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Algo huele mal en la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), donde contratos multimillonarios se ceden con amplias facilidades y concesiones a empresas constituidas con “socios” que ignoran su participación y que no reciben un solo dólar de los jugosos negocios que se hacen con sus nombres.

En diciembre de 2010, la terminal aérea estatal otorgó un contrato directo por 693 mil dólares (equivalentes a 15 millones 144 mil 336 córdobas en esa fecha), a la empresa Megaproyectos Sociedad Anónima, Meprosa, para la construcción de aeropuertos acuáticos en todo el país.

El 23 de diciembre de 2010, ante los oficios notariales de Martha Lorena Chavarría Rivas, comparecieron Orlando José Castillo Guerrero, en nombre y representación de EAAI, como gerente general y apoderado general de administración de la misma, y Lino David Orozco, ingeniero, representante y apoderado generalísimo de Megaproyectos S. A.   (Meprosa), a la que adjudicaron la construcción de seis aeropuertos acuáticos por 693 mil dólares, más 70 mil dólares a Nova Construcciones S. A., para supervisar el trabajo de la contratación directa número 10-2010.

De acuerdo con los documentos en poder de EL NUEVO DIARIO, la sociedad tiene su domicilio en Granada, según el testimonio de escritura pública número 5 de Constitución de Sociedad Anónima Megaproyectos S. A., autorizada ante los oficios del notario Ramón García García, el 14 de enero de 2008. END visitó la casa de uno de los supuestos socios de Meprosa en la comunidad de El Quebracho, en Villa El Carmen, pero la persona --de oficio soldador-- no se encontraba.

El documento indica que Orozco Lindo presentó el testimonio de escritura pública número 16 de Poder General de Administración otorgado por los oficios notariales de Miguel Talavera García, del 20 de febrero de 2008, para transar el contrato con Castillo Guerrero.

Los mismos personajes

Orozco Lindo, supuestamente, es representante de la Empresa de la Construcción (Empreconsa) favorecida por el gerente de Aeropuertos, Orlando Castillo, con un contrato por 995 mil dólares, por la compra de unos equipos para rampa, de acuerdo con una investigación periodística que semanas atrás presentó el diario La Prensa.

Miguel Talavera García dijo a ese medio que no tiene nada que ver en la conformación de Empreconsa, pero nuestra investigación demuestra que sí sabía de lo que le hablaban, debido a que fue en su bufete donde se constituyeron las dos firmas favorecidas con los millonarios contratos con la misma persona.

El nuevo contrato con Meprosa es por servicios para la ejecución del proyecto denominado “Construcción de aeropuertos acuáticos”, de acuerdo con diseño previamente aprobado por el Instituto de Aeronáutica Civil en 2010.

Seis muelles flotantes
El trabajo consiste, según el documento, en la construcción de seis muelles flotantes que se ubicarán en el Puerto “Salvador Allende”, en el Lago de Managua; en San Juan de Nicaragua, en la Isla de Ometepe, en San Carlos, en Corn Island y en Laguna de Perlas, provistos de infraestructura para atender hidroaviones.

El contrato establecía que las cantidades acordadas se podrían ampliar hasta en un 50% con base en variaciones contempladas en la Ley de Contrataciones del Estado, y que Megaproyectos S.A., debería presentar una fianza de garantía de cumplimiento por 69,300 dólares, equivalentes al 10% del costo total.

El plazo de la obra era de 50 días calendario, contados a partir del 21 de diciembre de 2010, para entregarse finalizado el 1º de marzo de 2011.

Al final del contrato se lee que para cualquier notificación, solicitud o aprobación entre las partes, a Meprosa se le puede dirigir comunicaciones en la ciudad de Managua, Colonia Mántica, de la Ruta Maya 30 varas al Este, Módulo D.

Todo legal, dice Talavera
Pero ahí lo que se encuentra es el bufete de Miguel Talavera García y Asociados. Miguel Talavera García recibió a EL NUEVO DIARIO para explicar su papel en el trámite con Orozco Lindo.

Dijo que en su protocolo guarda la gestión de otorgarle el Poder General de Administración a Orozco Lindo “conforme la legalidad y la formalidad del caso”.

“Sí, los conozco, he hecho gestiones para Lino David Orozco, ahí las tengo registradas en mi protocolo por si quiere verlas. No hay nada de malo en eso”, dijo, alegando desconocer el documento del contrato entre Orozco Lindo y Castillo, aun cuando en sus oficinas supuestamente está Meprosa.

“Ese contrato lo hizo, según veo ahí, la doctora Martha Lorena Chavarría Rivas (abogada para EAAI), llámela a ella y que le explique los alcances de ese contrato que yo desconozco. ¿Ustedes han investigado esa empresa? ¿Han averiguado si está trabajando o si se guardó dinero del Estado? Vayan, averigüen eso, y si encuentran anomalías, denúncienlas o no, pero aquí, en mi protocolo, no hay nada fuera de la ley”, dijo Talavera.

END antes de visitar el bufete que también funge como oficinas de Meprosa, llamó por teléfono y preguntó por Ramón Ernesto García García, el abogado que constituyó Meprosa, y confirmaron que se encontraba en ese sitio, sin embargo, al llegar solo estaba Talavera.

“Todo eso solo lo sabe el doctor García, pero lo que le puedo decir es que esas personas que aparecen de socias, y ahora se niegan, sí han firmado y aceptado ser parte de esas sociedades, lo que pasa es que luego se les compran las acciones, las ceden, las transfieren o las cambian, reciben dinero por eso y después, por el escándalo que ustedes hacen, no quieren asumir su participación”, señaló el abogado Talavera.

Añadió que “es común en el mundo mercantil” que personas se asocien para formar empresas con el fin de venderlas, cederlas o negociarlas con terceros, pero que a él no le constaba que los socios de esta empresa investigada por EL NUEVO DIARIO hubieran participado en la transacción de sus acciones.

El “cabeza” de todo

La investigación de END con Meprosa determina que varias personas integran una sociedad anónima ante los oficios notariales de un abogado que inscribe la sociedad en el Registro; luego otro abogado otorga un poder general de administración al contratista que recibe el contrato, y, posteriormente, Orozco Lindo comparece ante los abogados de EAAI a firmar contratos por obras.

Orozco Lindo, con cédula 001-160179-0013T, con residencia en Bello Horizonte, también aparece registrado como usuario de DISSUR, y beneficiario de subsidio energético del Estado por residencia en El Rama, de la Biblioteca Media Cuadra al Sur, medidor número 2481551.

Entrevista a Castillo

Orlando Castillo Guerrero, titular de la EAAI, se declaró ocupado cuando lo llamamos para abordar el contrato y sus alcances. Atendió amable la llamada en los primeros segundos, pero apenas se enteró de que se trataba de END, el tono cambió y se tornó cortante y esquivo.

¿Don Orlando Castillo Guerrero?
Sí, dígame.
Don Orlando, lo llamamos de EL NUEVO DIARIO para hablar de un contrato de casi 700 mil dólares que firmó con Megaproyectos S. A., una sociedad que está conformada por personas humildes que desconocen que forman parte de ella, y con la cual usted transó contrato para la construcción de los aeropuertos acuáticos.

Hombré, estoy en una reunión de seguridad, si gustás me llamás después.

Solo me gustaría saber bajo qué parámetros usted ha contratado tantos miles de dólares con sociedades constituidas por personas que desconocen que ocupan sus nombres para eso.

Te dije que estoy en una reunión importante y no puedo responder, yo te llamo luego.

Y colgó. Se le llamó nuevamente, pero su teléfono estaba apagado, sin espacio para mensajes en su buzón, y su promesa de regresar llamada no la cumplió.

Megaproyectos y sus alcances

En el  Registro de la Propiedad en Granada aparecen los datos de Megaproyectos, Sociedad Anónima. La sociedad tiene como Objeto Social: comprar, vender importar, exportar  y distribuir materiales, instrumentos, accesorios y todo tipo de artículos de ferretería y de construcción.

Realizar consultorías en los campos de la ingeniería civil, estructural y arquitectónica. Compra-venta de muebles e inmuebles, y arrendar y subarrendar bienes muebles e inmuebles.

Asesorar en construcciones verticales y horizontales, comercial e industrial a personas naturales, jurídicas, entes estatales y descentralizados. Efectuar contratos, negocios, operaciones, inversiones industriales y comerciales de cualquier naturaleza.

Administrar, operar y manejar propiedad o empresas de cualquier naturaleza.

Contratación de empresas, empleados y contratistas dedicados a la construcción y actividades conexas.
El capital lo constituye la suma de 100 mil córdobas, y los socios fundadores son: David Orozco Lindo, cédula número 001- 160179- 0013T. Es el Presidente de la asociación.

Miguel de los Ángeles Moncada López,  con cédula numero 001-240973-0047H, oriundo de Ciudad Sandino. Es el Vicepresidente.

Marlon José Vásquez Torres. Con cédula número 001-060672- 0042Y,  es el Secretario de Meprosa, es de Villa El Carmen y de oficio soldador.

Ronald Wilfredo Carvajal Delgado, con cedula 281-050561-0005E, es el Tesorero, y vive en el Distrito VI, cerca de Villa Austria.

El documento de Constitución de la Sociedad dice que la oficina está instalada en Granada, pero es falso, pues está en las oficinas de Talavera García.

Soldador, rumbero y “empresario”

Marlon José Vásquez Torres es el supuesto Secretario de Meprosa. Su cédula de identidad es la 001-060672-0042Y, vive en el municipio de Villa El Carmen, su centro de votación es el número 515, ubicado en el Centro Escolar Autónomo Caimito número uno, ubicado del kilómetro 34 de la carretera vieja a León, ocho kilómetros al norte.

Llegamos hasta su casa ubicada en la comunidad El Quebracho, luego de recorrer esos ocho kilómetros de tierra, el cementerio de Nandayosi y dos ríos que mojan esos territorios.

Cerca del segundo río, exactamente en una pequeña loma, se encuentra una humilde casa azul, donde nos saluda una bandera rojinegra en su cúspide. Es el sitio que buscábamos.

“Aquí no vive, hace como dos años que nos separamos”, dice la señora que nos saluda.

“Él es soldador y se mantiene en Managua, trabaja por rumbos, a veces lo llaman de Matagalpa, a veces se va a Chinandega, a León va también, aunque tengo tiempo de no saber de él, porque no ha venido a ver a la niña”, agregó, viendo a una pequeña que cargaba en sus brazos.

“Yo no creo que haya pasado eso, porque como le digo, él es soldador, apenas creo que sabe leer, ¿y cómo va a andar en esas cosas una persona así? Yo realmente no podría decirle si es así o no, pero de ninguna manera he sabido yo que esté metido en sociedades ni cosas de esas”, dijo la mujer con el rostro lleno de extrañeza cuando le hablamos del contrato.

“Además, usted me está diciendo y enseñando que es un contrato con esa sociedad y de esas personas que aparecen como sus supuestos socios, nunca los he oído mentar, porque deberían ser gente que uno conoce, y ni se diga verlo a él con una contratación que llegue a tanto (monto), si es un simple soldador”.