•  |
  •  |

Hace más de 60 años, Edmundo Kuant, uno de los miles de ciudadanos chinos que salieron huyendo de su país, llegó a Nicaragua y abrió el restaurante El Cantón, con nuevos platos en la gastronomía de esa época, y que se convirtió en el lugar preferido de la clase media-media y media-baja de Nicaragua.

Aunque años después otros ciudadanos también procedentes de la China comenzaron a instalar restaurantes similares, los platos de El Cantón aún se mantienen a través de una quinta generación, que maneja el mismo estilo de comidas y de clientela.

Los actuales dueños

Quien ahora está a la cabeza de ese restaurante es el ingeniero químico Jorge Chiong Siu, hijo del chino cantonés, Jorge Chiong Sang, quien llegó a Nicaragua en 1949.

El propietario actual del restaurante El Cantón nació en Bonanza, cuando su padre laboró para la empresa minera. Al hablar con EL NUEVO DIARIO sobre la historia del restaurante, cuenta que también su padre se vino a Nicaragua huyendo del comunismo en China.

Su padre ya tenía un tío en Nicaragua, por lo que hizo el viaje por avión y no por la Costa Atlántica, sitio por donde ingresaban centenares de asiáticos.
Cuenta el ingeniero Chiong Siu que en los años 50 sólo existían dos restaurantes de tipo popular en Managua, La Chumila y El Cantón, que instaló su paisano Kuant, quien llegó a Nicaragua antes de que lo hiciera el padre del actual propietario del restaurante.

Kuant era casado con una dama leonesa llamada Corina, según le contaron a Chiong Siu empleados antiguos que él heredó después de comprarle el negocio a un tío suyo también de origen chino.

Fundador de El Cantón murió cocinando
Cuenta Chiong Siu que el fundador de El Cantón murió de un infarto mientras cocinaba para sus comensales. Su viuda no pudo seguir manejando el negocio y colocó en las afueras del local un rótulo que decía: “Se vende”.

Un tío de Chiong que vivió en Bonanza y se llamaba Simón Chiong, andaba de visita en Managua, vio el anuncio, de inmediato habló con doña Corina y compró el negocio.

“Ahí fue cuando el negocio entró a nuestra familia”, porque el objetivo de su tío era sacar a sus parientes de Bonanza para trasladarlos a Managua. Su tío --que laboró en la compañía minera, donde tenía un comedor popular-- hizo mucha plata, pero al final se regresó a la China porque le atraían las ideas comunistas.

El tío se marchó con la plata que hizo en Nicaragua, y al llegar a su pueblo donó 21 tractores como patriota y revolucionario.

El tío le dejó el negocio a su sobrino Charles Luck Chiong, ya con tres restaurantes “Cantones” que cubrían el centro de Managua por las inmediaciones del edificio Silva, muy cerca de donde ahora es Petronic.
El otro restaurante estuvo enclavado en las inmediaciones del mercado San Miguel, y el tercero por el Estadio Nacional.

La etapa después del terremoto del 72
El terremoto de 1972 golpeó los tres restaurantes que funcionaban en la capital y se perdió todo. Quien administraba los locales sacó lo que pudo recuperar y consiguió un terreno en el costado occidental donde funcionó el Aeropuerto Xolotlán, en las inmediaciones de la loma de “Chico Pelón”. Ahí se levantó en 1973 el restaurante.

En ese mismo lugar --del supermercado La Colonia de Ciudad Jardín dos cuadras y media al lago--, que en aquella época era estar fuera de Managua, sigue siendo el sitio donde funciona El Cantón, de las 12 del mediodía a las 7 de la noche, exceptuando los jueves.

En 1973, Chiong no era el propietario, pero ahí aprendió a preparar los platos chinos cuando el local era administrado por Charles Luck Chiong, quien se fue con su familia para Miami, debido al conflicto bélico que antecedió la caída de la dictadura de Somoza en 1979.

Charles dijo que no regresaba a Nicaragua, porque “venía el comunismo” con el triunfo sandinista del 79, y no estaba dispuesto a caer en la misma cosa. Pasó la administración del restaurante a un cuñado de nombre Victorino Pérez.

Historia accidentada
Victorino lo administró mal en los 80, y hasta perdió la vida por alcohol, drogas y mujeres. Se lanzó desde lo alto de un edificio bancario. Después, por algunos meses, El Cantón estuvo en manos de un sobrino llamado Tom, hasta que vino al país otro tío de Jorge Chiong: Rufino Chiong Siu, quien estaba en Miami, para hacerse cargo del negocio.

Rufino Chiong Siu también fue el dueño del restaurante Pacífico, que estuvo en las inmediaciones de Montoya, pero el mismo fue saqueado e incendiado durante la guerra insurreccional del 79.

En 1982, Jorge Chiong se graduó en la UCA de ingeniero químico y llegó a laborar como ingeniero ejecutivo especialista en la marca Victoria, de la Cervecería, pero tres años después su tío Rufino le planteó la necesidad de que se hiciera cargo del restaurante, “porque esto no va a cambiar. ¿Has visto alguna vez en el mundo que caiga un país comunista? Nicaragua no va a cambiar”, decía el ciudadano chino en la mitad de la década de los 80.

“Me convenció y me vendió el restaurante. Pasé como tres años pagándole, por lo que desde 1985 estoy a cargo del negocio”, expresó.
“Vas a ganar más en el negocio”, le decía su tío, ya que Jorge en la Cervecería ganaba mensualmente como 60 dólares.

Dijo que de 1990 para acá “ha habido un cambio radical en el negocio, porque una vez que se abrió el libre mercado, ahora hay restaurantes y comiderías por todos lados, y la gente sigue más pobre que antes, por lo que tuvimos que reducir el número de horas en que se mantenía abierto el restaurante”.

El invento de los chinos
“Cuando yo tomé las riendas del restaurante en 1985, diariamente se cocinaba una gran palangana de Chop Suey, porque un comensal pedía una cerveza, y como boca se le ponía gratis un platito con ese tipo de comida, y así la gente comenzó a aprender a comer Chop Suey en Nicaragua”, cuenta Chiong Siu. Dijo que su restaurante tiene otras especialidades como el Chow Mein, que es el plato internacional del estilo cantonés, sopa de tallarines, sopa de wantán. Además, El Cantón también se especializa en las comidas nacionales populares, como el bistec encebollado, chuleta de cerdo, chuleta de pollo, pescado sin espinas, etc.

“Me ha tocado atender clientes que están en Miami y me dicen: ‘Empacame un bistec encebollado, un medio pollo y un Chop Suey, de manera que estén preparados, porque voy a salir en el vuelo de las 2 de la tarde’, dice Chiong.
Chiong, quien nunca ha viajado a China, aprendió de sus padres a hablar el cantonés. Su progenitora vive en Miami, así como sus cinco hermanos, de los que ninguno salió con el talento de la cocina.

Todos los managuas han pasado por los “Cantones”
Dijo que por los tres restaurantes El Cantón que existieron hasta 1972 y el que él ahora dirige, “han pasado casi todos los managuas”, y en una ocasión visitó su negocio para comer el doctor Arnoldo Alemán, cuando todavía no había llegado a ser alcalde de Managua. Es decir, cuando todavía era parte de la clase que hemos mencionado.

Recientemente se topó con el presidente Daniel Ortega en la vela de quien fuera el vicetitular del MTI, Fernando Valle, y cuando el mandatario lo saludó le preguntó: ¿Qué hacés?, y al responderle: “Estoy administrando el restaurante El Cantón”, el titular del Ejecutivo le dijo “Ve, yo iba ahí cuando estaba chiquito con mis padres”. Ortega vivía en el barrio San Antonio y también era de las filas sociales del Dr. Alemán.

Los precios en la historia

En los años 60, en El Cantón un servicio de Chop Suey costaba tres córdobas, y un medio pollo cuatro, dijo el propietario del local, quien de paso recordó que los medio pollos fueron un invento de los restaurantes “Cantones”. Es decir, costaban casi medio dólar.
En la actualidad, un servicio de Chop Suey en su restaurante cuesta 65 córdobas, mientras que los especiales con tres o cuatro ingredientes rondan los 100 córdobas. Esto es ahora, cuatro o cinco dólares.

 

El presidente de Taiwanle regaló un reloj

El presidente de Taiwan, Ma Ying-Jeou cuando visitó Nicaragua en 2009, le regaló a Chiong Siu un reloj que lleva el nombre del mandatario taiwanés, igual al que recibió el vicepresidente Jaime Morales Carazo.

El obsequio lo recibió en un almuerzo con el mandatario taiwanés, que se llevó a cabo en un hotel capitalino. El reloj, confeccionado con un estilo moderno extraplano en acero inoxidable, en la tapa interna lleva un letrero que dice Oficina de la Presidencia de la República de China Taiwan.

Cuando Nicaragua tuvo relaciones oficiales con la China Popular, el propio embajador llegó al restaurante en su Mercedes Benz, a invitarlo a una fiesta en la embajada, donde lo atendieron muy bien.