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Al recorrer las empinadas y empedradas calles de Cinco Pinos, en el departamento de Chinandega, el viajero se sorprende al encontrar un taller en el que se fabrican vistosas hamacas, que rivalizan en calidad con las de Masaya.

El propietario de este negocio es el señor Virgilio Mendoza Soriano, de 70 años, quien es suegro del conocido hombre de prensa Raúl Oviedo Carvajal. Ante la falta de empleo, Mendoza decidió hace dos años retomar el oficio que le enseñara su padre, para lo cual solicitó un préstamo blando de Aprodese (Asociación de Productores de El Espino), el cual le fue concedido y le ha permitido disponer desde entonces de una fuente de ingresos estable.

Tengo dos años de estar trabajando con Aprodese, que me habilitó con un crédito de mil dólares. Fabrico hamacas de cáñamo o manila, que vendo a los turistas que visitan Cinco Pinos, y también en otros pueblos de Chinandega, a un precio promedio de 500 córdobas, manifiesta.

Aprodese es una entidad sin fines de lucro, fundada en 1997, que hoy en día ha logrado desarrollarse hasta el punto de incidir positivamente en muchos aspectos de la vida social, económica y cultural en el norte de Chinandega.

Las instalaciones de esta entidad se encuentran en la comunidad de El Espino, a cinco kilómetros de Cinco Pinos, sobre una excelente carretera asfaltada construida por la Cuenta Reto del Milenio.

Especialmente, ella ha sido una fuente de empoderamiento para muchos pobladores de las zonas rurales, que hasta ese momento carecían de opciones para potenciar sus capacidades y mejorar sus niveles de ingresos.

En rubros importantes
Aprodese surgió como una idea del Dr. Elmer Zelaya Blandón, quien solicitó, para financiar su proyecto, el apoyo de la cooperación internacional. Con una donación inicial de 100 mil dólares, él y su equipo, en el que participan su hermano Edelberto y su hermana Domitila, emprendieron la labor de instalar el agua potable en las cabeceras de los cuatro municipios del norte de Chinandega conocidos popularmente como los cuatro santos (San Pedro del Norte, San Francisco, Santo Tomás y San Juan de Cinco Pinos).

Es de señalar que en la actualidad Elmer Zelaya es el director de la Fundación Chica, la cual tiene su sede en León, y coordina cerca de treinta hermanamientos entre ciudades de Nicaragua y de Austria. Aprodese, por lo tanto, es sólo uno de los muchos proyectos con los cuales trabaja la fundación mencionada. El coordinador residente de Aprodese es el señor Edelberto Zelaya, quien trabaja de la mano con su hermana Domitila. Ambos tienen títulos de maestría en temas relacionados con su área de trabajo.

Con el curso de los años, la labor de Aprodese se ha ido diversificando, abarcando rubros muy diferentes, todos los cuales tienen en común estar dirigidos principalmente a las comunidades más remotas y a las personas más necesitadas de esa zona geográfica.

Área productiva
Al visitar las instalaciones de Aprodese, que ocupan un terreno de una manzana, observamos diversos viveros con plantitas de café, cacao y otros cultivos, los cuales son entregados gratuitamente a los productores, con el objeto de impulsar la reforestación y promover la agricultura diversificada. Ellos regalan semilla mejorada de frijol, para la siembra, así como vástagos de guineo y de plátano. También están introduciendo cultivos como la yuca, quequisque y malanga. También regalan animales como cerdos y aves de corral.

En la actualidad se ha habilitado un terreno, en las faldas del cerro Cinco Pinos, donde Aprodese sembrará café y cacao, en una especie de granja experimental, para fortalecer la implantación definitiva de esos cultivos en la zona. Si bien el café y el cacao no se han sembrado ahí tradicionalmente, se considera que su adopción es idónea, por tratarse de productos de alto valor y que son amigables con el medio ambiente.

En relación al café, se ha optado por una variedad conocida como Lempira, facilitada por un productor de Jinotega. En Aprodese laboran cuatro ingenieros agrónomos, los cuales se desplazan en motocicletas en todo el norte del departamento de Chinandega, llevando asesoría técnica gratuita a los agricultores en los rincones más apartados.

También hay dos camionetas de tina, las cuales están destinadas a transportar las plantas que se entregarán a los campesinos en lugares convenidos de antemano. Ellos también fabrican y regalan cisternas para recolección de agua a aquellos productores que lo solicitan y demuestran requerirlas, a la vez que ser de escasos recursos.

Asimismo, fabrican y regalan silos para almacenamiento de granos, y obsequian bombas de riego a los agricultores que tienen sus fincas bien ordenadas. Ellos atienden 16 fincas diversificadas y a 300 familias que practican la llamada economía de patio.

Existe el proyecto de convertir a Aprodese en un centro de capacitación técnica en energías renovables. Según nos informa Elmer Zelaya, el presidente Daniel Ortega ha visitado las instalaciones de Aprodese dos o tres veces, y se mostrado muy interesado en los logros ahí alcanzados. Un dato relevante es que en Aprodese surgió el concepto del desayuno escolar, que aún se mantiene en todas las zonas aledañas y es donado a las escuelas con el estudiantado más pobre.

Este consiste en un refresco preparado a base de horchata, acompañado de una galleta nutritiva. Se ha comprobado que la implementación de este desayuno o refrigerio ha permitido disminuir la deserción escolar en el campo. Existe también en la sede de esta entidad una fábrica de jugos naturales, en la cual se procesan frutas como el mango, la piña y la papaya.

Este producto se destina en parte a la venta y en parte a complementar el desayuno escolar.

Un origen familiar

El origen de Aprodese está ligado al padre de sus coordinadores, quien es el señor José Francisco Zelaya Mejía. El cedió la manzana de terreno que actualmente ocupa la institución. El es un agricultor que logró educar a sus hijos dedicándose a la producción de caña y operando un trapiche de su propiedad. La tierra no deja morir a nadie, si se la trabaja, nos dice con su característica sencillez.

El es una persona reconocida por su afabilidad y por ser un promotor incansable del progreso dentro de su comunidad. Algunos han dado en llamarle “El patriarca de El Espino”. Fue uno de los primeros pobladores en asentarse ahí, y también el gestor principal de la primera escuela que se construyó en dicho lugar. El supo trasmitir a sus hijos su preocupación y solidaridad con aquellas personas menos favorecidas.

Elmer Zelaya es el responsable de la Cooperación Austríaca en Nicaragua, la cual es canalizada a través de la Fundación Chica. En coordinación con sus hermanos, Edelberto y Domitila, él ayuda a introducir en Aprodese las experiencias obtenidas en diversos proyectos de la cooperación internacional ubicados en otros lugares del país.

Area de Capacitación
La capacitación de los jóvenes es otra de las áreas en las cuales se ha destacado el trabajo de Aprodese. Ahí se imparten cursos gratuitos de seis meses o un año en materias como soldadura eléctrica, electricidad, computación, repostería, costura, belleza, veterinaria, albañilería, agricultura orgánica y fabricación de silos.

El método de enseñanza combina la teoría y la práctica, de modo que muchas de las instalaciones de Aprodese han sido construidas por los propios estudiantes.

Nelver Betancourt Moreno tiene 31 años. El se graduó en Aprodese y les ha hecho diversos trabajos en el ramo de la albañilería. Su esposa, Jamileth Guevara, tiene 32 años y expresa haberse graduado como operadora de computación en el 2004.

“Aunque nunca he trabajado en eso, me ha servido para realizar diversas investigaciones en Internet, y redactar ciertos documentos para mí y mis allegados, señala. El hijo de ella y de Nelver, llamado Irving, de 15 años, es estudiante de secundaria y espera, después de bachillerarse, estudiar ingeniería civil. Por ser de escasos recursos, piensa pedir una beca a Aprodese para estudiar esa carrera en León o Chinandega.

Además de enseñanza gratuita, a los estudiantes se les facilita alimentación y se les ayuda con el transporte. En algunos casos, a los graduados se les hacen donaciones de efectivo, se les han facilitado préstamos para crear sus propias empresas o se les ha incluso ayudado a conseguir un empleo. Un ejemplo de esto es Keimer Betancourth, de 22 años, quien estudió soldadura eléctrica en Aprodese y luego fue becado para continuar sus estudios en el centro vocacional Don Bosco, de Managua.

El se desempeña en la actualidad como profesor de esa materia en un colegio de Chinandega. Otro caso es el de Eddy Ramón Maradiaga Vásquez, de 23 años, quien se graduó en electricidad y cielo raso. El trabajó recientemente en el acondicionamiento de unas aulas de clase en las instalaciones de ese organismo.

Aprodese me dio una beca de estudios completa, con alimentación incluida. Nos daban un almuerzo liviano, y con eso me sostenía, ya que entraba a clases a las 7:00 a.m. y salía a las 4:00 p.m. , señala Eddy. Por su parte, su amigo, Jessy Javier Espinales Martínez, de 28 años, se recibió en soldadura eléctrica en el año 2003.

Aprodese ha financiado la formación de 93 profesionales a nivel nacional, de los cuales 60 eran originarios de Cinco Pinos, entre los cuales se cuentan abogados, ingenieros y médicos. También 1400 jóvenes han sido entrenados como obreros calificados.

“Hacha, calabaza y miel”
Meyling Mendoza Corrales, vice-alcaldesa de Cinco Pinos, destaca sobre todo la habilitación laboral de Aprodese en beneficio de las personas mayores, tanto como el programa de alfabetización de adultos que ellos desarrollan. También enfatiza la promoción que hacen entre los campesinos del cultivo de hortalizas, en los cuatro municipios antes citados.

Es importante señalar que con los cursos de costura se busca beneficiar a las mujeres más humildes de las comarcas y que, al graduarse de esa especialidad, se les hace entrega gratuita de una máquina de coser, para que la trabajen y puedan generar ingresos. Nubia Zelaya declara que pertenece a la promoción del año 2000. Soy de las que salieron en el primer grupo. Me dieron mi máquina de coser, y con ella fabrico ahora mi propia ropa y la de mi familia, señala.

También se les entregan equipos de trabajo a los graduados en otras especialidades. Los albañiles, por ejemplo, reciben una carretilla con todas las herramientas de construcción y las graduadas en belleza reciben su equipo correspondiente.

oseguido con la titánica tarea de averiguar la verdad de los hechos.