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II parte
El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), es un trastorno de ansiedad, que también los niños y los adolescentes lo sufren, presenta las mismas características que se dan en los adultos, es decir sufren de obsesiones y compulsiones, aunque a veces sólo tienen obsesiones o sólo compulsiones.

Al menos alguna vez el niño reconoce que las obsesiones o las compulsiones son excesivas y absurdas. En el artículo anterior les explicaba qué cosa se entiende por obsesión y por compulsión, por lo que creo, que no es necesario volver a explicarles las definiciones de ambos.

Más del 85% de los niños que sufre TOC tienen compulsiones de lavarse, y deben pasar varias horas al día lavándose las manos (u otra parte del cuerpo). A veces hasta se hacen heridas por tanto lavarse. El 51% tienen compulsiones de repetir acciones, y pasan horas al día vistiéndose de forma “correcta” o repasando los deberes y haciéndolos una y otra vez si cometen un error (no toleran borrar un error o tacharlo). La tercera compulsión más frecuente es asegurarse, que está presente en el 46% de los niños afectados, y pasan mucho tiempo mirando a ver si han cerrado bien la puerta de casa, o el grifo, o preguntando a los padres si han apagado el gas o cerrado el carro con llave, etc.

Las obsesiones pueden variar con la edad, por ejemplo, un niño pequeño puede temer que le hagan daño a él o a sus padres (a que un ladrón entre por la ventana o puerta abierta), y realizará compulsiones de comprobación de las cerraduras antes de acostarse. Un niño en edad escolar puede tener miedo a contagiarse de alguna enfermedad o a los gérmenes, y realizará rituales de lavarse de forma repetida.

Cierta obsesividad y compulsividad son normales en niños pequeños, entre 2 a los 10 años y en los adolescentes. Por ejemplo ciertos rituales a la hora de dormir, hay niños que necesitan su peluche adorado de lo contrario no pueden dormirse, otros necesitan una pijama determinada o una almohada específica o, en la higiene o la eliminación son frecuentes en niños pequeños y no representan patología, pero si duran mucho tiempo o no disminuyen con la edad puede sugerir la existencia de un problema psíquico.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo, es un problema grave que debe ser tratado, afecta por igual a niños y niñas, y tiene un serio impacto en su funcionamiento académico, familiar y social. Muchos niños lo padecen y sus padres tardan tiempo en darse cuenta, pero en muchas familias aún existe el tabú a las enfermedades mentales y no solicitan ayuda especializada agravando así el padecimiento de sus hijos. Otras veces puede ser que confundan la enfermedad con “manías” o costumbres de sus hijos.

El TOC en los niños inicia a edades muy tempranas entre los 7 y 10 años, otras veces puede comenzar en los primeros años de la adolescencia. Esta enfermedad si no es tratada puede continuar en la edad adulta.

Obsesiones más frecuentes en los niños
* Temor a contaminarse
* Temor a causar daño a otros o a que le pase algo a los padres o a la familia
* Ideas agresivas o de contenido sexual
* Escrupulosidad o religiosidad excesiva
* Pensamientos prohibidos
* Necesidad de decir o confesar
Compulsiones más frecuentes en los niños
* Lavarse
* Repetir una acción hasta hacerla “bien”

* Asegurarse de que todo esté en orden o bien cerrado
* Tocar
* Contar objetos o hasta un determinado número
* Acumular cosas
* Rezar de forma exagerada
La mayoría de los niños con TOC se pueden tratar y mejoran con una combinación de tratamiento psicológico y farmacológico, pero el tratamiento es prolongado puede tardarse de uno a dos años y en ocasiones por más tiempo.

Trastorno Obsesivo Compulsivo de la personalidad
Es un trastorno de personalidad, en el que la persona es excesivamente preocupada por las reglas, el orden o el control. Alguien al que le cuesta expresar sus emociones. Perseverante, obstinado, preocupado por los detalles, exageradamente crítico consigo mismo y los demás y, al mismo tiempo, dubitativo.

Estos rasgos de personalidad no son malos, pueden usarse para ser excelentes trabajadores o estudiantes y pueden favorecer la estabilidad de la pareja. Podemos encontrar muchos obsesivos que han “triunfado” en la vida y que tienen familias bien constituidas.

Lamentablemente en la mayoría de los casos las cosas no son así. La personalidad obsesiva puede afectar en el rendimiento laboral por la misma obsesión de hacer todo perfecto, la alteración de las normas o hábitos produce ansiedad y muchas veces agresividad, las relaciones de pareja y con amigos pueden estar perturbadas por lo que la pareja o los amigos consideran frialdad afectiva y manías. Y aún cuando son exitosos, los obsesivos casi siempre se sienten insatisfechos con sus logros, tanto profesionales como personales y, lo que es peor, les es difícil experimentar placer.

Síntomas del Trastorno Obsesivo Estimado lector, si desea contarme u opinar sobre los artículos por favor escriba a: articulospsiquiatria@hotmail.com, la clínica San Francisco ofrece los días jueves consulta a precios reducidos para personas de escasos recursos.

Compulsivo de la personalidad
* Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización.

* Perfeccionismo que interfiere con la finalización de las tareas.

* Dedicación excesiva al trabajo en prejuicio de las actividades de ocio y de las amistades (por ejemplo: postergar indefinidamente salir con los amigos, sensación de estar “perdiendo el tiempo” en una actividad no productiva, aunque podría ser placentera; planificar meticulosamente una actividad cuyo objetivo supuesto es pasársela bien.

* Terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas morales, éticos o valores. (Por ejemplo: respeto obsesivo por las normas o la autoridad).

* Incapacidad para tirar objetos inútiles, incluso cuando no tienen valor sentimental (lo que puede dar origen a fuertes discusiones con la persona que tira los objetos que considera inútiles).

* Resistencia a delegar tareas o trabajos a otros, a no ser que éstos se sometan a su manera de trabajar (por ejemplo: rechazar ayuda que podría ser útil, incapacidad para aceptar otros puntos de vista).

* Estilo avaro en los gastos propios y de los otros (el dinero es algo que debe acumularse, no se sabe cuando llegarán las catástrofes).

* Rigidez y obstinación e ira contenida, especialmente cuando le llevan la contraria, cuando no se puede contener puede darse estallidos de cólera desproporcionados incluso para la misma persona.

En los manuales el diagnóstico de los dos trastornos se ve muy fácil; pero en la práctica las cosas cambian, ambos trastornos comparten síntomas, para complicar más las cosas, los manuales nos dicen que, si se cumplen los criterios para ambos trastornos hay que diagnosticar los dos. En la práctica es frecuente que un trastorno de personalidad obsesiva, más tarde o más temprano, puede llegar a desarrollar obsesiones y compulsiones y convertirse en un TOC, sin que por ello el trastorno de personalidad haya desaparecido.