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A Bluefields fue donde arribaron los primeros misioneros de la Iglesia Morava en Nicaragua, procedentes de Alemania, precisamente un 14 de marzo de 1849, lo que tradicionalmente es celebrado por la comunidad con diversas festividades religiosas.


Según registra la historia, los primeros misioneros moravos realizaron su primer servicio evangelizador bajo un frondoso árbol de Fruta de Pan, donde actualmente es el muelle municipal.


Desde entonces, han transcurrido 162 años de la obra misionera que trascendió más allá de una labor evangelizadora, siendo la religión Morava una de las más influyentes en las distintas comunidades de la Costa Caribe de Nicaragua.
Con los misioneros vinieron enfermeras, carpinteros y maestros. Comenzaron a construir escuelas y centros de salud. Tuvieron un reconocido hospital a nivel nacional en Bilwaskarma, Caribe Norte.

Ligado a la historia de Bluefields

Hablar del Colegio Moravo es hablar de Bluefields, de la Costa Caribe y de la Nicaragua multicultural, nos cuenta el reverendo Allan Budier, director del centro educativo, que cumple 90 años de existencia.


Fue fundado por la Misión Morava en la Costa Caribe, el 14 de marzo de 1921, con el nombre de “Moravian Junior High School”, por el misionero alemán Mr. Herbert Cruiskshank, para satisfacer las necesidades educativas e inculcar a los jóvenes una formación  de calidad y espiritual, señaló Budier.


En saludo a este aniversario, las autoridades académicas del centro realizaron una serie de homenajes,  una misa en el cementerio Moravo en Punta Fría, donde se encuentran los restos de los primeros misioneros alemanes que ofrendaron su vida en el servicio humanitario. También se realizó un culto de acción de gracias y se entregó la distinción “90 Años”, a maestros jubilados que brindaron sus servicios por más de 40 años en la docencia.
 
Maestros distinguidos

Los homenajeados fueron: Miss Dafni Hooker, con 58 años de servicio; Miss Hazell Gordon, de la Clase 1949, con 49 años de servicio; Miss Lizie Nelson (precursora del Palo de Mayo), con 36 años de servicio; Miss Alice Ebanks, con 39 años de servicio; Miss Dorotea Wilson, de 88 años, de la Clase 1941 y con 26 años de servicio.


También se distinguió a Mr. Roderick Green, con 24 años de servicio (el reconocimiento lo recibió su esposa, Dora Joiner, porque él está enfermo).
Los maestros Hugo Sujo y Miss Silvia Chang, quien sirvió al centro durante 57 años, no asistieron por problemas de salud.


También se hizo entrega póstuma de reconocimiento a Mr. Byron Hodgson, quien fue 48 años profesor y director del centro hasta su últimos días (2000). La distinción la recibió su esposa, Miss Junie Hodgson.


La profesora Dorotea Wilson dijo que los estudiantes deben recuperar el estado moral de antes. “Debemos volver nuestra vista atrás, y recuperar los valores esenciales de la familia. Hoy en día los niños no respetan a sus maestros ni a sus padres”.
En sentido similar se expresaron sus colegas homenajeados, quienes afirmaron que “antes no teníamos internet, celular ni esas cosas de ahora, ellos (los jóvenes) tratan de poner en práctica todo lo que ven” y eso está deteriorando los valores en la familia”.
 
Nacionalización del Colegio
En sus inicios, el pensum escolar del Colegio Moravo (1849) era  igual a cualquier escuela de los Estados Unidos, pero en 1910 el presidente José Santos Zelaya (quien anexó la Costa Caribe al Estado de Nicaragua),  impuso el español como lengua oficial. Desde entonces, el Moravian Junior High pasó a ser el Colegio Moravo, dice el revendo Allan Budier, director del centro.


Aunque recientemente la Asamblea Nacional aprobó declarar a Zelaya héroe nacional, el nombre no suena muy bien para los caribeños. Así se observó en las redes sociales de Facebook y Twiter, donde los costeños hicieron una serie de descalificaciones en contra del ex presidente Zelaya y de Rigoberto Cabezas (quien se le recuerda por invasor y menos por nacionalista).
 
“Zelaya racista”
“En 1945, el Colegio Moravo fue obligado a introducir el plan oficial de enseñanza secundaria, pero con los cambios que se hicieron en los programas durante el curso lectivo, los exámenes perdieron validez, y los estudiantes resolvieron terminar sus estudios según el plan anterior, de manera que la Clase de 1949 fue la última graduada del Moravian Junior High School”, escribió Helen Ingram J. de la Clase de 1960.


Señaló también que los primeros bachilleres del Colegio Moravo recibieron sus títulos en 1951. Ellos son; Josefa Cantón, Edsel Coleman, Joel Downs, Herta Downs, Gay Dean Forbes, Sieglinde Schroeder, Jebonessa Sirker, Nancy Sirker, Raymond Siu, Shirley Siu y Orin Watson.


“Nuestros profesores tuvieron que readecuarse al plan impuesto, muchos de ellos viajaron a Managua para estudiar el idioma español. Cuando estuvimos preparados, seguimos con nuestro trabajo de educar”, dijo Budier.


Como muestra de esta mentalidad racial prevaleciente, es interesante observar que el general Zelaya, días antes de la incorporación, remitió una carta al general Rigoberto Cabezas, a la razón Inspector General de la Costa Caribe, en la que le expresa:


“Me parece conveniente explotar en los negros todo aquello que pueda prestarnos oportuna coyuntura para lograr nuestro objetivo (la anexión de la Mosquitia)”.
Lo anterior deja por evidencia para los caribeños, además de un enfoque racial mal intencionado en la persona del presidente liberal de ese entonces, una actitud oportunista a ultranza de las funciones públicas de su investidura, actuando más como vil agresor que como gobernante.


El mismo Zelaya, meses después de haber incorporado la Mosquitia, reiteraría su visión cuando, al dirigirse a los soldados de la fuerza militar que se preparaban para marchar a la Mosquitia con la misión de sofocar focos de rebeldías anti-incorporación, manifestó:


“A vosotros encargo desmintáis con vuestra honrada conducta, con vuestra moralidad, la infame calumnia que aquellos negros nos lanzan”. Estas expresiones se producen aun cuando la correlación de fuerzas político-militar le era totalmente favorable al gobierno.


En realidad, la manifestación de rebeldía de los costeños contra la anexión de la Mosquitia no llegó nunca a significar un riesgo para las fuerzas del Estado nacional.


No obstante, los caribeños perciben que, a pesar de tener la situación bajo su control estratégico, lejos de asumir una posición de gobernante, de estadista nacional, Zelaya mantuvo su descalificación hacia la población nativa de la Costa Caribe, como si se tratara de sujetos sociales extraños a la nacionalidad nicaragüense, comentó Edgard Palacios Galo, profesor de Historia de la UNAN-Managua, en un artículo publicado por EL NUEVO DIARIO el 1 de mayo de 2000, bajo el título: “Zelaya y la Mosquitia... El lado oculto de la incorporación”.


“Nos impuso el español y nos obligó a usar una lengua y una cultura distintas a las nuestras, invadió nuestros territorios y desterró a una serie de líderes misquitos y negros. Todavía hoy parece que el gobierno de Nicaragua no sabe cómo abordar el tema de la Costa Caribe”, dijo la socióloga Dollene Miller, del Gobierno Territorial Rama Kriol de Bluefields.


En 1903, la Asamblea Nacional decretó erigir en ciudad la población de Bluefields, la cual también es designada cabecera del llamado departamento de  Zelaya, en memoria de la hazaña del entonces presidente de la República.

 

Maestros históricos

En 1947 llegó a Bluefields Miss Klara Dahlke, para enseñar en la Secundaria, y, además, encargarse de la Biblioteca del Colegio, que contaba en ese entonces con 1,090 libros en español y en inglés.


Miss Elizabeth Marx era la directora del Colegio, pero como la matrícula ascendía constantemente, Miss Thelma Good fue llamada a tomar cargo de la dirección de la Primaria en 1949.


No se puede mencionar a todos los maestros que a través de los años han prestado sus abnegados servicios al Colegio Moravo. Miss Elsie Ingram fue maestra desde 1923 hasta su muerte en 1963. Miss Louise Patterson y Miss Ina Forbes tienen más de 30 años de trabajar con la juventud de Bluefields.


En 1939, la abnegada maestra Miss Mae Taylor, abrió las puertas del Kindergarten por primera vez a los niños de la Costa Caribe.


El reverendo Otto Danneberger, entonces Superintendente de la Misión y pastor de la congregación de Bluefields, dio el mayor impulso a este esfuerzo.


Miss Mae fue condecorada en 1958 por la Ciudad de Bluefields en un acto celebrado en el Colegio Moravo. Había sido declarada la mejor maestra de Primaria del departamento durante aquel año, cita Helen Ingram, de la Clase de 1960.


En 1939, la matrícula total era de 214 alumnos; en 1949 había 340 en la Primaria y 68 en la Secundaria; para 1959 había 430 en la Primaria y 223 en la Secundaria, y en el curso 1963-1964, contaban 476 en la Primaria y 251 en la Secundaria.


En la actualidad, sólo el colegio de Secundaria tiene 756 estudiantes y 32 maestros. El Colegio Moravo ha realizado 51 graduaciones de bachilleres, muchos de ellos reconocidos en la vida social, política, cultural y económica dentro y fuera de nuestro país.