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De acuerdo con la opinión de especialistas en niñez, adolescencia y desarrollo, en Nicaragua llueve sobre mojado, ya que encima de las grandes deficiencias en cubrir las necesidades básicas, en los planes frente a la crisis económica no se está incorporando el problema de la educación, la salud y la niñez en las políticas públicas que necesitan de un presupuesto para funcionar.

María Jesús Gómez, Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora de la Niñez y la Adolescencia, Codeni, señaló que la inversión en salud y educación, si bien es crucial para el desarrollo del país, en el Presupuesto General de la República no se le imprime la importancia necesaria, tal como se observó en las reducciones presupuestarias de este año.

El presupuesto original era de 33 mil 835 millones 130 mil 350 córdobas; éste pasó a 31 mil millones, pero en la última reducción se compactó a 26 mil 798 millones 455 mil córdobas.

Durante 2009 el Ministerio de Educación, luego de las dos reducciones perdió 210 millones de córdobas, y en materia de salud se registró una reducción de 132.3 millones de córdobas. Algo que evidentemente golpeó todos los programas de servicio y atención que ya eran deficientes en nuestro deteriorado sistema de salud.

“En relación a la inversión social en derechos fundamentales y sustantivos para el desarrollo social sostenible del país, como son la educación, la salud y la protección social, es necesario que se revisen los presupuestos generales del Estado y se evite cualquier reducción en estos sectores en la próxima reforma presupuestaria”, dijo Gómez, recordando que, en la esperada tercera reducción presupuestaria de 2009, los diputados prometieron que no habría más recortes en estas áreas primordiales.

Escenario adverso

Jorge Oroza, coordinador del programa de Save the Children Regional, señaló que en lo referente al desempleo, regionalmente en 2008 se incrementó en un seis por ciento, y en lo que va de 2009 la cifra es del 7.1 por ciento, que significan 52 millones de personas sin empleo.

“Así, en América Latina la crisis económica representa aproximadamente 15 millones de nuevos pobres, de los cuales dos de cada tres son niños. Esto traducido en impacto social significa más trabajo infantil, repitencia en las escuelas y deserción escolar”, dijo Oroza.

Mientras tanto, las remesas en Nicaragua, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, en 2008 se esperaban que fueran de 1 mil millones, pero la cifra final bajó en 20 por ciento. Se cree que para finales de 2009 la cifra de reducción en remesas será más impactante.

Por otra parte, el Banco Central de Nicaragua estimaba que en 2009 el crecimiento del Producto Interno Bruto, PIB, sería del 1 por ciento, sin embargo las cifras oficiales son de menos 1 por ciento, hasta el momento.

Sobre los datos del incremento de la situación económica, el aumento de los precios es alto. En los últimos dos años el valor de los alimentos se incrementó en un 49.2 por ciento, lo que representa un efecto gigante sobre los más pobres y sus bajos salarios.

En lo referente a las cifras de desnutrición crónica, en Nicaragua se revela que uno de cada cinco sufre de este mal, lo que representa el 20 por ciento de niños menores de cinco años. Esto significa que son personas que durante su vida se enfermarán fácilmente, reflejarán baja productividad y baja capacidad de retención en el aprendizaje.

“Son niños que no pueden recuperarse y su capacidad se pierde para siempre. Pero si alguien espera lograr algo con un tratamiento, eso significa una inversión de 35 mil dólares por niño”, expresó.

Para enfrentar la situación, el coordinador del programa de Save the Children Regional indicó que el Comité de los Derechos del Niño recientemente elaboró 58 recomendaciones concretas y específicas para enfrentar el problema. Se recomienda tomar medidas sobre las prioridades de desarrollo, la necesidad de ahorro en algunas áreas para destinar fondos a otras, la importancia de dar seguimiento a los fondos, su maximización y verificación de su transparencia en la utilización, eliminar las ineficiencias y el malgasto, y que se cree un equilibrio presupuestario.

Retrocesos

A pesar de la propuesta realizada hace dos años, no hay avances visibles al respecto. Claudia García, del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, comentó que más que avanzar, hay un retroceso desde que, en la última reducción, se afectó el gasto de inversión pública, incluyendo la construcción de puestos de salud y de casas maternas, entre otros. Inversiones claves para alcanzar las Metas del Desarrollo del Milenio a las que el Estado de Nicaragua se comprometió.

“El presupuesto de educación anda en alrededor del 4.2 por ciento, cuando idealmente debería ser el siete por ciento, de ingresar el déficit de manera inmediata significaría 3 mil millones de córdobas adicionales. Pero como eso sería pedir mucho, lo más lógico sería alcanzar la cifra de forma progresiva”.

La representante del Ieepp recordó que aún hay más de medio millón de niños y niñas fuera del sistema escolar. Hace falta construir aulas, y a quienes se acaban de alfabetizar, se debe darle seguimiento con acciones de post alfabetización para que no vuelvan a caer en el analfabetismo.

Comentó que observando las cifras del presupuesto de salud, éste ha aumentado de manera consecutiva, pero no es suficiente ni significativo, porque en realidad únicamente cubre el mínimo, según el crecimiento de la población.

En el caso de la inversión en protección social de la niñez y la adolescencia, políticas asistencialistas y de protección especial, viene bajado por años. Así vemos que en 2005 la inversión era de 419.32 millones, pero a 2009 esto se redujo a 56.05 millones. Esto sucede mientras tanto el Fondo Social de Emergencias está en “cero”.

Asimismo, al Ministerio de la Familia se le ha reducido su presupuesto. En 2005 sus ingresos eran de 420.74 millones de córdobas, en la actualidad éstos se redujeron a 125.42 millones. A las deficiencias de presupuesto se agrega que en los últimos dos años se ha cambiado de ministro en cuatro ocasiones, lo que significa un retroceso en la coordinación, y con nuevo de personal se necesitan gastos para capacitación.

Por otra parte, “el Programa Hambre Cero no está llegando a todos, ni a los más necesitados. No tienen acceso al mismo porque hay una serie de condiciones que deben llenarse, como es ser propietario de determinado espacio de tierra e invertir para la manutención de los animales”.

Con la activación del “Programa Amor” como proyecto piloto en 26 comunidades, se absorbió el Programa de Atención Integral a la Niñez Nicaragüense, Painin, y se desconoce con exactitud sus alcances. Por otro lado, el Programa de Nutrición no ha avanzado, y el Programa de Violencia Intrafamiliar no tiene dinero para su funcionamiento.

Se necesita mejor coordinación del Ministerio de la Familia con las organizaciones no gubernamentales para aunar esfuerzos y ser más efectivos.

Propuestas

La secretaria ejecutiva de Codeni dijo que tienen una propuesta que vienen planteando sobre más y mejor inversión en salud y educación, para que se creen todas las condiciones para las áreas específicas, y que progresivamente se aumenten sus fondos a partir de definir prioridades y premisas en relación a un país de desarrollo sostenible.

“Nosotros planteamos desde hace tres años que, por lo menos, al área educativa se debe destinar el siete por ciento del Producto Interno Bruto, y el cinco por ciento para salud. Sin embargo, a partir del presente año se registran dos reducciones y otra que está en proceso, olvidándose que sin educación no hay desarrollo. Así, en un país altamente empobrecido, su principal fuente para salir de la miseria es su fuerza de trabajo a futuro, pero sin educación ni salud esto no puede lograrse”.

La propuesta de Codeni plantea reducir los gastos corrientes burocráticos en aquellos ministerios que no son notables en gasto social. En lo particular se debe incidir y reforzar a aquellos que apuntan a la reducción de la pobreza y al cumplimiento de las Metas del Milenio, que el gobierno suscribió hace casi una década.

“Sin embargo, lo que hemos sentido es poca disposición de escuchar a la sociedad civil en torno a esto. Nunca hemos tenido participación, a pesar de que lo hemos solicitado presentando propuestas concretas, como de dónde se puede sacar para no tocar las áreas prioritarias y más bien se pueda aumentar”.

Gómez comentó que lastimosamente no han visto mayores esfuerzos de dar apertura, por lo que están impulsando la campaña “Antes de aprobar el presupuesto, ponete en mis zapatos”, solicitando a los diputados de la Asamblea Nacional y a los presidentes de las comisiones de Derechos Humanos y de Economía, que se vean las perspectivas desde todos los ángulos.

De cara a 2010

En primera instancia, el Presupuesto General de la República para 2010 se estima en 35 mil 312.2 millones de córdobas, de los cuales 29 mil 160.3 millones de córdobas son para gastos corrientes y de capital.

Así, el jueves hasta la Asamblea Nacional llegaron representantes de Codeni que pidieron más presupuesto para salud y educación. Ahí el diputado Agustín Jarquín aseguró que sus colegas se comprometieron a llevar la solicitud de Codeni a cada bancada para su discusión.

García, en representación del Ieepp, dijo que en función de 2010 esperan que el panorama no sea tan adverso y no se legisle para afectar la inversión social.

“Esperamos que se tome conciencia y se hagan aumentos sustanciales y no reducciones. Esperamos que el Estado camine en función de alcanzar las Metas del Milenio. Aunque valorando la situación, suponer que tengamos esos recursos, en esa cantidad y de forma inmediata, es demasiado optimista. Sin embargo, todo dependerá de la voluntad de los tomadores de decisión, en este caso, los diputados”, expresó García.