Francisco Chamorro
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La sociedad coreana es una sociedad cerrada, tanto así que como me decía medio en broma medio en serio la jefa de Relaciones Internacionales de la televisión pública de Corea, que si uno lanza una piedra desde la torre de televisión que se encuentra en el centro de la capital Seúl, lo más probable es que cayera sobre un Kim, un Li, un Park o un Yong, ya que los cuatro apellidos, a pesar de no estar relacionados unos a otros, representan más del 45% de los que llevan los cuarenta y cuatro millones de habitantes que pueblan la parte sur de la península.

Otra característica que la diferencia de otros países de la región es el idioma coreano, que es similar al japonés en gramática y contiene muchas palabras de procedencia china, se escriben en alfabeto fonético de 24 letras (14 consonantes y 10 vocales) creado por el Rey Sejong el Grande, en el siglo XV.

Se trata de una comunidad lingüística única, lo que da al conjunto de sus ciudadanos un sentimiento patrio común, junto con sus vecinos del norte. Antes de su creación, sólo un porcentaje pequeño de la población podía aprender los caracteres chinos, debido a su dificultad.

La cultura coreana es el resultado de una fusión histórica de elementos nativos con las influencias de la cercana China. También Japón ha ejercido alguna influencia. El arte y la arquitectura de Corea reflejan tradiciones chinas, como el confucionismo y el budismo.

La bandera de las fuerzas cósmicas

La misma bandera nacional, llamada Taegeukgi, es la esencia del pensamiento Oriental. Su diseño simboliza los principios del yin y del yang. El círculo del centro de la bandera está dividido en dos partes iguales. La sección superior roja representa las fuerzas cósmicas preactivas del yang.

Por el contrario, la parte inferior azul representa las fuerzas cósmicas responsivas del yin. Las dos fuerzas encarnan los conceptos de continuo movimiento, equilibrio y armonía que caracterizan el infinito. El círculo está rodeado por cuatro grupo de tres barras (llamados triagramas), uno en cada esquina. Cada triagrama representa uno de los cuatro elementos universales: cielo, tierra, fuego y agua.

La religión principal en Corea es el budismo, con unos 10.7 millones de seguidores, en segundo lugar el cristianismo con 8.6 millones y el catolicismo con unos 5 millones.

Además, el confucionismo, aunque sea más una filosofía que una religión, es un importante elemento en la vida coreana a pesar de su reducido número de seguidores actualmente, sobre todo en la ética del trabajo y de la transparencia de los funcionarios públicos. También coexisten el chamanismo y el taoísmo.

Más de la mitad de los coreanos no es creyente. Al contrario que en otros ámbitos de Asia, en Corea no existen conflictos étnicos ni religiosos. El único sentimiento de malestar es la separación del pueblo coreano entre la república del sur y la del norte.

La población de Corea del Sur está compuesta en la actualidad por más de 44 millones de habitantes, divididos en una extensión de 100.032 kilómetros cuadrados. Esto supone una de las densidades de población más altas del mundo (448 habitantes por kilómetro cuadrado). Se calcula que hasta un 80% de la juventud se concentra en las grandes ciudades.

Debido al desarrollo socioeconómico, los avances tecnológicos en la medicina y el aumento de la preocupación sobre la salud, las tasas de muerte comienzan a reducirse gradualmente. Además, si hoy en día la esperanza de vida está en 75,9 años, se cree que llegará a los 83 años para 2050.

En el campo socio-sanitario, Corea es también uno de los países más desarrollados del planeta. Se calcula que entre el 95 y 100% de la población tiene acceso sostenible a medicamentes esenciales asequibles. Dispone, además, de 173 médicos por cada 100.000 habitantes. Esto se ha conseguido gracias al sector de la medicina privada, ya que los gastos del Estado en salud pública no llegan al 3% del gasto público. Este gasto es muy inferior al de otros países desarrollados.

Sin embargo, el uso a la Internet de banda ancha es una de las más altas del mundo, más de 36 millones de personas tienen acceso a la web, de una población total de 44 millones, esto en gran medida al alto grado de concentración urbana.

Sistema político

La primera Constitución de Corea se promulgó en 1948 y ha sufrido nueve enmiendas. Después de años de turbulencia política, dictaduras militares de más de 16 años, revoluciones estudiantiles, etc., la situación se empieza a estabilizar hasta mediados de los años ochenta, sobre todo con la última reforma de 1987, que le da un impulso al sistema democrático del país, al recortar los poderes presidenciales, el fortalecimiento del poder legislativo y especialmente la creación de un Tribunal Constitucional independiente.

Desde entonces se han elegido al presidente de la República por voto popular directo para un período de cinco años, sin reelección. Actualmente están estudiando la posibilidad de reducir el número de años por mandato a cuatro, pero con derecho a una reelección. Sin embargo, esta enmienda requeriría no sólo el visto bueno de la Presidencia y de la Asamblea Nacional, sino también de un referéndum nacional.

Los diputados de la Asamblea Nacional de Corea son electos por un período de cuatro años, sus miembros son 299; 245 electos por circunscripciones electorales y 54 según el principio de representación proporcional, es unicameral. En la sesión plenaria se elige, mediante votación secreta, un presidente y dos vicepresidentes cuyos mandatos duran dos años.

La Corte Suprema de Justicia está compuesta por nueve miembros. La máxima autoridad de la institución es nombrada por el Presidente de la República, con la aprobación de la Asamblea Nacional. Otros jueces son designados por el Presidente de la Nación por recomendación del presidente de la Corte Suprema. El período del Presidente del más alto tribunal de justicia de Corea es de seis años y no puede ser reelecto.

Otro avance significativo para fortalecer el sistema de separación de poderes fue el establecimiento de la Corte Constitucional en 1988, sus funciones son salvaguardar la Constitución y proteger los derechos fundamentales del pueblo, interpretar la Constitución y revisar la constitucionalidad de las leyes, tomar decisiones judiciales sobre los casos de juicio político o sobre la disolución de un partido político. La Corte está integrada por nueve jueces, con un período renovable de seis años.

La comida

Con el incremento de la riqueza del país, los hábitos alimenticios también han cambiado. El arroz sigue siendo el alimento básico de la mayoría de los coreanos, pero entre las generaciones jóvenes, muchos prefieren la comida al estilo occidental, algo fácilmente observable cuando recorre Seúl y mira los restaurantes de comida rápida, la mayoría de los Estados Unidos.

Una comida tradicional coreana no está completa sin el kimchi, una mezcla de varias verduras, como repollo, rábanos, cebolla y pepino. Además está el doenjang, que es una pasta de frijoles de soya, con supuestas propiedades anticancerígenas.

Los platos de carne que más gustan son el bulgogi condimentado (por lo general carne vacuna) y el galbi (costilla de carne vacuna o de cerdo). También tienen una amplia variedad de mariscos, moluscos, pepinillos de mar y algas marinas que son consumidos ávidamente en la dieta diaria del pueblo coreano, algo que los nicaragüenses, en general desechamos a pesar de tener dos mares a nuestros costados.

En definitiva, una visita a este país tan lejano del nuestro, tiene mucho que enseñarnos, aunque no se puedan trasladar de forma íntegra una experiencia a otro país, sí es evidente que el trabajo duro, la educación y la participación del Estado en la economía y el bienestar de la población en general, son elementos a tomar en consideración.

Historia de la familia Yong

La familia Yong, que vivía en el sur de Corea, específicamente en la ciudad de Gyeong, era la segunda familia más rica de esa parte de la península, y lo fue durante doce generaciones, hasta que en 1947, después de la liberación del país de las fuerzas japonesas, el jefe del clan decidió donarlo todo a la educación y con ese capital se construyó la Universidad de Yeungnam. La casa de habitación de la familia tenía 99 habitaciones, la mayor permitida para personas que no fueran de la nobleza
La familia mantuvo esa supremacía económica basada en seis principios, según explicó el señor Yong Bu-Choe, miembro lejano de la familia y que trabaja en sección de herencia cultural de la universidad. Las reglas eran:

1). A cada miembro nuevo que ingresara a la familia no se le permitía que utilizara trajes de lujo, únicamente de algodón, durante tres años, para saber si el matrimonio había sido por interés económico o por amor.

2). Gastaban alrededor de un tercio de sus ingresos para atender a las visitas, en tiempos que no habían otros medios de información, estos encuentros generaban futuros acuerdos comerciales o de protección mutua.

3). No permitían pobreza a varios quilómetros a la redonda, a los que consideraban sus vecinos.

4). No compraban tierras a campesinos cuando las cosechas eran malas.

5). Donaban una tonelada de arroz entre los campesinos pobres.

6). Los miembros de la familia pasaban el examen estatal (que tiene que tomar todo funcionario público, aún hoy, para ascender de puesto) pero no trabajar para el gobierno.