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Redacción Central

Reforestar 10 mil hectáreas en 20 años en Bosawás, a razón de 500 hectáreas anuales, es la meta que se plantea el proyecto de reforestación de la empresa Hemco, basado en el establecimiento de plantaciones forestales con especies comerciales.

Además, la compañía contempla importantes acciones enfocadas en la promoción de la calidad ambiental y la protección de la biodiversidad, contribuyendo a la reducción de la vulnerabilidad ambiental, la recuperación de áreas degradadas relacionadas con el proceso de avance de la frontera agrícola, así como la implementación de iniciativas que contribuyen a la adaptación y mitigación del cambio climático, por medio de la fijación de carbono atmosférico.

Según Róger Román, gerente del proyecto forestal, las metas marcan el establecimiento de plantaciones forestales y sistemas agroforestales con cacao, así como un área adicional 1,500 hectáreas destinadas de manera exclusiva a la conservación de la biodiversidad y a corredores biológicos locales, que no van a ser aprovechados económicamente, en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera Bosawás.

Algo importante, de acuerdo con Román, es que los planes están siendo desarrollados en zonas que han sido degradadas, por lo que representan un respiro para la Reserva de Biosfera.

Caoba, cedro real, cacao y pino son algunas de las especies nativas que desde el año pasado está plantando Hemco, así como otras especies exóticas de alto valor comercial como la teca y melina.

Éste es un proyecto ambicioso que una vez que se desarrolle generaría ganancias anuales de hasta 30 millones de dólares. Eso, según Román, “aparte de que la empresa hace un negocio, en términos fiscales contribuye de una manera significativa a la economía del país”.

Entre otros beneficios del plan de reforestación en Bosawás, Román destaca la generación de empleo que podría alcanzar hasta 900 plazas de forma permanente, cuando esté al máximo de su capacidad, lo cual, señala, también contribuye a la preservación de los recursos de la reserva, teniendo en cuenta que uno de los motivos que lleva a las personas a invadirla, es la falta de trabajo para sobrevivir.

Román valora como positivo el hecho de que el proyecto esté diseñado para un turno forestal de 20 años. Eso significa que hasta 2020 se aprovecharán las primeras 500 hectáreas sembradas, y así sucesivamente, desarrollando un proceso de aprovechamiento indefinido, lo cual le da sostenibilidad a la inversión que asciende en su totalidad a los 53 millones de dólares sólo en el establecimiento de plantaciones. Asimismo, garantiza que la zona esté permanentemente reforestada. En una segunda fase, Hemco contempla la creación de una planta de procesamiento y transformación de la madera para darle un valor agregado, crear más fuentes de trabajo y generar más ganancias.

Es importante señalar que la puesta en marcha de esta labor de reforestación ha significado la estrecha coordinación con las instancias del gobierno central, regional y local.