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Cuando se habla con don Roberto Zamora Llanes, presidente del Grupo Financiero Lafise, queda la impresión de un empresario “precavido”, pero a la vez sin miedo al riesgo.

Tiene un temple optimista. Habla lo necesario y escucha al interlocutor casi sin parpadear. No deja ni una pregunta sin repuesta, pero evita palabras que den pie a la interpretación.

A la vez es afable y da espacio para abordar temas tan cotidianos como su edad, por ejemplo. “Tengo 54 años”, confirma el alto ejecutivo sin dejar de sonrojarse. Su oficina es una de las más amplias del Centro Financiero Lafise, ubicada en Managua. En ésta, las fotografías que más sobresalen son precisamente las vinculadas con el apoyo que brinda el Grupo a infantes de escuelas públicas del país. Algo que, según dice, le llena de satisfacción a él y a toda su familia.

“Ese proyecto es uno de los que más nos entusiasma”, reitera mientras repasa los 25 años de fundación del Grupo, que serán celebrados esta semana en la capital.

En 1985, Zamora Llanes se arriesgó y conformó Lafise. “Me arriesgué junto con mi esposa. Tenía una idea y 75 mil dólares en la bolsa. Sabía que: o funcionaba o me quedaba en la calle”, enfatiza.

Hoy los números demuestran que ese riesgo valió la pena. El Grupo LaFise realiza operaciones en 11 países, incluyendo Estados Unidos, México, Centroamérica y Panamá, República Dominicana y Colombia. Brinda empleo a más de 2,500 personas y posee más de 30 empresas con activos que superan los 2 mil millones de dólares.

“Hemos trabajado las 24 horas del día, los siete días de la semana, por mucho tiempo, para lograr buenos resultados”, indica de entrada.

¿A qué otros factores atribuye el buen desempeño del Grupo, en términos técnicos?
Las utilidades generadas por el Grupo, por ejemplo, las invertimos en el mismo Grupo, eso nos ha venido permitiendo que nosotros crezcamos.

Hemos tenido una vida austera para crear nuevas oficinas, nuevos puestos de trabajo, siempre comenzamos desde la forma más austera, hoy estamos en once países y en cada uno de esos once países comenzamos con una persona y a medida que ellos iban generando negocios contratamos dos, tres, cuatro, cinco seis personas, nunca empezamos con una oficina grande, con un número grande de empleados, creo que eso ha sido parte del éxito, no gastar más de lo que podíamos gastar antes de tiempo, e irlo consolidando a medida que el tiempo va pasando.

¿Cómo comenzó el grupo, con la idea de hacer un banco?
Lafise comenzó con la idea de apoyar a las compañías multinacionales que hacían negocios en Centroamérica en la década de los 80 y comenzó con mi persona, el apoyo que le dábamos a esas empresas era principalmente operaciones de cambio, no habíamos iniciado pensando en banco, porque en la década de los ochenta habían controles de cambio en todos los países de Centroamérica, había una crisis financiera a todo lo largo de América Latina, habían conflictos bélicos en la región y había un enorme déficits de servicios financieros en la mayor parte de los bancos.

En uno de los bancos, en que yo estaba, habían cerrado operaciones en Nicaragua. El Bank Of América había salido de todo Centroamérica, el Lloids Bank había salido de la mayor parte de los países, había un enorme hueco en compañías que seguían operando como Colgate, que no tenían ningún apoyo financiero.

En Miami captábamos dólares de iglesias, organizaciones sin fines de lucro, de algunas exportaciones y esos dólares se los dábamos a la Texaco, la Colgate, a la Gillette, que necesitaban dólares desesperadamente para poder continuar operando.

Al inicio fue esa parte del apoyo cambiario a las multinacionales, pero simultáneamente, después comenzamos a apoyar a bancos extranjeros que querían salir de sus deudas, fue así que comenzamos a negociar deuda externa de bancos extranjeros y ése fue un salto importante, se manejó el cambio de dólares y la negociación de deuda externa por el otro, lo que permitió a deudores solventar su crisis recomprando sus deuda a descuentos importantes.

Para nosotros fue sumamente rentable estas operaciones e interesante porque podríamos decir que en algunos casos llegamos a comprar deudas a 15 centavos en dólares y la vendíamos a 33 centavos de dólares, nos ganábamos más que lo que nos había costado la deuda.

Ésa era la visión….
Claro, eso es parte de una visión, una decisión, no se habían desarrollado los mercados secundarios de Latinoamérica. Había una necesidad grande de vendedores, muy pocos compradores, aquí se crearon varios mecanismos, uno de ellos en Costa Rica, donde el Banco Central desarrolló agresivamente un programa de conversión de deuda externa de Costa Rica por capital.

¿Se movieron entonces ustedes en ese contexto?
Desde 1985 a 1995 era la principal actividad que el grupo tenía, la negociación de la deuda externa latinoamericana. Nosotros desde 1985 a 1991 fuimos abriendo pequeñas oficinas en El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Venezuela y Nicaragua. En todos los países de Centroamérica. Nos convertimos en banco a raíz del cambio de gobierno en Nicaragua porque se permitió que la banca privada iniciara nuevamente operaciones.

Normalmente los bancos inician en la esfera comercial, en los gastos personales, ¿Cómo comenzó el Grupo Lafise?
El Banco realmente lo enfocamos a la actividad que Nicaragua podía desarrollar más. Seguíamos apoyando a las compañías multinacionales que estaban regresando al país y además apoyando el corazón de la economía de este país, que es la agrícola y ganadera. Hoy el banco financia el 60 por ciento de la actividad agrícola y ganadera. Tenemos 76 oficinas en todo el país. No hay otro banco que tenga la presencia que tiene el grupo en toda Nicaragua.

¿Cuáles son las lecciones en estos 25 años del Grupo?
La lección como tal más importante es que uno no puede titubear, hay que tomar la oportunidad, si uno hace su análisis y está convencido hay que tomar decisiones, hemos sido prudentes y hemos sido agresivos al mismo tiempo, pero la parte de la agresividad es que si pensamos que un negocio es bueno, vamos adelante.

Si pensamos que un crédito es bueno, que el sujeto de crédito es bueno, el empresario, el ganadero, lo apoyamos y vamos adelante. Usted puede ver en las diferentes crisis que ha vivido el sistema bancario en Nicaragua, que Bancentro ha estado presente apoyando en cualquiera de las situaciones que se han presentado, cuando hubo la crisis ganadera nosotros apoyamos a los ganaderos, eso fue en los años 1997-98, tiempo en el cual el precio del ganado estaba sumamente bajo.

Cuando vino la crisis cafetalera, hubo fuerte baja en el precio del café en el mercado internacional, nosotros apoyamos a todo el sector cafetalero, hoy tenemos nosotros una presencia muy importante en el financiamiento al rubro cafetalero y así sucesivamente. Creemos que hemos ayudado activamente en dar confianza en Nicaragua y en apoyar a los gobiernos de turno en cuanto ellos requieren de apoyo del sector financiero.

¿En qué medida eso ha impulsado al Grupo?
La reputación que hemos logrado del banco ha sido sumamente buena, la seriedad, la garantía que el cliente siente cuando trabaja con nosotros y cuando va a hacer algunas operaciones sumamente importantes es tremenda, y a eso ayudan los bancos corresponsales que son el alma y nervio del apoyo financiero externo que tenemos, que se siente sumamente confiables por la calidad de la cartera que tenemos, por los negocios que tenemos, por la actitud hacia el cliente. Todo eso ha ido pagando y con creces”.

¿A corto y mediano plazo, cuál será el enfoque del Grupo?
Prevemos seguir fortaleciéndonos. Vamos a ir, creo yo consolidando más operaciones en otros países, pensamos lanzarnos al resto de países de América Latina y hacia Europa. Vamos aprovechando siempre las oportunidades que se presentan, como estar donde están los tratados de libre comercio. Recientemente abrimos una oficina de representación en Colombia, porque creemos que los colombianos van a buscar hacia Centroamérica y ya nosotros estaremos en Colombia y así abriremos oficinas de representación en algunos países para complementar los negocios para cuando vengan a Centroamérica.

Nuestra plataforma grande es Centroamérica, vamos a seguir creando diferentes empresas a lo largo y ancho de Centroamérica porque tiene un valor agregado que le daremos a cualquier europeo o suramericano. Por otro lado estamos en pláticas con un grupo de españoles para tener una oficina de representación en España, porque Centroamérica acaba de firmar un acuerdo de asociación con Europa, y eso se tiene que aprovechar”, apunta.