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Especial para El Nuevo Diario

A más tardar en el mes de diciembre de este año entrará en vigencia una nueva parte procesal del Código Laboral que establece que todos los juicios serán orales; el trabajador podrá presentar directamente la demanda, no habrá juicio aparte por consignación de dinero ni tampoco otro juicio para la ejecución de la sentencia, así como adquiere carácter obligatorio el Antejuicio en el Ministerio del Trabajo, desaparece la casación, no habrá apelación, salvo casos excepcionales. Estas y otras novedades están siendo procesadas por la Comisión de Reforma del Código Laboral presidida por el magistrado vicepresidente del Poder Judicial, doctor Rafael Solís Cerda, quien brinda mayores detalles en esta entrevista.

--- ¿Cómo nació la idea de reformar el Código Laboral?

Surgió del éxito que ha tenido el juicio oral en materia penal y el movimiento que hay en materia civil para pasar también al juicio oral, cuya comisión redactora en el caso de los juicios procesales civiles es presidida por la magistrada Ligia Molina.

A eso se agrega que antes existía una Comisión Laboral presidida por el doctor Humberto Solís Barker, que se decidió que la presidiera yo para coordinar acciones en materia laboral con el Ministerio del Trabajo; y un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) del año pasado que recomendaba que Nicaragua tomara medidas para pasar al juicio oral en materia laboral.

Esos dos factores, más el hecho de que yo asumiera la Comisión como presidente, y las reuniones que tuve tanto con la OIT en Nicaragua, como con la Ministro del Trabajo, me llevaron a la conclusión de que era momento de proceder a la oralidad en materia laboral.

--- ¿Cuál es el ámbito de acción de esta reforma?

Se limita al Libro Segundo del Código Laboral vigente…

-- Pero tengo entendido que en algún momento tanto los sindicatos como los empleadores reaccionaron un poco molestos cuando tuvieron conocimiento de que en la Corte Suprema de Justicia estaban trabajando en una reforma laboral.
En un momento creyeron que se iba a practicar una reforma total del Código, pero les aclaramos que se limitaba solamente al Libro Segundo, que es el que trata de los procedimientos. Incluso, los invitamos a una reunión donde se les explicó los detalles. A esta reunión asistieron seis delegados del Consejo Superior de la Empresa Privada y veinte representantes de todas las centrales sindicales.

--¿En que consistió exactamente esa reunión?

Les explicamos que una vez que la comisión termine de redactar el borrador de la reforma vamos a convocar tanto a empleadores y sindicatos, como lo dice la Organización Internacional del Trabajo, para que ellos hagan sus aportes.

--¿Cuándo podría estar listo ese borrador?

Yo creo que a finales del mes de abril o a principios de mayo.

--¿Y cuándo lo enviarían a la Asamblea Nacional para que los diputados lo aprueben como ley de la República?
Nos hemos propuesto como plazo enviarlo después del receso del mes de julio, previa aprobación de la Corte Suprema. Es decir, que lo estaremos enviando a mediados del mes de agosto y ver si se puede aprobar antes del mes de diciembre.

--¿Cuáles son las principales reformas que están proponiendo?
La reforma de fondo es que todos los juicios van a ser orales, es decir, con audiencias. Se acabó la escritura en materia laboral. El trabajador se puede presentar directamente a presentar su demanda, se le toma su declaración, se elabora un acta de su demanda o puede ir con su abogado y presentar el escrito. Eso es opcional.

Una vez que se presente la demanda el Juez fija una audiencia y en esa audiencia se resuelve todo –las excepciones, todas las cuestiones que se susciten de las partes--, y trata el Juez de buscar un entendimiento entre los dos.

--¿Qué pasa si no hay arreglo entre las partes?

El juez llama a una segunda y última audiencia. Después que pasa esa audiencia el juez va a tener una semana para dictar sentencia. Se trata de un proceso sencillísimo.

--Casi parecido al proceso en lo penal…

Un poco como se hace en materia penal, que hay una o dos audiencias con el Juez de Audiencia y, una o dos audiencias con el Juez de Juicio. Aunque todavía en lo penal quizá el proceso es más largo.

Con esta nueva reforma laboral el proceso será rapidísimo: dos audiencias con el Juez de Distrito Laboral –una para ver las excepciones y las pruebas de cada parte para ver si logran un acuerdo. Si no hay acuerdo convocan a una segunda audiencia donde se desarrolla todo el juicio y después de eso el juez dicta su sentencia.

--¿Y en lo que respecta a la materia de apelación?
Habrá una sola apelación nacional.

--Tengo entendido que este proyecto de reforma también trae consigo una nueva instancia superior en materia laboral que funcionará como segunda instancia.
Así es. Ya estamos enviando el dictamen de la Corte Suprema sobre el proyecto de creación del Tribunal Superior del Trabajo que se encuentra en Comisión en la Asamblea Nacional. Una vez que se apruebe ese proyecto, quedaría establecida la segunda instancia única que va a funcionar a nivel nacional.

--¿Dónde se presentarán los agravios?

En los juzgados. El expediente se mandará de cada juzgado del país a Managua, al Tribunal Superior del Trabajo.

--¿Cuándo comienza a funcionar el Tribunal Superior del Trabajo?
En el mes de marzo o a más tardar en abril --según me decían los diputados Wilfredo Navarro y Edwin Castro--, porque la ley ya está dictaminada y la misma Corte ya envió sus consideraciones, de manera que cuando se apruebe la oralidad, ya estará creada la segunda instancia.

--¿En esta segunda instancia se celebrarán audiencias?

No. En este Tribunal Superior no habrá audiencias, salvo que en caso excepcional el Tribunal así lo considere. De acuerdo con la reforma, la segunda instancia revisa la apelación y falla. Ése es el punto fundamental.

--¿Qué otras novedades introducirá el nuevo Libro Segundo del Código Laboral?
Estamos dejando establecido que no haya juicios aparte de consignación de dinero por parte de los empleadores --como se hace actualmente, que se van a un juzgado civil a consignar el dinero--, sino que ahí mismo en el juzgado laboral la pongan a la orden del trabajador para evitar otro juicio en consignación.

También estamos dejando establecido en un mismo juicio la Ejecución de Sentencia, de manera que no tenga que ir el trabajador a un segundo juicio de Ejecución de Sentencia.

Estamos dejando con carácter obligatorio el Antejuicio en el Ministerio del Trabajo. Esto es importante, porque hasta ahora eso es voluntario. Con la reforma, para poder ir al juzgado el trabajador y el empleador tienen que pasar por la Inspectoría General, en el caso de Managua o la Inspectoría Departamental en el caso de los departamentos. Esta instancia va a tratar de hacer un acuerdo entre las partes. Sólo para darte una idea de la importancia de la Inspectoría, el año pasado realizaron catorce mil acuerdos y eso, obviamente, baja la presión judicial.

--¿Qué pasa si el empleador o el trabajador no quieren o no logran llegar a un acuerdo?
Se van por la vía judicial, pero estamos dejando con carácter obligatorio que tanto el trabajador como el empleador deben presentarse al Ministerio del Trabajo, a manera de colador, donde se solucionen una buena cantidad de los conflictos.

--¿Se mantiene la casación?

No hay casación, ni hay amparos, salvo casos excepcionales, de manera que no se haga largo el proceso con tantos recursos. Sólo habrá primera y segunda instancia. Todo se está haciendo bajo el principio de celeridad.

--¿Quiénes integran la comisión que está redactando el nuevo Libro Segundo del Código Laboral?
Está integrada por cuatro magistrados de la Corte Suprema --los doctores Francisco Rosales, Sergio Cuarezma, Edgard Navas y yo, que la presido--; un magistrado del Tribunal de Apelaciones, el doctor Humberto Solís Barker; una juez, la doctora Ana María Pereira, y tres catedráticos litigantes, los doctores Adrián Meza, Donald Alemán y Maylin Lau, quienes conforman la Subcomisión Técnica, encargada de la redacción del articulado. Además del doctor Fernando Malespín, delegado de la ministra del Trabajo, y la doctora Tania Guerrero, que es la Procuradora Nacional Laboral.

Como ya tomamos alrededor de diez decisiones principales y estudiamos los códigos labores de Venezuela, Ecuador, Brasil, Colombia, Uruguay, España y Costa Rica, ahora esta Subcomisión es la que está elaborando el cuerpo del anteproyecto. Ellos calculan que serán alrededor de cien artículos solamente los que conformarán el nuevo Segundo Libro, aunque vamos a tratar de que sean unos ochenta o noventa como máximo.

En el mes de abril se convocará a las centrales sindicales y empresariales para que nos den a conocer sus aportes, para posteriormente presentárselo a Corte Plena y después enviarlo a la Asamblea Nacional para su respectiva aprobación.

--¿Ante estos cambios que se avecinan qué medidas está implementando el Poder Judicial?
Actualmente cuarenta funcionarios judiciales --entre jueces, secretarios, asesores y asistentes de los juzgados laborales de Managua--, están recibiendo un curso preparatorio denominado “Curso Superior de Especialización para Jueces y Juezas del Trabajo”; también hemos comenzado a implementar una serie de medidas en todo el país, principalmente en Managua, donde se encuentra la mayor carga, para que cuando llegue ese momento estén cerrados los juicios laborales escritos.

En materia laboral actualmente en los juzgados de Managua hay alrededor de cuatro mil expedientes pendientes y de esa cantidad unos mil expedientes ya están para sentencias.

Es por eso que el Poder Judicial inauguró dos nuevos juzgados laborales en Managua, abrirá nueve juzgados más en el resto del país, nombró recientemente dos nuevos jueces labores --el tercero y el cuarto--, y nombró dos jueces Ad Hoc para que ayuden a la carga escrita.

La idea es que cuando entre en vigencia el nuevo Código, no existan expedientes pendientes y no pase como cuando entró en vigencia el nuevo Código Procesal Penal donde la carga de expedientes pendientes era demasiado pesada.

El Poder Judicial está preparando a todos los funcionarios judiciales laborales para que se apropien de ese nuevo instrumento que permitirá al trabajador tener una sentencia en el tiempo deseable, y al empresario, a la patronal, una sentencia apegada a estricto derecho.

*Vocero del Tribunal de Apelaciones de Managua.