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Las cifras de crecimiento del sector ganadero, planteadas oficialmente en un 10% anual, proyectan una nueva visión del sector ganadero y de las posibilidades de realizar negocios que se derivan de esa actividad, que por ser rural, no está suficientemente puesta en la agenda del Sistema Financiero comercial, pero en su conjunto ya aporta cifras cercanas a los 400 millones de dólares en ventas de sus productos al mundo.

El empuje de nuevas economías mundiales, en especial de los principales cuatro países emergentes: Brasil, Rusia, India y China, y la capacidad de consumo de sus respectivas poblaciones, no está alejada del incremento de precios de los alimentos que experimenta el globo, por la competencia que esa presión por los productos alimenticios supone.

Nicaragua que es productora de alimentos envía al mercado mundial parte importante de su capacidad productora de carne, en tanto que los derivados de la leche producida en el país también son colocados en el vecindario centroamericano y a la leche ultrapasteurizada a Venezuela.

En el mercado mundial el precio de la leche en polvo anda aproximadamente en unos tres mil 500 dólares por tonelada, y el valor del kilo de carne alcanza aproximadamente 1.10 dólares.

En ese sentido la actividad ganadera ha venido cobrando auge e importancia, pese a que los financiamientos bancarios aún se encuentran alejados en la suficiencia necesaria.

Conversando con EL NUEVO DIARIO el Ministro Agropecuario y Forestal, considera que en este contexto, el sector de la ganadería nicaragüense es uno de los que viene creciendo con mayor dinamismo en el país, tanto para la producción de consumo interno como para las exportaciones.

Definitivamente, la ganadería crece en conjunto cuando crece la producción de carne; también está creciendo la producción de leche y de los productos lácteos, pese a que el hato nacional continúa produciendo un nivel aún muy bajo de producción del alimento líquido, unos cuatro litros por vaca al día.

Producción está creciendo
Sin embargo, la producción está creciendo debido al interés que los precios y nuevos mercados están imprimiendo en los productores.

En ese sentido, Bucardo recuerda que Venezuela se ha convertido en uno de los principales mercados para la leche producida por Nicaragua, pero el Ministro advierte que no se trata de quedarse ahí, sino de seguir trabajando para fortalecer estos mercados, para mejorar la capacidad de la agroindustria local, del nivel de organización productiva de las cooperativas, a fin de que aporten más a la economía nacional por medio de los recursos obtenidos por exportaciones.

Se ha avanzado, ha crecido el sistema de acopio en el país, la industria ha venido creciendo, hay nuevas industrias, hay nuevos acopios, nuevas cooperativas de productores que se vienen organizando y se han obtenido nuevos mercados, como el del Alba.

Bucardo señala que hay que diversificar mercados, fortalecer los nuevos, pero no descuidar los que el país ha mantenido por mucho tiempo, como el de El Salvador, como el de Estados Unidos, donde se logró abrir a la producción de lácteos de Nicaragua.

La meta oficial es que el sector ganadero crezca en un 10% por encima de lo obtenido en 2009.

A ese respecto, el Ministro afirma: “Vamos a crecer a pesar de las dificultades, éste ha sido un año bueno para la ganadería, mucho mejor que el año pasado cuando tuvimos una fuerte sequía y las sequías son crueles para la ganadería, dejan problemas con el agua y con los pastos”.

En forma optimista destaca que el invierno que recién pasó dejó una buena situación para la ganadería, debido a que, “en este año están quedando buenas reservas de agua y buenas reservas de pastos para tener un verano menos duro que el del año pasado, y con ello vamos a mantener una producción más o menos buena de leche y de carne”.

Se ha venido trabajando en una estrategia de agroindustria, incluido el IDR, por una orientación del Presidente de la República, de que es necesario agregarle más valor a nuestra producción, tanto para mejorar los ingresos del país y de los productores, como para encontrarle cabida a ese crecimiento de la producción primaria que estamos experimentando”.

Venido de una de las organizaciones de productores, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, Bucardo afirma:
“No podemos estar vendiendo nuestro ganado en pie, debemos sacrificarlo y darle valor agregado, en eso la industria viene aportando, haciendo sus inversiones, pero necesitamos que haya mas inversión todavía para que ese crecimiento se aumente, para que dejemos de importar leche en polvo.

Actividad primaria crece más
Sin embargo, la ganadería como actividad primaria todavía crece más anualmente que la industria ligada al procesamiento de sus productos, y en ese sentido, el país aún exporta más materias primas que productos terminados, pero se está haciendo el esfuerzo, afirma el Ministro, para quien “hoy estamos industrializando mucho más nuestros productos agropecuarios que en los años anteriores, porque hay más inversiones tanto nacionales como internacionales”.

En ese sentido, recordó que en el proceso agroindustrial del país hay inversiones salvadoreñas, costarricenses, de Estados Unidos, de tal manera que hay buenas perspectivas de crecer y ese proceso de agroindustrialización es una estrategia correcta para que podamos exportar productos más terminados.

Considera que Nicaragua es uno de los países de la región que tiene mejores condiciones para la inversión y mayor seguridad ciudadana, además de garantía de la inversión que haga el sector privado, ya que el país tiene regímenes de zonas francas, hay leyes que ayudan a la inversión y posee recursos humanos y naturales extraordinarios, pero “requerimos mayor agresividad”.

Mientras tanto, Aris Mejía, de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo, Canislac, revela una posición no muy distinta de la del Ministro, al decir que en los últimos diez años la ganadería ha tenido un crecimiento ascendente cada año, la producción de carne y leche han ido creciendo, consecutivamente y la tendencia es ascendente y “creemos que seguiremos con esta misma tendencia a crecer porque estamos en una plataforma exportadora”. Mejía, un profundo conocedor del sector y especialista en inocuidad, afirma que la gente, los productores, se han capacitado en manejar mejor su ganado, lo cual significa que a la par están mejorando la alimentación de sus reses, lo que ha permitido ser un poco más eficiente a pesar que tenemos todavía parámetros reproductivos desde hace 10 años.

“En la parte productiva sí hemos ido avanzando, hemos avanzado en tecnología”, pese a que la ganadería sigue siendo extensiva en el país”, explica Mejía, quien no deja de reconocer que el atraso que todavía tiene el sector, ha sido de alguna manera una ventaja porque los costos productivos son bajos, son competitivos en comparación con otros países que tienen ganaderías o lecherías especializadas.

Productividad rezagada
Sin embargo, las reses aún dan en promedio de 4 a 4.5 litros por vaca y en ese sentido al sector aún le queda mucho por hacer. Mejía reconoce que requieren tener una producción más eficiente, que “nuestras vacas den más leche por unidad animal, y eso significa que tenemos que mejorar la alimentación, aún hay una gran brecha que tenemos que llenar para ser más competitivos y eficientes como país”.

El conocedor destaca que hay programas dispersos y reconoce que esos son parte del problema, ya que no hay un programa nacional que unifique todos los esfuerzos dispersos para que se dé una dirección hacia donde ir, pero por lo pronto la meta del sector lácteo es subir en términos de un año o dos, unos dos litros de leche como promedio productivo a nivel nacional, y que las vacas produzcan en promedio unos seis litros diario.

Hacer eso, sin embargo, implica tener capacidad de invertir, encontrar flujos de capitales que apoyen el esfuerzo. Hasta ahora los capitales han ido más al lado de la agroindustria, del procesamiento lácteo en sus derivados; sin embargo, muy poco hay para transformar la base productiva, cómo hacer mejoramientos genéticos más importantes en el hato, hacer una ganadería un poco menos extensiva y elevar la calidad de la alimentación de las reses.

Falta inversión para avanzar con más celeridad
Uno de los problemas es la inversión, no tenemos capital de inversión disponible para que toda la ganadería sea beneficiada; en ese sentido, necesitamos un proyecto nacional, créditos a largo plazo que permitan invertir en la ganadería y lograr mejores resultados, porque sí necesitamos un programa de crédito a largo plazo.

Mejía afirma que una de las cosas que debe hacer el sector productivo privado, es llevar la iniciativa, el gobierno debe facilitar.

En este sentido destacó que debe haber una sinergia entre gobierno, el sector privado y la banca nacional para que se cumplan los propósitos de elevar la productividad, la producción y la competitividad del sector, con lo cual a la par se beneficiará el país.

El experto afirma que si se logra esa “sinergia” entre los tres sectores conseguiremos los mejores resultados, pero además hay que identificar los puntos fuertes del país, cuáles son las mejores cuencas lecheras, lo que mostrará el camino en donde mejorar la inversión y motivará al productor a ser más eficiente, pero eso también debe llevar a que haya todo un esfuerzo que incentive distintos eslabones de la cadena, desde la parte primaria a la agroindustrial que le da el valor agregado.

De acuerdo con Mejía, las organizaciones más importantes ganaderas como Conagán, Canislac, Faganic se han propuesto que sus asociados tengan mejores niveles de capacitación para ir logrando y asimilar el impacto que la transformación del sector requiere.

Empero aún hay problemas coyunturales de falta de caminos, de falta de electrificación para mejorar las redes de frío. Actualmente sólo un 25% de la producción de leche de Nicaragua puede ser refrigerada y se necesita que por lo menos el 50% del alimento sea refrigerado para preservar esa calidad que se da en la finca y que se pierda menos cantidad en el camino hacia los centros de acopio.