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A las 11 y 10 minutos de la mañana del lunes 1 de noviembre se firmó de manera formal entre Pellas Development Group, filial del Grupo Pellas y la firma D’Guerrero Ings. S.A., el primer contrato de inversión en infraestructura básica de desarrollo, de vialidades y sistemas de drenaje para dar inicio a las obras del proyecto turístico Guacalito de la Isla, ubicado en Tola, Rivas, en el Pacífico sur de Nicaragua.

Este proyecto, cuya inversión total es de 250 millones de dólares, se erige sobre 1,600 acres de belleza natural donde se asentará una exclusiva comunidad residencial a dos horas del Aeropuerto Internacional de Managua.

Guacalito de la Isla se centra en tres fases de construcción, de las cuales ya arrancó la primera, y se estima alcance una inversión de 115 millones de dólares.

Según los expertos, se calcula que en tres años aproximadamente culmine esta primera fase, para la cual emplearon a por lo menos 500 personas, cifra que esperan duplicar cuando arranque la construcción del hotel, además del suministro de materiales en donde se crearán por lo menos 500 empleos más, así como la mano de obra de 450 personas para resguardo del lugar, su debido mantenimiento y administración.

El desarrollo de todo el proyecto incluye un lujoso hotel boutique, un club de playa y restaurante, deportes acuáticos desde surf hasta pesca en alta mar, rutas de senderismo y bicicleta, programas ecológicos, culturales y deportes de aventura; además, se planeó un centro ecuestre, un spa de clase mundial, un centro de bienestar familiar y una variedad de actividades multigeneracionales.

“Con esto”, afirmó Carlos Hernández, Presidente y CEO (director general) de Pellas Development Gruop, “concretamos 3 años de trabajo (realizado) por un equipo muy extenso de profesionales de distintas disciplinas, en la planeación y estudios de viabilidad en la cual concluimos con éxito respecto a las gestiones de permisos ambientales, diagnóstico de impacto, y asimismo, obtuvimos todas las autorizaciones de las diferentes instituciones de gobierno involucradas, además de los permisos de construcción por la Alcaldía de Tola de quien hemos recibido un apoyo importante”, detalló.

Hernández mencionó que este proyecto se generará con capital nacional, con el apoyo de instituciones regionales financieras importantes como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En palabras del ingeniero Mario Zelaya, de D’Guerrero Ings. S.A., Presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción y miembro del Consejo Superior de la Empresa Privada, COSEP, manifestó que este proyecto es muy importante para la industria de la construcción en Nicaragua, “debido a que tiene más de cuatro años de estar deprimida, y nosotros hemos venido con muchas expectativas esperando que las inversiones se comiencen a dar.

Indudablemente inversiones de esta naturaleza, donde el sector privado nacional, en este caso el Grupo Pellas por medio de Guacalito de la Isla, se lanza a una empresa que sin lugar a dudas, es el proyecto turístico más importante de todos los tiempos en Nicaragua”, aseguró.

Guacalito de la Isla es un centro turístico que celebra la arquitectura vernácula y la tradición de diseño nicaragüense, pero planificado a un nivel de estándares, de acabado y clasificación de clase mundial.

Este proyecto es la visión personal de don Carlos Pellas, quien es fundador de Pellas Development Group, y es el primero de una serie de destinos ecológicos únicos en América Central, de la Colección Ceiba del Grupo Pellas, comunidades sociales y ambientalmente sostenibles que beneficia no sólo a los residentes y visitantes sino a los empleados y lugareños.

Además de este proyecto, Pellas Development Group está involucrado en Santa María Golf & Country Club, una pionera comunidad urbana en la ciudad de Panamá y en Santa Elena Preserve, un proyecto de turismo sostenible en el norte de Costa Rica.

Primera fase de Guacalito de la Isla
Basados en las 1 mil 600 acres, la primera etapa consiste en desarrollar las primeras 80 hectáreas con la infraestructura base de servicios, energía y agua.

“Es importante mencionar que esta primera fase se está construyendo con especificaciones y diseños de clase mundial”, explicó Hernández.

El proyecto contará “con instalaciones subterráneas, plantas de potabilización de agua, reciclaje de aguas negras, vialidades internas de 5.5 kilómetros totalmente pavimentados y adoquinados, con alumbrado público, sistema de distribución de telefonía y cable a través de fibra óptica; en fin, será el primer proyecto integralmente planeado de su tipo en la costa de Nicaragua”, según subrayó el Presidente y CEO (director general) de Pellas Development Gruop.

Respecto al plan maestro de desarrollo ya planificado, este proyecto se afincará en dos playas características muy importantes, con una calidad extraordinaria.

Para Hernández, una de ellas es la playa más importante por su extensión de 1.6 kilómetros de largo, llamada Manzanillo, que es donde se están desarrollando en su extremo norte las primeras 80 hectáreas de la construcción inicial.

La segunda playa se llama Guacalito, muy extravagante por su formación rocosa y su combinación de isletas, con pequeñas caletas que la hacen muy dramática, y que al frente se visualiza la isla de “La Anciana”.

En esta primera fase se construirá la zona residencial de viviendas vacacionales que se le conocerá como “La Reserva”, ubicada frente a la Playa de Manzanillo, en donde además se desarrollará el primer hotel-boutique cinco estrellas en Nicaragua, con 35 habitaciones, villas y piscina privadas, restaurante, además de todas las instalaciones de club de playa y club para niños.

A su vez se instalará el primer Club de Tenis con facilidades comerciales para atender a los huéspedes y residentes, en una zona que se llamará “Zona Guacalito”, que contará también de una capilla y área de esparcimiento.

La Reserva estará ubicada en una zona con vegetación muy generosa, con hasta 200 metros sobre el nivel del mar, “creando el efecto de una especie de anfiteatro, por lo que se observarán de manera importante las vistas porque se abre toda la bahía al frente”, mencionó Hernández.

Igualmente se ha considerado para este proyecto, la construcción de un campo de golf de 18 hoyos llamado “Botánica Golf Course”, diseñado por uno de los arquitectos de campos de golf más famoso en el mundo actualmente por sus bosquejos de tipo sostenible, “que tratan de aprovechar mejor las condiciones naturales del sitio, realzan la belleza y rescatan la flora sin crear un impacto tan grande”, definió Hernández. Este diseñador, de origen escocés es David McLay Kidd, de DMK Golf Design.

Segundo hotel
Un segundo hotel es parte de esta primera fase, el cual será de marca internacional y contará con más de 100 habitaciones para la playa de Guacalito, además tendrá “una fase de muelle para el Club de Pesca”, indicó Ricardo Hernández.

Boutique Casona Mukul se llamará este segundo hotel. Es un proyecto que celebra la arquitectura local, “pues queríamos crear un hotel de clase mundial pero que fuera auténticamente local, que los materiales sean de la zona, que sea sostenible, que utilice mano de obra y artesanía nicaragüense”, subrayó el presidente y CEO del Grupo Pellas, quien agregó que esto “lo hemos logrado trabajando con firmas internacionales con experiencia en el desarrollo de hoteles cinco estrellas en los mejores destinos del mundo”, especificó. “Está diseñado para ser un hotel independiente, exclusivo, enfocado sobre todo a la atención individualizada… Queremos ser atractivos a los viajeros sofisticados, que a su vez traen con su visita un derrame importante de gastos que hacen palanca a los esfuerzos de inversión del país”, anunció Hernández.

Responsabilidad social comunitaria
Además de ser el primer desarrollo integralmente planeado, Guacalito de la Isla involucra un gran componente de responsabilidad social comunitaria, pues “estamos muy interesados que en esta inversión con 100% de capital nicaragüense, los empleos que genere durante la construcción se queden aquí”, advirtió.

A su vez, Hernández dijo que los empleos que generen las actividades turísticas como el hotel, el campo de golf, los juegos de playa sean ocupados por jóvenes de las comunidades aledañas, y es por ello que el proyecto ha estado comprometido con el eje de la educación, de modo que “desde hace tres años, además de trabajar en aspectos de planeación, se ha trabajado en el manejo de reciclaje de basura hasta proyectos de educación que permitan ir integrando a estas comunidades entre pescadores, agricultores, artesanos y microempresarios”.

Es un mandato del proyecto, que a través del mismo, la comunidad se pueda beneficiar con el suministro de pesca, de hortalizas, “pues una vez que generamos visitantes podemos tener la posibilidad de que la gente de los alrededores se integre con sus microempresas y pequeñas producciones a la cadena”, enfatizó.

Del mismo modo el proyecto ha becado a jóvenes de la localidad en carreras relacionadas con servicios de hotelería y restaurantes. “Esto nos llena de mucho orgullo”, afirmó Hernández.