Amparo Aguilera
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La Laguna de Moyuá, situada en Puertas Viejas, Ciudad Darío, es una cajita de sorpresas. Cuando se ve la laguna, desde su entrada, no dice mucho pero al navegar sobre su superficie es como estar dentro de un extenso lago. Allí las emociones afloran.

Moyuá tiene una extensión de 5.5 kilómetros cuadrados. Cuenta al norte con dos islas: la Seca y la Honda, que despiertan el interés por albergar vestigios precolombinos. Aunque aún no están disponibles para los turistas.

De momento la comunidad de “Los Morenos”, conformada por 80 familias con ese apellido, ofrecen tour acuáticos que duran una hora. Hay por lo menos dos lanchas con motor disponible para la actividad, con capacidad cada una de 10 personas.

Sin embargo, cuando los vientos son muy fuertes, la capacidad se reduce a seis personas por seguridad. Cada lancha cuenta con sus salvavidas, así que si el turista no puede nadar, el accesorio resuelve el problema.

Durante el tour se logra ver aves locales y migratorias como bandadas de zarzetas canadienses, cuyos rasgos recuerdan a los patos de agua. También es posible ver garzas y gallinitas de agua. Aparte de lirios y lechugas. Así como árboles frondosos y centenarios. Entre estos genízaros, robles, ceibos, guanacastes, guapinol, entre otros.

Es turismo rural y comunitario
Narciso Moreno, uno de los líderes comunitarios, refiere que están impulsando el potencial turístico de la laguna como un proyecto comunitario, con apoyo del CIRA de la UNAN-Managua, el Gran Ducado de Luxemburgo y el, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD.

“O sea que todos nos involucramos y todos damos un pequeño aporte para fondo comunitario”, aclara.

Si el turista quiere pescar en la laguna o bien caminar en las pequeñas comarcas de los Moreno, y así interactuar con los lugareños, también lo puede hacer y no paga ni un centavo por eso. Por la comida tampoco hay pegones.

El turista puede desayunar, almorzar o cenar en “Pesca Frito”, un restaurante que queda enfrente de la entrada de Moyuá. “Pero si no quiere gastar de más, puede traer sus alimentos y prepararlos en las chozas embaldosadas que tenemos disponibles para el descanso, por esto tampoco paga”, explica Moreno. En las chozas, además se puede hacer siestas en hamacas e ingerir frutas locales como mangos y papayas. Así que ¡no hay excusa para no ir a Moyuá!

Hay que reservar
Para visitar la Laguna de Moyuá lo recomendable es llamar al celular de don Narciso Moreno: 89 79- 8989 ó bien al de Tomás Moreno: 8976- 5557. Ellos, aparte de conocer bien el lugar, son quienes manejan las dos lanchas disponibles en la zona.

Humedal de interés
La Laguna de Moyuá está en proceso de designarse sitio Ramsar, con lo cual se convertiría en el noveno sitio, bajo esa categoría, a nivel nacional y se aseguraría su conservación.

La preservación ambiental del humedal descrito ha sido empujada especialmente por entidades como el Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA), de la UNAN-Managua, el Gran Ducado de Luxemburgo y el PNUD. Entidades como el Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur, ayudan con la promoción del lugar.

La incidencia del CIRA en la zona ha permitido que los pobladores que habitan en los alrededores del humedal tengan más conciencia del valor de la laguna y preserven sus ecosistemas.

Los costos
Entrada a la laguna Gratis
Uso de chozas Gratis
Tour en panga 50 córdobas* para adultos
Tour en panga 25 córdobas ** para niños mayores de 10 años
Comida entre 30 y 100 córdobas*** según lo que consuma
*Ida y vuelta.
**Los niños menores de diez años no pagan.
***Precios en restaurante Pesca Frito, ubicado frente a la entrada de la laguna.