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La ocupación en el Hospital Vélez Paiz es casi siempre del 102 por ciento, eso significa que el hospital está todo el tiempo “copado” de gente.

Rara vez el centro asistencial tiene una ocupación del 70 ó 75 por ciento, que es el rango sugerido por la normas internacional para asegurar una apta atención.


Sin embargo, el jefe del área de Vigilancia de Salud Pública y Epidemiología del hospital, doctor Allan Juárez, destaca a EL NUEVO DIARIO que garantizan una atención de calidad. ¿Cómo lo hacen?
Simple: “Redistribuyendo la atención y las camas”, dice.

Dificultades del único centro materno infantil

El Vélez Paiz es el único hospital Materno Infantil en Managua, en el sistema público de salud. Se edificó en la década de los 60 y fue el único que quedó en pie tras el terremoto de 1972 que destruyó la capital.

Tiene dos pisos. Pero desde hace cuatro años sólo uno está en funcionamiento por consejo de técnicos en el tema. “Nos han indiciado que no podemos poner peso en el segundo piso porque puede haber problemas (derrumbes), entonces ese piso se ocupa para docencia y para ubicar los casos sospechosos de gripe A”, explica el médico.


La decisión ha implicado disponer de menos camas. Antes del consejo de los técnicos el hospital operaba, por ejemplo, con 212 camas, pero ahora lo hace con 156. Eso mete presión en los servicios en general, deja entrever el galeno.

El funcionario ejemplifica que cuando hay brotes de enfermedades como diarreas, infecciones respiratorias agudas y dengue les toca reordenar las salas. Hecho que han materializado, en varias ocasiones, este año.


El médico comenta que a junio de 2009, las diarreas aumentaron en un 12 por ciento respecto a junio de 2008. “Las diarreas incrementaron en 362 casos más y tuvimos que hacerle frente a esa situación”, detalla.

A eso agrega las hospitalizaciones por la patología, pues de cada tres niños con la infección, uno ameritó ser ingresado.

¡Ay!, las IRA

Las infecciones respiratorias son otro de los males que los ponen en aprietos. El galeno destaca que éstas registran un crecimiento del 15 por ciento en lo que va de 2009. Aunque las atenciones por neumonías, en promedio, se registran entre un 5 y un 6 por ciento.


Es decir, que han disminuido, ya que dos años atrás el promedio de consultas por neumonías en el hospital oscilaba entre el 22 y 19 por ciento.

Juárez menciona que para facilitar las atenciones y cubrir la demanda de servicios tienen varios “ambientes” en el hospital. “Hay un ambiente (sala) para niños con diarreas, otro para niños con neumonías y otro para misceláneos, es decir, diversas enfermedades”, especifica.


Aparte de eso, tienen salas destinadas a dengue y meningitis. Otra para menores quemados, ortopedia y traumatología pediátrica. A lo que agrega la unidad de cuidados intensivos neonatal abierta y cerrada.


“La abierta es para los menores que nos vienen de otras partes del país, y la cerrada para los niños cuyas madres hemos atendido nosotros”, explica.

“En el hospital, además, tenemos la unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica, y la emergencia de niños y adultos que la hemos venido mejorando. También hay un área para atender los casos de gripe A, que está separada del resto de salas… de modo que no hay espacio ocioso en el hospital, todo se aprovecha”, aclara el médico.

Infraestructura que urge rehabilitarse

Sin embargo, la infraestructura del hospital requiere habilitarse.

Algunas salas, por ejemplo, tienen malo el techo, de modo que cuando llueve las goteras asoman por la parte que menos se espera. Por otro lado, no todas las oficinas administrativas lucen acondicionadas, pues no cuentan ni con aire acondicionado.


A pesar de eso, el doctor Juárez asegura que no se reportan infecciones intra-hospitalarias. “No se dan porque insistimos en el lavado de manos con agua y jabón para evitarlas, y luego usamos el gel de alcohol, que en los últimos tres años se nos garantiza. Además, utilizamos guantes desechables en los procedimientos, de modo que hay todo un protocolo de por medio y eso evita las infecciones”, sostiene.


Otro hecho que ayuda, según el doctor, es que hay un equipo de médicos que semanalmente analiza el comportamiento de las enfermedades que atienden. “Eso nos permite tomar las medidas correctas, de forma oportuna, y tener control tanto en calidad como en atención”, recalca.

No obstante, el médico adelanta que dentro de un año y medio o dos años, los servicios del hospital pasarán a ser parte del Hospital General que el Ministerio de Salud prevé construir en las cercanías del Banco Central de Nicaragua.


“El Vélez Paiz para entonces será un policlínico, y algunas de sus salas se continuarán utilizando para docencia, pero mientras eso ocurre, nosotros seguiremos brindando atención con la misma satisfacción de siempre”, apunta el galeno.