•  |
  •  |
  • END

Muy temprano se formó el Comité Timón para anunciar desde ahora el Día Nacional de la Biblia. Su presidente, el administrador de empresas y pastor Eduardo Gutiérrez, explicó que esa efeméride evangélica “es un acto histórico dentro de la comunidad de fe nicaragüense”.

Sociedades Bíblicas es la coordinadora del evento, detalla el pastor Gutiérrez, pero extiende las responsabilidades de la conmemoración: esos festejos son de todos. Recuerda que si antes la gente asistía hasta la sede de Sociedades, para ir a pie hasta el lugar de la celebración, cuando no había muchos medios, en los últimos tiempos ha venido disminuyendo esa espontaneidad.

Pero esta celebración que es de fiesta, también sirve de reflexión sobre cuánto hay de consecuencia con la Palabra de Dios y cuánto de figuración, de cómo en Nicaragua entró la moda de autoproclamarse “profetas y apóstoles”, a conveniencia, que no cuestionan los excesos del poder, difunden sus mensajes tipo marketing y actúan con soberbia, dejando la humildad de sus días de simple pastor.

El licenciado Gutiérrez hoy nos habla en su carácter personal, y como pastor, precisamente de aquellos predicadores que se van de frente, con el infierno contra el borrachito de la esquina o el brujo del Oriental, pero enmudecen cuando hay injusticias provocadas por aquellos que en el ejercicio de los poderes del Estado abusan contra el pueblo.

De los pequeños reinos
También señala que es “lamentable que desde hace buen tiempo, algunas pequeñas congregaciones al convertirse en megas iglesias, que deberían ser las primeras en apoyar este evento por su capacidad, no lo hacen. Me da la impresión, que dentro de la iglesia evangélica como que se han formado pequeños reinos que vendrían a ser esto de la mega iglesia”.

Sin embargo, no todo es una mala noticia. “Hemos tenido presencia de algunas megas, como la iglesia de Ovidio Balladares, año con año nos apoyan, pero otras, sus miembros asisten en carácter personal. Parece que están programando esa división, la gente que se abstiene participa de ese fraccionamiento, cuando es un evento que pertenece a la iglesia evangélica”.

El Día de la Biblia es por Decreto de la Asamblea Nacional, 33 17; es una fiesta nacional que se festeja el último domingo de septiembre. “Es una de las pocas cosas buenas que han hecho los diputados, dejaron la política y los pactos, para apoyar una celebración del pueblo”, sostiene.

- ¿La celebración es exclusiva para evangélicos o entran otras comunidades de fe, como los católicos?
La celebración en sí es abierta. Puede participar todo aquel que conozca que la Biblia es la Palabra de Dios. Llegamos al 441 aniversario de la traducción de la Biblia al castellano. Como se ha vuelto costumbre, la celebración será en la Plaza Parque La Biblia, cerca del hotel Seminole. Esperamos la concurrencia de católicos y evangélicos.

Preguntado sobre el uso que pueden hacer los políticos o el poder mismo de esta fecha, Gutiérrez respondió: “No queremos como Sociedad Bíblica que se mal interprete, no se promueve ningún movimiento político, sólo queremos que la Palabra de Dios llegue a cada persona y que los políticos usen la Palabra de Dios como una norma de vida, una norma que la conciencia del político asuma las expresiones de la Biblia”.

La Biblia anuncia la justicia
Isaías dijo que “hay de los que dictan leyes injustas y los que proclaman tiranías”. La Biblia habla de justicia, si algún político en la Asamblea Nacional se deja sobornar, y se dijera ser lector de la Biblia, le hizo falta leerla bien, porque ahí dice que el soborno daña el corazón de los hombres. O bien alguien que le roba el salario al trabajador. También la Biblia habla del comercio, cuando critica las pesas falsas.

Y, por supuesto, la Biblia tiene que ver con el predicador: señaló que si éste “habla bonito, habla en lengua, que tiene visiones y que Dios me dijo, como dicen ahora muchos, y se olvidó de ser justo, que vaya a buscar cómo releer la Palabra de Dios, porque la Escritura nos enseña la justicia”.

El pastor Gutiérrez, siempre en su carácter personal, dijo más: “Alguien que aparenta una aureola de santidad, pero no es justo, cómo explicarse esto. Jesús es el sol de justicia y dice que bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, y en nuestro país hay un clamor para que se haga justicia: ahí están los jubilados, los maestros…”.

- Hay pasajes de la Biblia que se ignoran y se enfatiza en pasajes no muy comprometedores. Uno de esos textos poco citados es el arrepentimiento de Zaqueo, quien se dispone a devolver el doble o el triple de lo que ha robado.

El que se mete a profeta debe dar respuestas con esa expresión profética. Tenemos que alguno puede ser profeta de escritorio, ejecutivo, que oye, mira y tiene boca, pero no se compromete como profeta. Tolera, porque se siente mejor así, viviendo bien, tiene los recursos necesarios y, por supuesto, no es pecado vivir bien, pero ahí es donde el Señor habla del soborno.

Tenemos el caso de Israel. En el Parlamento hay hermanos evangélicos, pero la ruptura que el gobierno hizo con el Estado de Israel no produjo ninguna expresión de estos hermanos. Se vio como que no pasó nada y pasó mucho. Ningún consiervo se levantó. Aclaro, me liga una relación no política, sino espiritual, con Israel. Debieron solicitar al gobierno que reconsiderara su decisión, pero no hubo nada de eso.

Ni la Iglesia Evangélica dio su respuesta a través de sus instancias, no hubo marcha multitudinaria, ¿y acaso no dicen que somos millón y tanto de evangélicos? Ni siquiera uno salió, incluyéndome yo, pero al menos hice en Radio Ondas de Luz un planteamiento, lamenté la decisión del gobierno de Nicaragua. No admiramos a Israel porque sean guerreros, porque tengan que defenderse y hayan bombas en todo eso. Queramos o no, es el pueblo de Dios y Él lo juzgará.

Los profetas y apóstoles
El pastor Gutiérrez definió que la labor profética debe tener la estatura de un Juan el Bautista o de un Elías. “Juan el Bautista le dijo al gobernante: no te es lícito vivir con la mujer de tu hermano. Pablo reclamó sus derechos como ciudadano ante el atropello que sufría. El Rey Acab le espetó a Elías: andas turbando a Israel, y el profeta le replicó: ‘sos vos el que turbas a Israel’”.

Pero nosotros, lamentó, somos pasivos, tenemos una tarjetita y la lucimos: “Profeta Eduardo Gutiérrez”, y además apóstol. Pero yo sólo soy pastor, y me alegra. Todo mundo quiere ahora un rango, un título, y gente que he conocido personalmente, antes sencilla, ahora con esos rangos está enferma, y otros predican por contienda, y otros por exhibicionismo, pero hay quienes lo hacen de buena voluntad.

- ¿Qué ha sucedido con estos predicadores, que llegan a decir “pacte 100 dólares con Dios”, y además que hay milagros de cancelación de deudas?
Es el marketing. Es el mercadeo, la manipulación de los televangelista y nosotros hemos caído por la televisión en esa moda. Si debo al Banco, y estoy endeudado, entonces, yo oraré dice el teleevangelista, para que Dios cancele. Estamos haciendo a Dios parte de la sinvergüenzada por culpa de alguien que se dice evangélico, pero la Biblia dice que no debas nada a nadie, sino pagar al que se le debe: al que honra, honra, y al que tributo, tributo. Zaqueo es el caso de un arrepentimiento genuino.

Veo que las prédicas van dirigida a los que diezman más, y está bien que aporten, pero este tipo de predicaciones…
El pastor Gutiérrez lamentó que haya iglesias que funcionen como reuniones sociales. Que otras mega-iglesias envíen buses a barrios donde hay iglesias establecidas, a pescar en pecera ajena. Recordó que Pablo iba a lugares donde nunca nadie había llevado el mensaje del Evangelio.

“Esto, dijo, es una especie de robo simulado. Se tiene pensamiento de que contar con números es mejor que contar con almas. Pero Dios dice que todas las almas son mías. Ah, pero los pastores preferimos contar con números, y hay quienes se jactan de que con sólo nuestra iglesia podemos llenar el Estadio Nacional, que cuentan con una membresía de 20 mil. Pero es una manera de manipular, es una expresión de engreimiento, de soberbia”.

Gutiérrez, que ahora se estrena como Presidente del Comité Timón se define como un servidor y dice que sus 17 años realizando labores en radio, lo hacen también un comunicador.

La prosperidad y el mensaje manipulador
Pastor, a pesar de que se dice que el 30% de la población de Nicaragua es evangélica y de que en el país han desfilado predicadores internacionales, autollamados apóstoles y profetas, declarando que Nicaragua será bendecida, se ven pocos resultados.

La gente ha venido hablando mucho de prosperidad, y creo que somos un país que no hemos aprovechado los recurso naturales que Dios nos ha dado. Somos prósperos porque Dios nos ha dado una tierra próspera. Pero esto es un mensaje manipulador. No estoy en contra de la prosperidad, del desarrollo. Cuando una nación desde sus gobernantes y su pueblo se humilla como en tiempos de Esdras, y una nación tiene un gobernante como el Rey Josías que encontró la ley de Dios, y las hace cumplir, las cosas cambian. En ese tiempo el pueblo andaba en el desenfreno, en paganismo, en libertinaje. Hoy estamos nosotros siendo blanco de los juicios de Dios. Pero cuando una nación escucha a Dios, El promete: “si mi pueblo bajo el cual mi nombre es invocado orare, y se arrepintieren de sus malos caminos, yo oiré desde los cielos. Perdonaré sus pecados, y sanaré la tierra”.

- Hay predicadores que son duros y arremeten contra el borrachito de la esquina, la prostituta y el brujo del Oriental, pero cuando se trata de un alto político, de equis funcionario de gobierno que hace mal, que tal vez atropella al pueblo y no respeta la Constitución, no dicen nada.

Eso se llama acepción de personas, ser profeta a medias, apóstoles a conveniencia. La Iglesia no está llamada a confrontarse con nadie, pero ella debe predicar la verdad y la verdad nos hará libre.

Es lamentable el compromiso que están teniendo líderes evangélicos con el poder político de esta época y de otras. Es lamentable la inclinación que tiene mucha gente hacia los aspectos del poder económico. El libro de Hechos refiere que el pueblo llegó donde Herodes a pedir justicia y Herodes habló con la soberbia de muchos gobernantes, y el pueblo dijo: “voz de Dios y no de hombres”. Entonces los juicios de Dios cayeron inmediatamente porque Herodes se creyó Dios. Y la historia nos habla de muchos hombres que se han creído Dios: Hitler, Stalin, Mao Tse Tsung, y en el pasado Nabucodonosor, y otros emperadores, y hay gente que está en el poder en esta época haciendo lo mismo. Pero Dios está en el control.

- Este tipo de predicadores cuelan el mosquito y se tragan el camello, o el poder con todas las conveniencias.

Y con todos sus lujos y todo lo opíparo que puedan hacerlo, para engrosar sus entrañas y no digieren la palabra de Dios.

- Me parece que han vendido su primogenitura, por un plato de lentejas.

Claro que sí, el predicador de Dios, el profeta, sabe que la expresión de Dios es clara, es diáfana, no tiene compromisos con el Estado, sólo con Dios. La Biblia no se vende, más que en el formato escrito, nada más.