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Nicaragua está atravesando uno de los peores momentos de su historia en las últimas décadas, pero el agro, que evidentemente ha ayudado a soportar las distintas situaciones en que ha vivido el país, aún se mantiene como el familiar pobre, sin el verdadero apoyo que requiere, tomando en cuenta que la base del desarrollo nacional está en el campo.

Es un asunto de una real revisión de prioridades para enfrentar la crisis internacional y la interna, y todo ello pasa por verdadero plan nacional, por un verdadero diálogo nacional con todos los sectores, para empujar la carreta en forma concertada, recordando que el agro es el sector que mayor dinamismo ha observado en el país.

Efectivamente, la agricultura y la construcción son dos de las actividades que deberían ser prioridades reales para la nación y para la administración gubernamental, en ambos casos por el efecto multiplicador que tiene en la economía nacional y como generadores de empleo.

Al respecto la Comisión Económica para América Latina afirma que la producción agrícola sostiene más del 18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua, y añade que invertir un dólar en el agro, es ahora más rentable que en cualquier otro sector.

Ajustar políticas a la realidad

De hecho al ser rentable este sector, las políticas gubernamentales deberían ajustarse a la necesidad de impulsar la agricultura y el sector construcción, en especial la creación de infraestructura vial, y de generación eléctrica, sectores que de acuerdo con el gobierno, son priorizados, pero que aparentemente no lo sienten sus principales actores.

De acuerdo con la opinión de expertos, el ajustar las políticas gubernamentales debe ser una garantía, con más acciones que discursos, para lograr la seguridad alimentaria y el bienestar social, además de lanzar batalla efectiva contra la pobreza.

Estas ideas corresponden a las conclusiones presentadas recientemente en Montego Bay, Jamaica, por directivos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, y del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA.

En Jamaica se desarrolló la V Reunión Ministerial “Agricultura y Vida Rural de las Américas, región donde se producen suficientes alimentos para atender las necesidades de la población, pero hay serias deficiencias en la distribución y en el acceso.

Suficientes alimentos, pero hay hambre

De hecho no se explican las hambrunas, y la desnutrición en la región, el problema no viene del lado de la oferta, sino de la falta de capacidad de compra de los alimentos.

En ese sentido, el dirigente del sector ganadero lácteo, Wilmer Fernández, manifestó que pese a que teóricamente el Estado como tal ha definido el campo como una prioridad, pero en los hechos no le da la atención que se le debe, e incluso, “aunque el mismo presidente Daniel Ortega lo haya manifestado, esa priorización no la vemos, antes bien se está castigando aún más al sector agropecuario, que es el que soporta en buena parte a la economía nacional”.

Fernández añade que en vez de promoverlo e incentivarlo, están castigando al sector agropecuario con la amenaza de implementar una Reforma Tributaria que eleva los tributos, en tanto que no hay financiamiento, herramienta básica para poder producir.

Aun con todas las limitaciones, el agro ha tenido un fuerte dinamismo y uno de ellos ha sido el sector lácteo que ha conseguido crecer y colocar más productos en el mercado internacional, y tomando en cuenta esas características, el Estado debería ser facilitador de la actividad productiva por medio de la creación de infraestructura física, tanto vial como energética, así como de comercio, y eso, dice Fernández, “no lo vemos por ningún lado”.

Ese dinamismo del agro, aun en medio de la más grave crisis económica y financiera internacional, lleva al doctor Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano para la Cooperación Agrícola, IICA, a sostener que el empresariado y el gobierno deberían “echarlas todas en apoyar al agro para aprovechar las oportunidades que se vendrán al ir pasando los efectos de la recesión mundial.

El señor Escudero afirma que en este momento los agricultores están viendo un mercado deprimido, con bajos precios y con productos que cultivaron cuando estaba muy alto el valor de los hidrocarburos, y de los insumos derivados del petróleo, y que se usan de manera importante en el sector agropecuario.

Un estudio sobre el comportamiento y de la historia del mercado mundial muestra que los precios de los combustibles están repuntando de nuevo, colocándose alrededor de los 80 dólares por barril, lo que traerá aparejado producir con altos costos, pero también como efecto, un nuevo crecimiento del valor de las materias primas y de los alimentos.

De hecho hay una gran volatilidad de los precios de los productos del sector agropecuario en el mercado mundial, pero no hay mejor medida, dice Escudero, que echarla toda por delante, invertir y apostar a como lo están haciendo ya varios países para conquistar mercados emergentes, como China, La India y Brasil.

En un escenario de cierta recuperación de la economía regional y mundial, esperaríamos un repunte de las exportaciones, pero también una competencia más fuerte por los mercados que se cayeron durante 2009, por lo tanto las medidas de políticas, deben de ser apostar todo al principal sector que tiene Nicaragua, que es el agropecuario.

Medidas recesivas no son las más adecuadas

Escudero afirma que se debe ir al mercado mundial con competitividad y calidad, pero las medidas recesivas y restriccionistas no son las más adecuadas para un país que tiene una situación como la de Nicaragua.

“Necesitamos un diálogo nacional productivo, que permita jugárselas por el sector agropecuario, por elevar la producción alimentaria del país, implementando un conjunto de políticas concertadas entre el sector productivo y el gobierno nicaragüense a la medida de la magnitud del problema que este año vivimos”, sostiene el experto.

Las oportunidades de una recuperación de la economía mundial ya se ven en el horizonte, ya las percibieron los gobernantes y expertos de otros países, considerando que habrá un repunte de la demanda y por lo tanto un incremento de precios, pero, insistió, también de los hidrocarburos y con ello, también de los insumos.

Las proyecciones de los principales organismos multilaterales para la economía mundial, son que el crecimiento del Producto Interno Bruto, PIB, mundial será alrededor del 1.8 ó 2 por ciento, lo que es una recuperación lenta, sin embargo hay zonas, regiones del mundo, países emergentes que van a crecer más dinámicamente. Nicaragua necesita reorganizar su sector productivo y hacer más economía de escala y continuar con una línea de diversificación productiva, además requiere definir las prioridades a nivel de una nación, y recordar al sector agropecuario tres veces por día.

Recientemente la Cepal, instó a los gobiernos a repensar el modelo de desarrollo vigente y darle a la agricultura el protagonismo que se merece” y añadió que “los gobiernos deberían modernizar la institucionalidad, ajustar sus políticas e invertir más y mejor en este sector”, recomendaron.

La Cepal recordó que el año pasado la agricultura generó en promedio un cinco por ciento del PIB regional. A Nicaragua le aportó el 18.2 por ciento de su producto nacional, cifra sólo superada por Haití, un 20.3 por ciento, por Paraguay, con un 21.2 por ciento, y Guyana con un 30.2 por ciento. En ese sentido es necesario priorizar el agro, que es el más dinámico de la economía nacional.