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Colaboración

Más del 50 por ciento de los arrecifes de coral que se ubican en el fondo marino del Pacífico de Nicaragua están en proceso de reversión ambiental, según constató el biólogo Fabio Buitrago, quien desde hace seis meses investiga el estado de salud de los corales, junto con un equipo de cuatro expertos.

Buitrago aseguró que en muchos arrecifes algo anda muy mal, pues desde los años 90, ha desaparecido un 30 por ciento de la población de corales.

Aunque el deterioro es tan drástico que los científicos creen que de no hacer algo pronto, desaparece hasta un 80 por ciento de arrecifes en las próximas dos décadas. “Esto provocaría que la pesca en estas zonas se disminuya”, advirtió el ecologista. El equipo compuesto por José Urteaga, Andrés García, Edgard Castañeda, Pelfier Barahona y Buitrago, aseguran que el hombre, además, es responsable de los vertidos que arrastran contaminantes al medio marino, de la pesca indiscriminada que conspira contra el equilibrio del propio hábitat y de otras formas de contaminación del mar.

Un fondo gris y sin vida

“Nos hemos habituado a disfrutar de la multitud de colores y formas, todo un ecosistema para muchas formas de vida que forman una colonia de corales, pero deberíamos enfrentarnos al hecho de que los arrecifes pueden transformarse en lugares grises y sin vida, dado a la alta presión de destrucción ambiental que hay sobre éstos”, señaló Buitrago.

Así se observa en las fotografías que han realizado en el fondo marino el equipo de biólogos, donde es fácil apreciar el estado agónico de algunos corales y otros prácticamente muertos.

De esta investigación saldrán buenas y malas noticias para el mundo ecológico, pues los resultados, según Buitrago, levantarán una serie de reacciones ante la amenaza de perder estas colonias marinas.

El estudio de los biólogos reflejó que el calentamiento global es otro de los principales causantes de este panorama., pues se eleva poco a poco la temperatura de los océanos, cambiando drásticamente las condiciones en las que deben vivir los corales.

Corales son termómetros

A esto se le suma los trasmallos dejados por barcos pesqueros, basura como plástico y llantas, así como la pesca de pepino de mar, están menguando estas metrópolis donde habitan y se alimentan de miles de peces de todo tipo.

De acuerdo con éstos, la simbiosis protectora que protege al arrecife de coral y les provee de energía a través de su fotosíntesis, son las algas marinas, pero éstas están mermando en el fondo del mar. “Sencillamente al desaparecer las algas, no se produce suficiente energía para mantener los colores brillantes de los corales. Estos se van blanqueando y finalmente, mueren”. A este proceso de degradación de las comunidades de corales se les llama bleaching o “blanqueamiento”.

Los llamativos colores de los corales, que tanto llaman la atención de los turistas cuando toman contacto con estas colonias, no son sólo una decoración. Entre sus funciones específicas está la de servir como “termómetro” o alarma de cuando algo anda mal, dijo Fabio Buitrago.