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CARAZO

En el departamento de Carazo, en los años noventa existían unos diez mil productores que preparaban más de 15 mil parcelas de tierra para la plantación del grano de oro. Actualmente, en este ciclo 2009-2010, se aglutinaron apenas alrededor de dos mil, mientras los cortadores en las fincas cafetaleras parecen una “especie laboral” en extinción.

El año pasado los jinotepinos anhelaron escuchar para el mes de diciembre las horas silbadas por las sirenas de uno de los beneficios cercanos a la ciudad, que producto de la presión de las calderas al procesar el café, lograban anunciar los principales tiempos del día. Hoy el panorama es diferente, debido a que la producción y recolección se fue a pique, por lo tanto, hasta el reloj sonoro estuvo en silencio la mayor parte de la temporada.

Menos de 50 mil fanegas

Productores integrantes de la Red Nacional del Café informaron a END que “este ciclo agrícola 2009-2010, sufrió un descenso, contabilizando una producción de 50 mil fanegas entre los productores de las mesetas del departamento de Carazo, las laderas del volcán Mombacho y una parte de El Crucero, que venden el café a empresas exportadoras instaladas en esta zona costera”.

Por su parte, el ingeniero agrónomo René Detrinidad Barbosa, productor cafetalero de Carazo, manifestó a END que “pertenecí al consejo nacional del café, pero renuncié porque no observé que se le diera repuesta a la problemática de los productores, entre ellas falta de financiamiento, de impulso y asistencia técnica a los productores, no se priorizó la problemática del insecto de la broca en los cafetales que atacan al grano de oro”.

Sin políticas gubernamentales

“El café en Carazo se ha venido reduciendo porque no hay políticas gubernamentales que se interesen en la renovación de los cafetales, ni mucho menos préstamos accesibles para inversión en las diferentes etapas de la cosecha. No hay apoyo desde ningún punto de vista, a las instituciones del gobierno en Carazo no les llama la atención invertir en este rubro que por muchos años ha generado empleos directos e indirectos a miles de cabezas de familias y que ha dejado utilidad a la economía nacional y además ha permitido la conservación del medioambiente”, denunció Detrinidad.

El ingeniero agrónomo jinotepino también mencionó que la caficultura en Carazo no ha tenido una atención minuciosa gubernamental para promover la producción.

“Creo que se debe revisar de manera integral la cosecha de café. Así como la Asamblea Nacional aprueba préstamos para inversiones sociales, a 25 y 30 años de plazo, así también el gobierno central y los padres de la patria deberían mirar la caficultura, que por muchos años en los departamentos del Norte, Centro y Pacífico del país ha generado empleos y estabilidad económica y social, además de poder generar recursos para ofrecer plazos a los productores y reactivar con fuerza la actividad cafetalera”, acotó.

El "Hacha" arrancó procesamiento

Los pocos productores que lograron plantar el grano de oro en el departamento de Carazo y municipios aledaños, llevaron el grano en uva a procesarlo al tecnológico beneficio húmedo “El Hacha”, ubicado entre Jinotepe y San Marcos, con el propósito de acrecentar sus costos y aumentar los rendimientos.

Al llegar a la parcela en donde está instalado el moderno beneficio, encontramos a su responsable, el ingeniero Gregorio Zamora Garay, quien nos explicó que el procesamiento de las fanegas de café que “ pasan primeramente a las pilas de recepción para tomar las medida de lo que llevan los clientes en sacos, posteriormente pasan por varios canales donde el grano es clasificado por tamaño y es lavado, exterminando la maleza e impurezas”.

Agua tratada para abono

Luego, dijo, pasan por las despulpadoras primarias, también por las dismuciladoras hasta llegar a una tolva metálica para finalmente tenderlos en los patios del beneficio. Mientras, las aguas mieles pasan por un proceso de saneamiento en cuatro etapas, posteriormente, se regalan a los pobladores aledaños para abono de hortalizas, y “de esta manera evitamos contaminar el medioambiente”.

“Este ciclo cafetalero fue muy bajo, porque hasta el momento llevamos procesando 10 mil fanegas, cuando nuestra meta era de 20 mil; la producción del grano de oro decreció y esto se dio a causa de los cambios climáticos, entre estos la sequía que dañó las plantaciones, además la falta de financiamientos y créditos para la preparación de los suelos donde cosechan el café”, indicó el ingeniero Zamora.

Sin embargo, en cuanto a “El Hacha”, aseguró que el trabajo “ha sido exitoso junto con nuestro personal que asciende a más de sesenta empleados, clasificados en permanentes y temporales”.

“Gracias a Dios, el problema de la reactivación del agua para lavar el grano de oro se solucionó permitiendo bombear de 40 a 50 galones por minuto. Nuestros precios por el servicio del beneficio son diferenciados; estamos trabajando solamente el secado a 7.40 dólares y el proceso integrado lo cotizamos en 14 dólares por cada medio, negociables con los productores”, explicó Zamora.

Metas y beneficios

“La empresa Sajonia tiene como propósito para este año, construir el beneficio completo e integral donde se les ofrezca a los productores el lavado, clasificado y secado en minutos de forma mecánica. Además, para tratar de ayudar a que no desaparezcan los pequeños y medianos productores se están proponiendo abastecer con un bloque de almácigo de café a los productores de la zona y evitar lo que pasó en este ciclo que las plantaciones fueron mínimas”, expresó.

“Esperamos que así con las iniciativas que tenemos como empresa privada, el gobierno central apoye con capacitaciones e incentivos a los productores de la localidad, porque recordemos que de esta actividad económica dependen muchas familias de escasos recursos”, dijo Zamora.

Es importante mencionar que los pobladores de esta zona que están laborando en el corte y la recolección en las fincas cafetaleras están devengando ocho córdobas por medio y en las empresas exportadoras se están pagando 34 córdobas el medio, pero que este año, según estadísticas de los integrantes de la Comisión de la Red del Café, las familias empleadas fueron muy pocas.

Triángulo de oro sin café

En el antes llamado triángulo de oro, donde se aglutinaban las mejores parcelas cafetaleras representadas por los vértices de Jinotepe, San Marcos y Diriamba, desgraciadamente se están quedando sin café. “Sus propietarios, por la falta de incentivos, hoy en día buscan otros horizontes, como diferentes alternativas realizan siembras diversificadas, o lotifican los terrenos o los venden para construir zonas francas, todo esto es grave a mediano y largo plazo, ya que las fuentes hídricas que nosotros tenemos en el departamento serán cada vez más escasas debido a que otra de las bondades del café es que permite las infiltraciones de agua producto de las precipitaciones, y eso mejora el recorrido del agua, pero al desaparecer el café desaparece el manto acuífero y eso es lo que debemos proveer en el futuro, porque el fluido del líquido vital se va agotando”, exteriorizó el ingeniero Detrinidad. Finalmente, el productor cafetalero lamentó observar en las entradas de las carreteras de los diferentes municipios de Carazo, cómo los nicaragüenses por falta de empleos, para ayudar a disminuir la pobreza entre sus familias, están emigrando en camiones hacia los cafetales del país del sur, porque no hay actividad económica en nuestro terruño.