Ervin Sánchez
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No sólo es un atractivo destino turístico, sino que Nicaragua está también sobresaliendo como un sitio atractivo para el sector económico, ya que ofrece excelentes oportunidades de inversión a compañías que buscan expandir sus operaciones para así incrementar su competitividad global, actuando como subcontratistas.

La tercerización de servicios, también conocida como outsourcing, por su término en inglés, es el proceso económico en el cual una empresa determinada mueve o destina los recursos orientados a cumplir ciertas tareas, a una empresa externa, por medio de un contrato. Actualmente hay 12 empresas que prestan servicios a compañías en el exterior, las que en total emplean a unos 2,500 jóvenes con estudios universitarios, y las cuales han invertido en total unos 30 millones de dólares.

De hecho, esta actividad se ha convertido en una de las principales estrategias de compañías mundiales para la reducción de costos operacionales, así como para la diversificación de riesgo. El futuro de esa ventana desde Nicaragua fue avizorada por Alejandro Graham y Róger Peña, dos nicaragüenses que consideraron que esta nación centroamericana tiene suficientes ventajas comparativas para operar desde aquí y hacer negocios.

Al respecto, Alejandro Graham relató a EL NUEVO DIARIO que empezó a pensar en esa inversión a mediados de 2006, “cuando estaba bastante claro que a finales de ese mismo año me iba a retirar del Banco de Finanzas, donde mi papá, William Graham, era Presidente y yo el primer ejecutivo. Entonces, empecé a aprender de este negocio y a apasionarme por la industria en general”.

Graham afirma que en esa época el país estaba diseñando su estrategia para lanzarse al mundo como una geografía ideal para instalarse en Nicaragua, para vender este tipo de servicios.

Inversiones extranjeras en outsourcing

“El país quería atraer inversiones extranjeras en la industria de outsoursing, de tercerización, y como eso estaba ocurriendo, tuve la oportunidad de aprender un poco sobre esto, y conversando con un amigo me contó que había un nicaragüense con residencia en California, que por muchos años había sido parte de esta industria en Estados Unidos, India, Argentina e Inglaterra”, dice.

Entonces yo le pedí que me contactara con esta persona, se llama Róger Peña, quien tenía 40 años de haberse ido a Estados Unidos y de ser residente en California. Me reuní con él y hablamos sobre el tema, y desde ese entonces hemos estado trabajando mucho en el proyecto de Accedo. De alguna manera, Róger y yo somos los fundadores de esta compañía.

Graham señala que con la idea en mente fue a hablar su familia, donde consiguió apoyo de inmediato, ya que decidieron participar en la inversión. Posteriormente conversó con otro amigo, Octavio Escobar, que también se interesó en apoyar el proyecto, poniendo su experiencia como desarrollador, como constructor, pero además como inversor junto a algunos de sus familiares y amistades.

“Octavio estuvo a cargo de todo lo que fue la construcción de este sitio, y después de esto, otro amigo, Sergio Ríos, convenció a los socios de la empresa minera Hemco, que invirtieran en este negocio, con lo cual capitalizamos la empresa e iniciamos el camino que nos ha traído hasta aquí ahora”, destacó Graham.

Construir organizaciones

¿Por qué razón nos metimos en esto? Bueno, las razones quedaron definitivamente plasmadas en lo que después fue nuestra misión, que en primera instancia revela que “nos gusta construir organizaciones con gente contenta, motivada”. Viniendo de la banca, tenía muchísimos colaboradores, y los entusiasmé de meterse a un proyecto enfocado en personas”.

“Cuando este parque tecnológico se haya terminado, aquí van a trabajar alrededor de 2,500 colaboradores, personas jóvenes que pueden hacer carrera con nosotros, y con las cuales podemos trabajar para crear un ambiente y una cultura motivacional, contenta”, explica el hoy gerente general de la compañía.

Asegura Graham que el primer edificio del parque tecnológico, ubicado en el kilómetro 14.9 de la carretera a Masaya, y donde fueron invertidos unos 12 millones de dólares hasta ahora, representa a una empresa del Primer Mundo, con alta tecnología en su construcción y en su diseño, habilitada para tener una alta funcionalidad y eficiencia para el desarrollo del trabajo de ofrecer servicios.

“Como usted ya pudo notar, aquí hay un ambiente de altísima seguridad y muy enfocado a procesos y controles, lo cual le da un nivel de conocimiento y de valor agregado al país, poco visto antes en Nicaragua, y en ese sentido es una oportunidad tremenda para estos muchachos que pueden hacer carrera con nosotros”.

“Queríamos ser un socio estratégico para nuestros clientes en el sector de producción de servicios, como ningún otro en Centroamérica, y eso lo hicimos construyendo la infraestructura que usted está viendo, totalmente diseñada para que cuente con altísima disponibilidad, y su tiempo operativo va a tener que andar arriba de 99.99% durante su vida”.

Juntamos experiencias de dos mundos

Aparte de eso, nos estamos rodeando con la gente correcta, Róger y yo juntamos la suma de dos mundos, la experiencia y el conocimiento en el tratamiento con personas, de proveedores y de mercado en general, dado que parte del personal estuvo conmigo mucho tiempo en el Banco de Finanzas, pero Róger aportó su conocimiento de muchos años de esta industria, además, que el es experto en tecnología.

En ese sentido, ahora están colaborando con nosotros ingenieros en sistemas, en redes, en seguridad de sistemas, a la par que hemos traído expertos de la India, de Estados Unidos y de Guatemala, dándole soporte a esta operación y ayudándonos en el lanzamiento, de manera que tenemos a las personas y la infraestructura, con eso nosotros pensamos hacer mucha diferencia.

La tercera razón, dice Graham, es nuestra determinación de tener un impacto significativo en la vida social y económica de Nicaragua, lo cual se produciría no sólo por dar empleo con buenos salarios a 2,500 personas --de las cuales 200 ya estamos colaborando--, sino también generando un efecto multiplicador con las exportaciones de servicios, que generarán al país millones de dólares anuales.

“De alguna manera, estamos contribuyendo a la creación de esa clase media que Nicaragua tanto necesita, dándoles a estos muchachos no sólo posiciones dentro de las cuales puedan aprender cosas nuevas en un ambiente primermundista, pero también creciendo con la compañía, ganando dinero y desarrollándose profesionalmente”, destaca.

Afirma que a la par están también contribuyendo a cerrar la brecha comercial de Nicaragua, creando un ambiente de donde se exportará una cantidad grande de servicios valorados en millones de dólares anualmente, y lo que nos queda muy claro es que en los siguientes años nos vamos a seguir expandiendo, haciendo lo que nos gusta hacer.

Ventajas comparativas de Nicaragua

Por su parte, el socio y diseñador principal de la compañía, Róger Peña, destacó que la ventaja principal de instalarse en Nicaragua es la cercanía a Estados Unidos, que pese a que ha invertido mucho en la India y en las Filipinas, se encontró que, por distintas razones, hay problemas de manejo de sus operaciones en esos países.

Entre los problemas están las horas de diferencia que hay entre la costa Oeste y la costa Este de Estados Unidos, India y Filipinas --de 12 a 14 horas y media--, por lo que después de seis o siete años se han dado cuenta de que, además, hay un factor bien importante que facilita las operaciones: la afinidad de culturas, explicó Peña.

Asegura que las empresas estadounidenses se dieron cuenta de que en América Central y en el Caribe había recurso humano con bastante afinidad con Estados Unidos, lo que es una gran ventaja para el consumidor de servicios de tercerización, ya que estamos dentro de la misma zona de tiempo, además, que hay afinidad cultural y está cerca.

Mientras que un ejecutivo de una empresa norteamericana tiene que viajar de 23 a 24 horas para ir a la India a supervisar una operación, ese mismo ejecutivo o gerente sólo tendría que volar unas cinco horas si viene a Nicaragua, por ejemplo, desde Chicago. Entonces, todas esas son ventajas que se encuentran en esta región de Centroamérica.

Diversificando riesgos

Las empresas están diversificándose, diversificando sus riesgos y buscando soluciones más simples. “La simpleza es mi habilidad de poder manejar mi operación en una zona más cercana, tomar el teléfono y saber que están operando a mi misma hora, y que se puede interactuar con una operación de manera sostenida”, explica Peña.

Definitivamente, la tecnología está disponible en la mayoría de los países, pero este negocio es tecnología y recursos humanos, uno no puede ir sin el otro.

Una ventaja para Nicaragua es que en la década pasada hubo una fuerte emigración hacia Estados Unidos, y los hijos de esos migrantes han vuelto, pero con conocimientos de cómo se hacen las cosas en el país del Norte y sabiendo el inglés.

Graham y Peña destacan que en dos años tendrán erigidos otros dos edificios similares al ya construido, donde están trabajando y aprendiendo centenares de jóvenes en diversas especialidades, pensando, además, cómo ofrecer otros servicios a sus clientes para crear, a la par, nuevas líneas de valor orientadas al conocimiento, tercerizando servicios.

“Vamos a estar siempre en el mundo de outsourcing, soporte al cliente, trabajos de más valor agregado, diseños a contabilidad, publicaciones, mercadeo e incluso servicios médicos y tecnología para monitorear, y software, todo eso ocurrirá en este parque que está esperando la segunda y la tercera etapas”, explica Graham.