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Hijo de un oficial militar liberal, sobrino de un alto funcionario que tuvo el somocismo con amargos recuerdos para el periodismo independiente, combatió a la tiranía somocista desde todas las trincheras. Un hermano suyo fue asesinado por la Guardia Nacional en 1959, en la masacre estudiantil.

Nos referimos a René Saldaña González, nacido en León el 6 de agosto de 1942. Sus padres fueron Mercedes González Quintana y Francisco Saldaña Dubón, salvadoreño y capitán del Ejército liberal, que llegó a Nicaragua con la revolución del 26.
 
Estudió en La Salle, “pero la política me marcó muy joven”, a pesar de que su familia fue liberal somocista. Su tío, Julio Quintana, no dejó gratos recuerdos para el periodismo, ya que fue el autor de la Ley Quintana y del Código Negro.

En 1954 vivió de la gasolinera Colón, media cuadra al lago, donde estaba el callejón de “Ali babá y los 40 ladrones”. Le decían así porque ahí vivían algunos ministros de Luis Somoza. La dirección exacta: de donde fue el Cine Cabrera, cuadra y media al lago.

En ese sector también vivieron los Báez Bone, Ubilla Baca, y el teniente Guillermo Duarte, quien era jefe de la Fuerza Aérea de aquel entonces.

Duarte fue el papá del comandante sandinista Carlos Duarte, “con quien estuve exiliado en Honduras”. Al llegar abril de 1954, René estaba por la Calle Colón cuando desfilaban los camiones de la Guardia Nacional hacia los cafetales de Carazo, “y yo sin imaginarme que los participantes en el acontecimiento eran nuestros vecinos, los Báez Bone, y el teniente Duarte”, recordó.

En el 56, René está viviendo en León cuando se produce el atentado contra Anastasio Somoza García, y “recuerdo que mi abuelo, Octavio Quintana González, maestro, escritor, profesor, periodista y director del diario El Cronista, del doctor Rafael Corrales Rojas, me dice: ‘Hijo, si vas a ir al Teresita, venite temprano, porque va a estar la fiesta de Somoza en la Casa del Obrero y es peligroso’”.

Su primera carceleada
Pero con un grupito de compañeros de barrio se fue al cine y luego a la fiesta de Somoza, “pero no habían pasado los primeros cinco minutos, cuando recibí la primera carceleada en Nicaragua”.

Se produjo el atentado de Rigoberto López Pérez y “nos llevan a todos al Parque Central; mujeres, niños y adultos. Digo que fue mi primera carceleada, porque ahí estuve detenido toda la noche. A las 6 de la mañana un guardia dijo: ‘Todos estos chavalos y mujeres fuera de aquí’,  y salimos volados cada quien a su casa”.

A la semana “llegaron por mi abuelo y toda mi familia, ya que decían que mi abuelo estaba en el complot, porque Rigoberto López Pérez lo visitaba”, rememoró. El abuelo de René fue director durante 45 años de la Escuela Superior de Varones de León, y Rigoberto era su ex alumno.

Masacre del 23 de julio
El 23 de julio de 1959 asesinan a su hermano, Sergio Saldaña, junto a José Rubí, Mauricio Martínez y Erick Ramírez. René recibió la noticia estando en Managua, y a esa hora emprende el viaje a León.

“Llego al Paraninfo de la Universidad, y el primero que me salió saludando fue José Balladares. Al día siguiente, durante el entierro, llegó su tío Julio Quintana con el entonces alcalde de León, Pepe Lanzas, abuelo de María Fernández Flores de Alemán”, añadió.

Inicia su lucha
“Esa misma noche --después que su hermano fue sepultado-- me involucro en la lucha contra Somoza”. René tenía 17 años.
También el destino le puso de frente a Julio Aguilar Torres, quien le marcó su vida y lo considera un hermano. “Esa misma noche me dijo: ‘René, vamos a vengar la muerte de tu hermano y de los muchachos asesinados por la Guardia’”.

“Le pegamos fuego a la casa de Tacho Ortiz, aunque nunca me mencionaron en eso, pero la verdad es que yo dirigí esa acción”, relató. Señalaban a Ortiz como el culpable de la masacre.

Con las acciones emprendidas por René contra el somocismo, “comenzó a despertarse un odio en mi mente y en mi corazón hacia la familia Somoza, pero gracias a mi esposa, que me ha enseñado a perdonar, aprendí a perdonarlos”.

Nunca tuvo partido
René dijo que en su lucha contra Somoza “nunca tuve partido, y como me dijo Chuno Blandón: vos combatiste solo contra la dictadura. Posteriormente, su amigo Julio le propuso probarlo en la lucha introduciendo armas a Nicaragua desde Honduras, donde se fajó.

“Fui dos veces con Julio (a Honduras) pero en la tercera lo agarraron, peleó antes de que lo capturaran, ya que traía tres mulas cargadas de armas”, expresó.

El que le daba el dinero para ir a comprar las armas --para conspirar contra Somoza-- era Mauricio Sánchez Ayón, quien fue asesinado en Costa Rica de una forma rara. Sobrinos de él, como Enrique Sánchez Argüello, quien también estuvo involucrado en las conspiraciones, “me dijeron que lo mandaron a asesinar”.

En las conspiraciones desembocan las acciones del 11 de noviembre de 1960 con las tomas de los cuarteles de Diriamba y de Jinotepe, y a los actores principales los conoció en el exilio.

“Supuestamente ese movimiento era para tomarse León, porque yo entro por medio de Julio Aguilar, y me voy dando cuenta que estaba Octavio Caldera, quien era gerente de un banco en León, y con el que después estuve exiliado en El Salvador”, dijo René.

Agregó que si en esa época hubieran existido los teléfonos celulares, “o nos hubieran agarrado rápido o hubiéramos apresurado la caída de Somoza”, porque después “nos dimos cuenta de que estaban involucrados todos los departamentos de Nicaragua”.

Conoció a Daniel Ortega
En el 59, cuando se trasladó a Managua, René conoció a Daniel Ortega, a Selim Shible, a Carlos José Guadamuz y a Francisco Moreno. Dijo que a varios de ellos los conoció en el barrio San Antonio. A Daniel y a Humberto en el barrio les decían “Los Puñales”, porque eran todos flacos y altos cuando estudiaban en el Calasanz.

Así conoció a Rolando “Bacho” Alvarado, líder sindical, quien “nos enseñó a fabricar las bombas de nicles, y de paso fue él quien le hizo la bomba a Ajax Delgado, la que después puso en la Casa Pellas, lo apresan y ahí lo asesina la GN.
Otro luchador que recuerda es a “Choricín”, Leonel Mena, quien anduvo con René recuperando armas en Managua. A Mena también lo mataron en Costa Rica, y circuló la versión de que don Pepe Figueres lo mandó a eliminar después de que se robó un avión, donde iba uno de los hijos de Alfonso Lovo Cordero.

16 veces estuvo preso
En 16 ocasiones lo apresó la GN. Fue cofundador de la Juventud Patriótica. También pasó por el Partido Conservador, lo que lo llevó a conocer a una gran cantidad de personas que después se involucraron en la revolución de 1979. Dijo que la información que conoció es como para escribir un libro, porque hay muchas cosas inéditas que casi nadie las sabe.

Sucesos del 22 de enero de 1967
Cuando se decide que se va a tomar Managua, se comienzan a recoger armas, se involucra mucha gente. “Teníamos 15 casas (de seguridad) donde habían personas preparándose para el manejo de armas”.

Con respecto a los sucesos del 22 de enero de 1967, supuestamente Arnoldo Lacayo Maison tenía “comprada” a la GN, la cual se iba a rebelar.  Edén Pastora iba a llegar con armas, pero lo detienen en Tipitapa, y “del almacén Carlos Cardenal media cuadra al sur, plantamos dos vehículos con armas. Los que se movilizaron con las armas fueron el “Gato” Guadamuz, Alejandro Gómez Guadamuz, de Casa Colorada, y René.

La masacre comenzó en la punta de la manifestación, “pero yo le pregunté a Agüero qué pasaba, y me dijo que todo seguía igual, que la GN se iba a rebelar y ahí estábamos para apoyar, pero de pronto llegó una avioneta y comenzó a disparar hacia los manifestantes, y la primera en caer fue una muchacha que recibió un disparo en la cabeza”, indicó.

Aparece David Tejada
Mientras la Guardia disparaba al pueblo, “Agüero me dice: René, hay que defender a la gente, y a esa hora corro donde están los carros y entrego rifles 22, pistolas, bombas molotov, y llega David Tejada, a quien le entregué un Garand con dos clips y una bolsa con más de 100 tiros M-1”, relató.

Después “nos vamos a respaldar a Agüero y nos metemos en el Gran Hotel. Ando un rifle 22”, pero antes de entrar al hotel, cae un guardia que andaba una M-3, “lo guiño, le doy mi 22 a otro y me quedo con el M-3, le quito las municiones y me voy al hotel. Estuve en el hotel con el joyero René Núñez (no el presidente actual de la AN), haciéndole frente a la GN como francotiradores”.

Lo hieren
“Ahí retuvimos a la GN como dos horas, pero cuando impacta un tanquetazo y me volteo a tomar las municiones, siento un pijazo atrás como que me dieron una patada y caí encima de la cama, no me pude levantar”, dijo René.

Estaba mortalmente herido de una bala disparada por un GN, y de pronto entraron unos homosexuales agüeristas que lo sacaron y lo llevaron adonde estaban Agüero y Pedro Joaquín Chamorro.

Al final fue conducido al hospital en una ambulancia donde iban otros heridos de la masacre. “Cuando la ambulancia llegó al Parque Central, la Guardia detuvo el vehículo y comenzaron a sacar a los heridos y a asesinarlos. El chofer ve eso y sale disparado con la ambulancia…” Eso permitió que lo condujeran al antiguo Hospital “El Retiro”.

A René lo buscaba la GN desde ocho días antes de la masacre, y cuando llega al hospital, estaban los que estudiaban con su hermano Sergio en León, quienes lo conocieron. “Después no sé qué pasó, y en Novedades aparezco en la lista como muerto”, pero el destino lo siguió ubicando en las luchas hasta que fue derrocada la dictadura somocista.

Una operación milagrosa le salvó la vida, y dado su estado, no fue procesado y lo cubrió la posterior amnistía.

Los tiros a Alesio
En una ocasión le disparó con una pistola 45 a Alesio Gutiérrez cuando éste se dirigía a la iglesia de San Antonio. Los disparos los hizo desde el atrio de ese templo. El oficial de la Guardia Nacional iba en un vehículo en una cuadra pequeña que quedaba de la iglesia hacia el lago.

Alesio Gutiérrez era uno de los esbirros más odiados de la Guardia somocista y no fue alcanzado por ninguno de los disparos.  René logró huir sin que lo identificaran.

Sigue conspirando
A la salida del hospital se contactó en León con un viejo luchador antisomocista y lograron conseguir una dinamita para un plan tan complicado, que terminaron siendo capturados por la OSN.

Aunque ya existía el FSLN, René siguió siendo un combatiente solitario, hasta que el terremoto del 72 lo volvió a sacar al exilio.

Siguió librando su guerra privada hasta el 19 de julio de 1979.
En 1980 se trasladó a Estados Unidos a practicarse una nueva operación resultante de la herida del 22 de enero. Se quedó hasta 2005 cuando regresó jubilado a Nicaragua.
ebarberena@elnuevodiario.con.ni