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En esta oportunidad quiero exponerles un punto de vista que no hemos abordado, y es el de las personas que sufren problemas mentales y que por varios motivos tienen problemas dentales y necesitan ser atendidos por un odontólogo. ¿Pueden imaginarse cuantos cuidados se deben tener para abordar a un paciente con este tipo de patología?


He querido entrevistar a una persona de mi equipo, una joven profesional que en conjunto abordamos a este tipo de pacientes cuando el caso se da, ella es la doctora Fiorella Tórrez.

Doctor Martínez: ¿Qué consideraciones tiene un odontólogo al momento de tratar a una persona que tiene algún padecimiento psiquiátrico?


Fiorella: Genéticamente la enfermedad psiquiátrica no condiciona enfermedades bucales directamente, el individuo con este tipo de  trastornos abandona su higiene personal y bucal. También hay que considerar que ciertos fármacos que se utilizan en estos pacientes pueden presentar efectos adversos en los tejidos de la boca. Estas consideraciones son aplicables tanto a pacientes ambulatorios como también a internos en instituciones especializadas, ya que estos pacientes dependen de terceras personas para su cuido e higienización.


Cabe recalcar que los pacientes especiales, en los cuales incluimos pacientes con deficiencias mentales y pacientes nerviosos deben recibir un tratamiento rápido y confortable. Siempre pensando en esta primicia en la parte restaurativa de la Odontología, es por eso que con estos pacientes utilizamos mucho ionómeros vítreos y compómeros por lo que no requieren mucha extirpación de tejido dentario; así como presentan la ventaja que liberan fluoruros y poseen propiedades anticariogénicas, lo que los hace muy útiles en pacientes con higiene deficiente.


Se nos presentan casos frecuentemente de trastornos de la alimentación como la bulimia, las personas que lo padecen tienen como consecuencia en sus dientes: hipersensibilidad a cambios térmicos, dolor espontáneo, molestia por fricción o contacto y/o motivos estéticos. Todo esto es causado cuando el ácido gástrico entra en contacto con los dientes al momento de regurgitar. En este caso el odontólogo aporta con la parte restaurativa dental; pero esto fracasará si él o la paciente no completan su tratamiento psiquiátrico.

Doctor Martínez: ¿Qué tratamiento odontológico se le puede realizar al paciente que presenta efectos adversos por el uso de medicamentos psiquiátricos?
Fiorella: En los pacientes que han usado de forma crónica fármacos con efectos adversos en boca primero se tiene que determinar qué medicamento ha sido utilizado, tiempo de ingesta, para qué enfermedad, todo esto es determinado mediante una historia clínica completa.


Una situación clásica es aquella persona que usa ciertos antidepresivos (tricíclicos), especialmente de forma crónica, éstos pueden llegar a sufrir de xerostomía (boca seca), lo que provoca un ambiente propicio para la proliferación bacteriana causante de caries y enfermedad periodontal (afección de los tejidos de soporte del diente). Si estas personas ya son portadoras de prótesis totales se les dificulta la estabilidad en la boca. A dichos pacientes se les recomienda enjuagues, pastas dentales especiales y masticar chicle para estimular la producción de saliva.


Otro caso es el uso de anticonvulsivos con fenitoína, que se empleaba frecuentemente en el pasado y hoy con menor uso, para el tratamiento de la epilepsia, causante de hiperplasia gingival en algunos pacientes. Hiperplasia es el aumento de tamaño del tejido, en este caso de la encía. Este tipo de hiperplasia además de aumento de volumen de la encía es caracterizado por ser lobular (en forma de lóbulos que al crecer se unen), color rosado pálido, resilente, indolora y no sangra. Si después de presentar estos signos cambia la encía a color rojo-azulado además que sangra al manipularse, estamos hablando de una inflamación bacteriana secundaria a la inflamación producida por el fármaco en sí.


Los aumentos de tamaño de la encía se tratan con enjuagues que contengan clorhexidina, en estos casos, la mejoría no es mucha porque el origen de la hiperplasia es la ingesta del medicamento antiepiléptico. Si a un paciente que presenta hiperplasia por ingerir este medicamento se le extirpa quirúrgicamente el exceso de tejido, la hiperplasia vuelva a aparecer. Cabe mencionar que este aumento desaparece espontáneamente meses después de dejar de ingerir el fármaco. Esto no quiere decir que es el odontólogo quien indica el desuso del medicamento, esto solo puede ser indicado por el médico psiquiatra, esto también es aplicable para enfermedades sistémicas.

Dr. Martínez: Respecto a tratamientos dentales, ¿hay alguno contraindicado en un paciente con algún trastorno psiquiátrico?


Fiorella: Hablando en pacientes que han abandonado completamente su higiene bucal a consecuencia de su trastorno, se realizan restauraciones de amalgama así como coronas metálicas si hay mucha destrucción del tejido dentario. Especialmente en personas que su cuido es intrahospitalario o están en alguna institución.


Asimismo, se debe considerar por ejemplo que en pacientes que convulsionan están contraindicadas las prótesis removibles ya sean parciales o totales.

Doctror Martínez: ¿Qué puede hacer el familiar o encargado del paciente con trastorno psiquiátrico para ayudarlo(a) en su salud dental?


El papel de la persona que acompaña o que está pendiente del paciente es crucial ya que éstos están desmotivados o no enfocan su atención en la importancia de la higiene para la salud bucal. Por otro lado considerando pacientes que conviven con capacidades neuromotoras limitadas. Hay aditamentos especiales para ayudarlos con su higiene dental como lo son los portahilos, los limpiadores interdentales --que son unos dispositivos que se asemejan a los lava pachas-- y los cepillos eléctricos. Dichos cepillos están primordialmente diseñados para este tipo de paciente. Aquí incluimos a personas con capacidades diferentes, a pacientes con trastornos psiquiátricos o a personas que han perdido movilidad en las manos o perdido el miembro en sí.

Doctor Martínez: Ahora y ¿qué protocolo se sigue en caso de una emergencia dental en un paciente con algún tipo de trastorno psiquiátrico?


Fiorella: El manejo de un paciente que acuda o que lo remitan con una emergencia odontológica  va estar en dependencia del grado de cooperación del mismo. Una persona con enfermedad psiquiátrica  que coopera va a ser al manejo de cualquier otro paciente. Ahora ya si el paciente es muy poco cooperativo se puede manejar el caso de forma interdisciplinaria con un médico-anestesiólogo. Y al momento de recetar fármacos siempre hacer la interconsulta con el psiquiatra que atienda a la persona con el trastorno.


 Y por supuesto, que el odontólogo tiene que estar preparado para asistir al paciente durante emergencias médicas mientras está en el consultorio odontológico. También  es muy importante que el paciente sea acompañado por un familiar o encargado de la persona, en especial quien está al tanto del cuido del paciente. Una emergencia se considera desde detectar una alteración neurológica en un niño, quien sufrió traumatismo y, que antes del acontecimiento no presentó algún tipo de alteración hasta ataques epilépticos o esquizofrénicos.


Hablando más específicamente de un niño o un adulto que sufre un trauma en la cabeza por golpe, caída, accidente automovilístico, antes de tratar la emergencia odontológica se le interroga para valorar el estado neurológico. Se le pregunta sus datos generales, se le pide que describa el acontecimiento observando siempre como se mueve el paciente, la coordinación del habla según su edad, dilatación de las pupilas y si es capaz de seguir instrucciones. Si se observa patrones de conductas extrañas o alteradas se remite inmediatamente al neurólogo o a emergencias. Si no se observa eventualidad consecuente al trauma se procede a tratar el dolor dental o bucal o la lesión.


Por ejemplo en el caso de convulsiones el cuidado durante estas consiste en inmovilización leve y colocación adecuada del individuo para evitar que se lesione, asegurando una ventilación adecuada durante la fase ictal, que es el momento donde clásicamente el enfermo pierde la conciencia, cae y sobreviene una contracción tónica. Tomando en cuenta que las convulsiones en promedio duran de uno a tres minutos, siempre es bueno tener comunicación inmediata con el médico tratante. En caso de un paciente esquizofrénico es necesaria la valoración psiquiátrica previa a la consulta para determinar si se le puede tratar sin sedación.


La doctora Fiorella Tórrez Pérez es cirujano dentista, especialista en Rehabilitación y Estética, atiende en la clínica de otorrinolaringología y Especialidades, ubicada del Banpro Altamira, media cuadra arriba. Tel. 2277-0400 o al móvil 8615-6938.

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Dr. Francisco Javier Martínez
Dearreaza
Universitá degli Studi di
Pavia-Italia.
Clínica San Francisco.
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Tel. 2222-2494. Cel. 8877-1894.