Edgard Barberena
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Nicaragua no logrará cumplir las metas de universalizar la Educación Primaria, tal y como lo plantea el segundo de los Objetivo de Desarrollo del Milenio, ODM, ni con la medida oficial del gobierno de reducir a tres años los ciclos de enseñanza, sino se destina más del 7 por ciento anual del Producto Interno Bruto, PIB, al sistema educativo.

Es la visión mayoritaria de expertos, analistas sociales y educadores, que coinciden contra la visión oficial del gobierno que preside el comandante Daniel Ortega, el cual anunció a mediados de este año, una política educativa para cumplir el segundo de los ocho ODM, que Nicaragua adquirió como compromiso en el año 2000 ante las Naciones Unidas.

Los ocho objetivos, con compromisos cuantificables y medibles, buscan erradicar el hambre, alcanzar la educación primaria universal, la equidad entre los géneros, bajar la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el Sida y otras pandemias, así como promover el cuidado ambiental y fomentar la asociación mundial. Sobre esa plataforma, cada país adoptó sus propias metas nacionales.

En el caso de Nicaragua, el ODM número dos es lograr la enseñanza primaria universal, al alcanzar la tasa neta de matrícula y aprobación del ciclo educativo del 100 por ciento de la población en edad escolar del país. Esta meta tomó como referencia el Estado del país en 1990, con cifras de entre 1990 y 1993, donde apenas el 75 por ciento de la población infantil tenía acceso a la educación.

Se avecina el “año tope”

La meta al año 2015 es que ningún niño o niña esté fuera del sistema educativo y logre culminar su ciclo primario de educación. Actualmente, según el gobierno, la tasa de matrícula supera al 87 por ciento.

Para cumplir esa meta, el gobierno de Nicaragua decidió acelerar el ciclo de esa fase educativa e implantar un proceso de enseñanza que permita a más de 450 mil personas alfabetizadas con el Programa “Yo sí Puedo”, promocionarse del sexto grado en dos a tres años de reforzamiento, mientras que a la niñez y adolescencia del sistema educativo promocionarlos en tres años, en vez de los seis mínimos existentes desde inicios del siglo XX.

La decisión gubernamental, anunciada oficialmente por el Ministerio de Educación en agosto pasado, fue ratificada en septiembre por el gobierno, durante la celebración de la Cumbre de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, sobre los ODM.

Los avances oficiales en educación

El representante de Nicaragua fue el asesor presidencial en asuntos sociales, Paul Oquist, quien destacó los avances sociales del gobierno en los ocho ODM, la restitución de la gratuidad en el acceso a la educación desde 2007 y la masiva campaña de alfabetización que redujo el analfabetismo a menos del 4 por ciento.

La información sobre el tema fue ampliada por el sistema de información oficialista del gobierno, mediante la difusión del documento titulado “Avances del gobierno del presidente Ortega hacia el logro de los ODM”, remitido desde la Presidencia de la República vía correo electrónico el domingo 12 de septiembre de 2010, por medio del boletín “Nicaragua Triunfa”, número 7.

“La meta ODM de tasa de analfabetismo para 2015 es de 2%. Entre 2007 y 2009 se alfabetizaron 445,748 personas, de las cuales 235,148 son mujeres, reduciendo el analfabetismo del 22% en 2007 al 3.33% en 2009. Esto es un logro de la participación ciudadana de 24,659 voluntarios del Poder Ciudadano y del gobierno del Presidente Ortega”, cita el documento oficial.

“Nicaragua alcanzó en 2009 el 43% de población que concluye su educación primaria, superior en 4% respecto al 39% de línea de base para el año 2000”, refiere el informe.

“La meta ODM para 2015 de lograr el 95% de población con la primaria completa está entre las prioridades del gobierno del presidente Ortega. Para eso se  está implementando una nueva estrategia educativa que, entre sus metas, tiene lograr la universalización de la enseñanza primaria para 2012, a través de acciones innovadoras en la enseñanza y con el apoyo de la participación ciudadana a través de los Consejos del  Poder Ciudadano”, anuncian.

“La estrategia está enfocada a alcanzar los ODM, nosotros desde hace rato estábamos trabajando también en conseguir estas metas porque son retos que nos interesa conseguir. Son metas bien ambiciosas, pero todavía estamos revisando los puntos débiles que pueda tener para mejorar”, reconoció la entonces vicetitular del Mined, Milena Núñez, cuando lanzó la nueva estrategia a mediados de éste año.

“Buscamos con la nueva estrategia educativa no descuidar el tema de la calidad porque consideramos que la calidad es importante”, afirmó Núñez.

Educación sin calidad

La estrategia oficial de universalización de la pobreza no logra convencer a los expertos, sobre todo, y precisamente, porque dudan de la calidad de la educación de ese plan.

La profesora Elba Rivera, miembro del Woman G8, un foro global integrado por ocho mujeres destacadas a nivel mundial para abordar temas de educación y otros tópicos sociales ante las naciones más ricas y desarrolladas del mundo que integran el Grupo de los 8, opinó que esta nueva “estrategia” pone en riesgo la calidad de la educación.

“No sé si sea conveniente acelerar los procesos de enseñanza, la capacidad de aprendizaje puede afectarse con una metodología acelerada, con las mismas condiciones difíciles de la educación y pobreza, sin más presupuestos y con maestros insatisfechos con sus salarios, no lo veo factible”, advirtió Rivera.

Arríen optimista

La estrategia no convenció a un positivo y soñador Juan Bautista Arríen, representante de Unesco en Nicaragua, quien no pierde la esperanza de ver a todo el país educado.

“En lo personal, creo que no vamos a llegar al 100%, pero vamos a aproximarnos al 100%, creo en esa esperanza y, si bien, no puedo... quisiera, pero no puedo decir, de conformidad con las tendencias, con el Producto Interno Bruto, con la inversión, no creo que podamos llegar al 100%, pero estoy casi seguro que nos aproximaremos”, dijo al Canal 8 de televisión.

El veterano educador mencionó como avances la mejor capacitación a los maestros de primaria, diplomados y nuevos programas de estudio en consulta tanto con los educadores como con los mismos alumnos, de parte del gobierno del presidente Ortega.

“Se está haciendo esto, hay que fortalecerlo, falta todavía inyectarle más recursos, la cooperación está llamada también a hacer su aporte, está asumido ese compromiso”, dijo.

Según Unesco, el problema para lograr las Metas del Milenio y la universalización de la educación, está no sólo en la cantidad de niñez matriculada cada año, sino en las cifras de infancia y adolescencia que logra aprobar el sexto grado.

Cifras de esa agencia de las Naciones Unidas destacan que de los 100 niños y niñas que ingresan a primer grado en el sector urbano, después de seis años, aproximadamente solo el 65% completan el período.

En el sector rural alrededor del 35% logra aprobar sexto grado, la infancia y adolescencia abandonan las aulas con tres o cuatro años de estudios. Entre ambos sectores, rural y urbano, solo el 50 por ciento logra superar esa etapa. Es decir, de esa cifra de 100, sólo 50 llegan a cumplir la meta del Milenio.

Arríen señaló que los esfuerzos deberían apuntarse, también, a evitar los ingreso tardíos de la población al sistema educativo, la repetición y abandono por motivos de trabajo infantil, pobreza y hambruna.

Urge más presupuesto

Para el sociólogo Oscar René Vargas, autor del libro “Nicaragua 2015, los ODM”, el país ha presentado avances sustanciales en materia educativa desde el año 2000, y cree que hay esfuerzos actuales por alcanzar las metas, aunque no el presupuesto ni la organización correcta para reducir el déficit de niñez y adolescencia fuera de las aulas, cuyo promedio anual es aproximadamente de 500 mil personas fuera del sistema educativo.

“En el segundo objetivo hay avances, pero el problema que encuentro yo es en la calidad de la educación porque se quiere que los estudiante de primaria aprendan en tres años, lo que se hace en seis”, observó.

A su criterio, la brecha educativa solo puede superarse mejorando las condiciones económicas de los padres de familia con hijos en edad escolar, superando los niveles de hambruna que aun imperan en varias regiones del país y destinando un presupuesto anual superior al 7 por ciento del PIB, o más, al sistema educativo.

La cifra del 7 por ciento del PIB para la educación es parte de una campaña de organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil, lanzada desde 2006, pero reconocida y recomendada por Unesco desde 1980.

La cantidad asignada por año no ha superado el 4.5 por ciento del PIB. En el año 2007 fue del 3.4 por ciento, en 2008 la inversión en educación fue del 3.67 por ciento; en 2009 alcanzó el fue de 4.09 por ciento del PIB, pero en 2010, con los efectos de la crisis económica financiera internacional, la inversión escolar se redujo a 3.86 por ciento del PIB.

Ni señales de cambiar y “atajos” no solucionan

La proyección presupuestaria de 2011, ya aprobada por la Asamblea Nacional, indica que la inversión académica será del 3.7 por ciento del PIB (5,553 millones de córdobas). El 7 por ciento del PIB serían un poco más de 10 mil millones de córdobas.

De igual modo el sociólogo Cirilo Otero reprobó la estrategia educativa oficial de reducción del ciclo primario por considerarla “atajo superficial”.

“Esa práctica de juntar varios grados y darle el inmediato superior al alumno, no es más que una forma de engañarse, porque no es posible que un alumno reciba tres niveles de un solo viaje, cuando necesita mayor información para ir gradualmente haciendo su transformación”, observó.

“Esto tiene una seria incidencia en cuanto a la inversión, porque cuando un empresario extranjero viene al país lo primero que pregunta es cuántos bachilleres y profesionales hay, para decidir si se hace o no la inversión, por eso es que los gobiernos buscan cómo acelerar las salidas de los estudiantes de las primarias y secundarias, para tener acceso a las universidades”, criticó.

“Estamos preparando muy mal a los profesionales del mañana todo para cumplir un compromiso a la carrera, y esta educación es insostenible, porque no se ha modernizado ni actualizado para competir con el mundo actual y la mejor muestra es que miles de niños que llegan a recibir clases con un lápiz y un cuaderno, sin acceso a Internet y nuevas tecnologías, a veces sin siquiera comer y así no se puede superar desafíos”.