que no se dejarán ‘golear’ “porque se quiere reformar el capítulo dos del Código y ahí está el procedimiento para la huelga y los movimientos sindicales no nos dejaremos arrancar el derecho a huelga”, expresó el sindicalista.

Lo que sí respaldarán al 100 por ciento, según Barbosa, es lo de los juicios orales, porque miles de casos duermen en el sueño de los justos. “Solo la CST tiene más de 800 casos en espera y se reciben un promedio de 20 casos diarios sobre todo con el cierre de maquilas en este año. Un caso representativo es el de los más de 500 trabajadores de la maquila Mil colores que ya va sobre los tres años y nada de resolverles”, recordó el trabajador.

Según el magistrado Solís, en los juzgados existen 80 mil casos pendientes en materia laboral y hasta la fecha solo se han evacuado 20 mil casos.

En 2008 entraron 3 mil 632 casos en materia laboral en los dos juzgados laborales que existen en Managua y en lo que va de este año han entrado un mil 94 casos en Managua.

El anteproyecto de las reformas al Código del Trabajo contendrá entre 60 a 80 artículos y se consultarán a medida que se van trabajando, de tal forma que para enero del 2010 esté listo para enviarlo a la Asamblea Nacional y decidan su pronta aprobación, expresó el magistrado Solís.

Representantes de la empresa privada han manifestado que estarán pendientes de las reformas y verán que beneficie también a la parte empleadora.

Faltan recursos humanos e infraestructura

Los dos jugados se turnan con una sala de juzgado de vigilancia penitenciaria, para recibir pruebas, eso hace que los avances no sean muchos. Además el Poder Judicial de Nicaragua solamente cuenta con cinco judiciales especializados en materia laboral, distribuidos en Managua, Matagalpa y León.

Ante esta necesidad, Solís anunció la apertura de un tercer Juzgado Laboral en Managua y la apertura de almenos un juzgado de esta materia en todos los departamentos del país.

“Vamos a ir creando las condiciones para tener donde realizar estas audiencias orales, por eso vamos a comprar unos 25 módulos en Nejapa para ampliar las salas de audiencias de los juzgados”, afirmó en su momento el magistrado.

Janeth Chávez, Ministra del Trabajo, aseguró que el Mitrab ya emplea el procedimiento administrativo laboral oral, para determinados casos y han experimentado una celeridad en resoluciones.

“La oralidad da mayor celeridad a los procesos y creo que este proyecto es correcto, porque en este momento en materia laboral hay juicios que tardan dos años. En lo que va del año hemos resuelto 60 inspecciones mientras que antes nos tardábamos 6 semanas en resolver una inspección”, expresó Chávez.

A finales de este mes se espera que la CSJ asigne al tercer juez laboral para Managua y antes de que se aprueben las reformas al Código Laboral se avance en resoluciones judiciales en esta materia.