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El Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) realizará el jueves 22 y el viernes 23 de octubre en su Escuela Nacional de Hotelería, en Las Brisas, el Primer Foro Nacional de Formación Profesional en Nicaragua, simultáneamente con una exposición de sus nuevas adquisiciones en materiales, y modernas maquinarias para la enseñanza.

Un estratégico logro del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) en los últimos dos años ha sido el hacer accesible la educación técnica y la profesionalización a los sectores sociales más vinculados con el desarrollo económico nacional, mediante el otorgamiento de decenas de miles de becas de estudio para campesinos y la juventud en general.

Así lo manifestó el director ejecutivo de la institución: obrero soldador, ex dirigente estudiantil, sindicalista, ingeniero, abogado y administrador de empresas Dámaso Vargas Loáisiga, al revelar que la escuela de Hotelería, anfitriona del foro y de la exposición que se realizará esta semana, es también un centro de referencia latinoamericano del que quieren aprender países como Brasil, República Dominicana y México, entre otros.

Un secreto simple: enseñar haciendo

“El interés que despierta la experiencia de nuestra escuela, la cual funciona desde enero de 2006, gracias al respaldo del Gran Ducado de Luxemburgo, es tanto por su dotación de equipos, como por sus métodos de “enseñar haciendo” para formar camareros (as), chef de alta cocina, operadores (as) de recepciones hoteleras, meseros-bar tender y guías de turismo”.

Esto dijo el director general del Inatec al atribuir los éxitos evidentes de la institución al decidido respaldo del gobierno de la República, para la educación técnica y la profesionalización de la fuerza laboral en servicio. Los éxitos, además, resultan --explicó Vargas-- de la reorientación de las prioridades y de los recursos del presupuesto institucional derivado del 2 por ciento sobre el monto de las planillas que pagan los empleadores del país.

Antes del gobierno actual, un 70 por ciento del presupuesto se gastaba para impartir “bachilleratos técnicos” carísimos, que sólo conseguían inculcar orientación vocacional y profesional entre los muchachos, pero ninguna habilidad que les permitiera obtener ingresos y apoyar el desarrollo económico del país. Según Vargas, por eso nos quedamos sin soldadores ni electricistas ni fontaneros, pues los pocos que producían las escuelas vocacionales emigraban a los países vecinos, en tanto que las grandes construcciones de Metrocentro y de Galería, entre otros, tuvieron que hacerse con técnicos y obreros especializados traídos de El Salvador.

Por otra parte, el presupuesto del Inatec subvencionaba negocios privados caros que enseñaban principalmente mercadotecnia, informática e inglés. Ahora casi todo lo impartimos a más bajo costo en nuestros propios centros, de modo que si antes con 72 millones de córdobas se atendía a 52 mil educandos, ahora, con 40 millones, capacitamos a 40 mil, es decir, que estamos llegando casi al 80 por ciento de lo que antes se hacía, pero gastando sólo la mitad del dinero que gastaban aquellos.

Como ejemplo, Dámaso señala que las antiguas escuelas de inglés que contrataba el Inatec de los gobiernos anteriores, cobraban 280 dólares por nivel, e incluso, Ave María College llegaba hasta los 350 dólares por cada nivel. “Ahora --asegura Dámaso Vargas--, nuestra Academia de Lenguas --ubicada 200 metros al occidente de los semáforos del Siete Sur-- imparte el nivel de seis semanas a 50 dólares por alumno (que casi todos son becados) y enseña completamente el idioma inglés en doce niveles.

Cursos móviles

Refiere Dámaso Vargas que en los últimos dos años, el personal del Inatec ha llegado a ser de 2,200 docentes, trabajadores administrativos y otros, distribuidos en 34 centros por todo el país, pero que este personal también se desplaza temporalmente a impartir capacitaciones en lugares donde hay necesidades de aprendizaje.

Adicionalmente, trabajan en programas de capacitación a jóvenes en riesgo y a personas con capacidades diferentes. Para estas últimas se preparan condiciones en la Academia de Lenguas, a fin de suministrarles inglés completo, para que puedan trabajar sentadas en cabinas de traducción o bien, en maquiladoras de llamadas internacionales o “call centers”.

Considera Dámaso Vargas que la idea del anterior presidente, Enrique Bolaños, de abrir kioscos tecnológicos fue “muy buena”, pero que ahora, sobre aquella experiencia, el Inatec expande su programa de Centros Populares de Informática en Managua y en otras ciudades, donde a lo largo de cinco semanas, la juventud interesada aprende a sacar provecho de las computadoras para internet o para realizar trabajos en Word, Excel o Power Point en ambiente Window. “Estamos atendiendo a tres mil jóvenes en este programa, y esperamos atender a diez mil en el año que viene”, aseveró.

Viene gran escuela para fabricación de máquinas

En este período gubernamental, el Inatec abrió centros de formación profesional en Waspam, Río Coco, en Palacagüina, en Estelí, en Masaya, San Carlos y Jinotega, en tanto que amplió y modernizó el de Nandaime, que ahora tiene internado, auditorio, laboratorio, equipamiento moderno, vivero, y también tendrá lácteos y procesamiento de frutas.

Mientras tanto, en los próximos meses, según revela Dámaso Vargas, entrará a Nicaragua un enorme centro de capacitación en mantenimiento industrial adquirido con un préstamo de Corea del Sur a través de un banco internacional, el cual será de referencia regional, y tendrá los tornos, fresas y cepilladoras más grandes de Centroamérica. Este centro de capacitación, ubicado en las actuales instalaciones del Vocacional, cerca del Café Soluble, será una especie de máquinas para fabricar máquinas, y en el mismo se podrán construir incluso balineras, así como cadenas de engranajes y otras piezas de alta tecnología.

En el área de Alamikamba y Prinzapolka, mientras tanto, apenas llegó hasta esos lugares el tendido eléctrico, hace mes y medio, ya Inatec está instalando dos modernos aserríos y un instituto de ebanistería, para que la madera no siga yéndose del país en bruto, sino que deje aquí el valor agregado de su procesamiento, comentó el titular de la educación técnica en Nicaragua.

“Seguimos capacitando a nuestro personal y preparándonos para sobrepasar nuestro actual número de 34 centros de formación profesional. Tenemos que seguir creciendo en áreas de grandes potenciales de desarrollo nacional, pero que aún no cuentan con vías de acceso ni servicio eléctrico. Vamos a cumplirle a la Patria preparando técnicos que sean amigables con el medio ambiente, pero que también tengan mentalidad de eficiencia, para que sean tan buenos como los mejores del mundo. Necesitamos --expresó Dámaso Vargas-- estar listos para los grandes desarrollos agroindustriales del futuro cercano”.