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Los principales indicadores de Nicaragua revelan, lo que desde hace muchos años todos conocen, que estamos en la cola del desarrollo en el continente, y en generación de riqueza, de empleo. Tenemos un bajo producto interno bruto percápita, incluso si lo comparamos con pequeñas islas del Caribe que llegan a tener ingresos hasta casi cinco veces, anualmente, de lo que tiene el nicaragüense.

Datos del Banco Central detallan que el crecimiento de la economía nacional durante el 2010 estará entre uno y dos por ciento, algunos menos optimistas consideran que no se llegará ni a esa cifra, pero otros economistas creen que aún puede alcanzar más del dos por ciento con referencia al año anterior.

Esas cifras, sin embargo, son muy pequeñas para las necesidades del país a fin de salir de la gran pobreza en que se encuentra. El crecimiento vegetativo de la población de Nicaragua se considera de un 2.7 por ciento y el aumento porcentual de la generación de riqueza de la nación debería ser superior a esa cifra si no se quiere tener estancamiento o retroceso.

Algunos estudiosos de la economía sostienen que Nicaragua debería estar creciendo anualmente de seis a siete por ciento en su producto interno bruto, si se quiere abandonar la pobreza y comenzar a cumplir algunas de las metas del milenio, sin embargo en términos del comportamiento de la clase política nicaragüense y su incidencia en la economía, eso parece estar muy largo.

Economistas como el doctor Francisco Mayorga creen que es posible para Nicaragua mostrar en este año una recuperación, calculando poder llegar al 3 por ciento, porque hay mejores precios internacionales en los productos exportables como el café, y habrá recuperación por remesas y turismo; por otro lado la inflación podría alcanzar el 5 por ciento, a menos que haya un shock petrolero podría aumentar, pero eso requiere condiciones de más estabilidad nacional.

Mientras, recientemente el director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Mario Arana, consideró que “mientras no se mejore el clima de inversión, la economía nica no despegará a como se tiene previsto y un informe de su organización destacó sobre el clima de inversión que un 86 por ciento de inversionistas y empresarios consultados no ven una situación favorable en el país, en parte por la crisis económica mundial, pero también por la crisis interna”.

Estabilidad, estabilidad
Entre tanto, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, sostiene que lo que básicamente necesita este país es estabilidad política, “no podemos seguir viendo cómo la economía es una eterna rehén de las permanentes confrontaciones políticas que, desafortunadamente, han caracterizado los últimos 30 años de vida de Nicaragua.

Aguerri señala que durante décadas, por vivir el país en un constante conflicto provocado por “nuestra clase política”, los resultados económicos del país fueron y siguen siendo negativos, siempre nos mantenemos a la cola de la región de América Latina y sólo somos superados por Haití. El percápita de Nicaragua alcanzado se encuentra ubicado entre mil y mil 100 dólares.

“Nosotros hemos insistido con la clase política en señalarle que la noticia es básicamente la inestabilidad, la mala imagen, el caos y que el daño que hacemos al país se refleja en ese crecimiento limitado que tiene Nicaragua, en los malos resultados de indicadores sociales, en esos niveles de pobreza, de empleo, subempleo e informalidad y es ahí donde está la insistencia nuestra en que debe separarse la política de la economía”, destaca el dirigente empresarial.

Según Aguerri, “Se requeriría un compromiso de nación de parte de los partidos políticos para no seguir afectando la estabilidad de la nación, para tener esa certidumbre jurídica que nosotros necesitamos, no sólo el potencial inversionista, sino como usuarios en el sistema, cada ciudadano nicaragüense, cada inversionista nicaragüense o extranjero requiere un marco de la transparencia y de la seguridad”.

De acuerdo al empresario, el sector privado no ha tenido en los últimos años la necesaria estabilidad política que se requiere para progresar, pero no ha dejado de trabajar y eso se nota “cuando nosotros comparamos donde estábamos en el año 90 y donde estamos en el año 2010, ha habido un enorme crecimiento, aún cuando las cifras son menores a las que hemos visto en otros países centroamericanos”.

Señala Aguerri que, pese a todo, se ha comenzado a recuperar la estabilidad económica, a levantar nuevamente la economía de este país, la capacidad industrial y productiva, pero admitió que el reto es doble, “cuando de manera permanente tenemos que enfrentar esa inestabilidad política, sin embargo el sector privado no ha dejado en ningún momento el esfuerzo por sacar adelante el país y creo que como un sector unido hemos logrado incidir de una manera importante, mas allá de lo que incidíamos en el pasado”.

¿Qué necesitamos para que en vez de crecer 1.5 o dos por ciento, crezcamos a seis o siete por ciento para ir dejando la pobreza?
“Comprometernos en una visión de nación y esa visión hoy en día no es una realidad en el país, no es una realidad en Nicaragua, desafortunadamente los intereses políticos partidarios, los intereses de las principales fuerzas políticas prevalecen, nosotros como sector privado hemos venido haciendo este llamado a tener un compromiso de nación, de visión de nación”, explicó el dirigente gremial.

Llama a separar lo político de lo económico
Aseguró que en la medida que “separemos lo económico de lo político, en la medida que le demos prioridad verdaderamente a los hechos y no sólo al discurso, no sólo a las palabras, en la medida en que sumemos esfuerzos para tener el marco jurídico, el cuerpo legal, el ambiente de facilitación de comercio, ahí comenzaremos a crecer”.

“Por sobre todas las cosas, no debemos tomar decisiones que vengan a afectar el escenario en el cual nos desarrollamos, el país tiene un enorme reto, creo que la población nicaragüense no debe seguir pagando el precio de los tomadores de decisiones, especialmente cuando estas decisiones no toman en cuenta lo que la población demanda”, planteó.

¿Los tomadores de decisión han equivocado el rumbo?
Los tomadores de decisión no han tenido una visión de país, no han tenido una visión de nación, no han tenido como prioridad enarbolar la bandera de la patria, sino la de un partido político.

Nicaragua necesita de una mínima institucionalidad
Entre tanto, el economista Israel Benavides destaca que la experiencia internacional ha demostrado que los países que tienen una mínima institucionalidad logran crecer, resolver problemas de inseguridad ciudadana, no de un día para otro, pero si lo resuelven.

En Nicaragua, asegura, “tenemos una actitud ciega frente a la Constitución de la República, que dice que no hay reelección continua, que no se puede ser presidente tres veces, pero parece que eso es difícil entender para algunos ciudadano nicaragüenses y eso está afectando la estabilidad nacional, está afectando la economía”.

Esos efectos negativos se ven en la economía nacional, en la estabilidad del país, por lo tanto los inversionistas extranjeros “no nos ven con muchos ánimos, ellos están midiendo, a donde me voy, que país me ofrece mejores oportunidades y realmente el riesgo político de Nicaragua es alto, no tanto el económico”, apunta el economista.

Afectan aún más a la nación los problemas de falta de respeto a las leyes en general, a las de la propiedad; es muy compleja la tramitología para fundar empresas y eso no atrae en manera suficiente la inversión, en tanto que el organismo Transparencia Internacional, en este tema, nos ubica en el último lugar de los países centroamericanos, sólo Haití nos supera.

De acuerdo con Transparencia Internacional, los políticos nicaragüenses están dentro de los más corruptos de América, y eso, dice Benavides, “ahuyenta la inversión, y pese a que Guatemala es un país con un alto índice de delincuencia, le llega más inversión que a Nicaragua, porque ahí no es el Estado el que afecta la estabilidad”.

PIB PERCÁPITA DE CENTROAMÉRICA Y EL CARIBE
País Percápita en $
América Central
Panamá 6,784
Costa Rica 6,580
Belice 4,310
El Salvador 3,824
Guatemala 2,848
Honduras 1,842
Nicaragua 1,025
Caribe
Jamaica 5,335
República Dominicana 5,122