Edith Pineda
  • PRIMERA ENTREGA |
  • |
  • |
  • END

La Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, no representa sólo la posibilidad de ejercer el poder desde la comunidad universitaria, sino que se ha convertido en el atajo seguro para aquellos que ambicionan obtener favores partidarios, que van desde cargos públicos hasta potables candidaturas políticas.

La imagen de seriedad, de responsabilidad y ante todo de excelencia de los representantes estudiantiles de antaño, fue sustituida por la de alumnos mediocres, en su mayoría, que ya no utilizan la palabra para defender los intereses de su gremio, sino que cargan sus mochilas de morteros, piedras y palos para crear caos y hacer cumplir su voluntad, o, mejor dicho, la de quienes políticamente los dirigen.

Curiosamente, las autoridades universitarias nada hacen para controlar a estas figuras, que además de ser malos alumnos, en sus ansias de “sacarle el jugo” a su pertenencia al movimiento estudiantil, saltan de carrera en carrera y pasan hasta diez años en las aulas. El colmo es que algunos, finalmente “graduados”, hasta son incorporados al cuadro docente de ciertas universidades públicas.

“Los representantes estudiantiles deben ser ejemplo y deben ser buenos estudiantes… eso les da mayor autoridad ante el gremio estudiantil; no pueden ser estudiantes que hagan una vida como representantes estudiantiles, que permanezcan ilimitadamente en las universidades”, señala Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, quien en su época fue líder universitario.

Dirigentes asalariados

La realidad es que UNEN ha representado por mucho tiempo un “modus vivendi” para esos universitarios que se lanzan a la representación gremial mientras les llega su premio. El presidente de la organización, por ejemplo, recibe un “estipendio” mensual calculado entre 4 mil y 5 mil córdobas.

Algunos presidentes de recinto y de facultad también son beneficiados con dinero. La UNAN-Managua, por ejemplo, otorga en concepto de estipendio la cantidad de 3 mil 200 córdobas a los presidentes de Facultad, según confirma Jaime López, Vicerrector Administrativo de esa institución.

El dinero no sale de los fondos que por “derecho” tiene el movimiento estudiantil, sino de los de la universidad, cual si fueran empleados.

López menciona entre las justificaciones de ese beneficio, el hecho de que como participan en el Consejo Universitario, se “ha determinado que como funcionarios de la universidad merecen tener un estipendio que les sirva para su movilización, para que puedan pagar su teléfono… siendo miembros directivos de la universidad deben de tener ese tipo de estipendios para que puedan gozar de algún soporte económico para realizar bien sus funciones”, sostiene.

Talavera, quien además es rector de la Universidad Nacional Agraria, UNA, se opone tajantemente a destinar dinero de la universidad para los dirigentes estudiantiles, y asegura que mientras él esté al frente de esa universidad, mantendrá la posición.

“El representante estudiantil no debe ser un asalariado”, porque considera que se desvirtúa la lógica de la representación gremial, y argumenta: “Yo fui dirigente estudiantil, y, lógicamente, no recibía ni un córdoba, pero esa es la decisión del gremio”.

De forma extraoficial se conoce que en algunas universidades se les otorgan concesiones a los representantes de los universitarios, porque tienen voz y voto en las decisiones de las instituciones. Para las autoridades resulta mejor “contentarlos” con beneficios para que no entorpezcan los proyectos de las universidades.

Fondos del 6% y de la matrícula

Pero UNEN nacional, además, tiene derecho a recibir parte del 6% del Presupuesto General de la República a través del Consejo Nacional de Universidades, CNU.

Según el presidente del CNU, precisamente para controlar el destino de esos fondos, que ascienden a 180 mil córdobas mensuales --unos 2 millones 160 mil córdobas anuales--, desde hace un año decidieron no hacer más transferencias de dinero sin pedirles el debido soporte.

También pasa a formar parte de los fondos de operación para el movimiento estudiantil de cada universidad el 15 por ciento del neto recaudado en concepto de matrículas que pagan los estudiantes.

Además, entran a sus arcas las ganancias en concepto de alquiler de algunos de los locales que se les asignan para operar en algunos recintos, pero que deciden usufructuar, justificando que los fondos serán utilizados para cubrir la demanda de ayuda de exoneración de matrículas, alimentación, transporte y fotocopias a la comunidad universitaria.

Cómo sustentan esas ayudas, viáticos de transporte y de alimentación, no se conoce, pero en la UNAN-Managua, López asegura que les exigen soporte para darles dinero cada vez que lo soliciten.

López se muestra comprensivo cuando se le cuestiona sobre si realmente el Movimiento Estudiantil de la UNAN-Managua requiere tanta plata, además de la que sale de las matrículas, al punto de tener que alquilar locales.

Dice que sí, y basa su argumento en que de los 28 mil 500 estudiantes que captan, un promedio de 6 mil 500 recibe exoneraciones completas. “La universidad cobra por concepto de matrícula 20 dólares al año, pero hay muchos estudiantes que tienen dificultad en pagar eso, entonces esos son ingresos que no entran a las arcas de la universidad, y, por tanto, tampoco forman parte del 15 por ciento al que tiene derecho el Movimiento Estudiantil”.

Negocios dentro de los recintos

Esto ha provocado quejas y desconfianza de la comunidad universitaria, ya que asocian a estos líderes con una supuesta corrupción silenciosa dentro del Movimiento Estudiantil. Tiendas, comedores y cafetines, entre otros, pagan para su beneficio tarifas que oscilan entre los 100 y 300 dólares por local mensualmente.

Sólo en la UNAN-Managua existen, según López, alrededor de cinco comercios que pagan una cuota a la dirigencia de UNEN, pero hay quienes señalan que son más.

El funcionario afirma que es la universidad la encargada de cobrar y administrar el dinero de las rentas, sin embargo, Carlos Hernández, Presidente de la Facultad de Educación, dijo a EL NUEVO DIARIO que en su caso cobra personalmente los 200 dólares por el único local que tiene asignado, donde opera una fotocopiadora.

Aseguró que los fondos los invierten en fotocopias para beneficio de sus representados, ya que para cubrir la demanda, manifestó que debe recurrir hasta pedir bonificación a la dueña del negocio.

Mañana:

* Diputaciones que les cambiaron la vida: de las rutas y morteros a la vida propia de nuevos oligarcas.

* Los que no lograron curul, reaparecieron como funcionarios de alto nivel, aunque pasaron años en los recintos sin coronar carrera alguna.