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Josué Zapata se mira nervioso. La voz le tiembla. Los ojos le brillan. Parece que en cualquier momento va a comenzar a llorar. Empieza a leer su poema “Se nos olvidó”, mientras el público lo escucha atento.

Festival de Poesía“Carita sucia, ojos despiertos/Mente perturbada y sin aliento/Y el viento que arranca las cobijas tejidas con papel periódico/Que caen cuando los pies descalzos pisan el asfalto”, recita visiblemente conmovido.

Luego explica que le da nervios compartir su poesía. Pero ayer, Josué la recitó frente a una docena de poetas internacionales, unos 30 oficiales de la Policía y 13 privados de libertad. Él es oficial de Tránsito, y por segundo año consecutivo lee poesía durante la “visita” del Festival Internacional de Poesía de Granada a las instalaciones de “Procesamiento” de la Policía Nacional.

Dice que escribe desde los ochos años. El poema que leyó está inspirado en los niños de la calle y lo escribió en media hora.

“Leí el mismo del año pasado porque del nervio cuando iba a leer saqué otra hoja de papel”, comenta con una sonrisa tímida. Le había escrito uno a su madre, pero será hasta el otro año que podrá leerlo.

“No es lo mismo detener a alguien para multarlo que recitar mis poemas frente a tanta gente, y menos a gente que sabe”, revela.

Poesía desde la cárcel

Uno de los privados de libertad que se atreve a leer es Enrique Vanegas. Comenta que cometió errores de violencia intrafamiliar, y por eso fue condenado a cinco años en la cárcel. Sin embargo, hoy es uno de los que gozan de un régimen especial dentro del Sistema Penitenciario de Granada.

“Estoy aprendiendo que las malas experiencias no dejan nada”, dice. Por eso le compuso unos versos al proyecto “Mi Futuro”, que ejecuta la Policía Nacional para reinsertar en la sociedad a los privados de libertad.

La comisionada Teresa Flores, jefa de la Policía de Granada, expresa que esta visita que realiza año con año el Festival es para “darnos un momento de felicidad”.

Los 13 privados de libertad que se reunieron hoy con los poetas de distintos países gozan de régimen especial por su buena conducta. “Ellos también tienen sentimientos”, agrega.

Lectura con corazón

Una poeta sueca se acerca al podio para leer sus poemas. Todos observan a la rubia, bajita, con curvas pronunciadas, que tiene la piel de un rojizo extraño por tanto sol recibido, que empieza a musitar en su idioma. Luego traducen su poema y todos aplauden.

El subinspector de la Policía de Granada, Ernesto Jiménez, recita su poema “Al otro lado del sol”, y argumenta que si uno pone atención a lo que dice entenderá que escribe sobre la posibilidad de renovarse.

“Ese poema lo venía chineando desde hace rato y hoy quise leerlo”, dice. A este oficial, la inspiración poética le vino cuando estuvo en las montañas durante la guerra de los años 80.

Escribía versos de enamorado, de tristeza, cuando desde lugares lejanos recordaba su hogar al que esperaba volver con vida.

Nicaragua es un poema

Desde que se realiza el Festival Internacional de Poesía de Granada e igual en esta novena edición, el penúltimo día los poetas salen a los pueblos cercanos a recitar sus versos. Sin embargo, algunos se quedan en la ciudad.

Vestido con una camiseta celeste con blanco que recuerda la época hippie, y con un short negro que resalta sus delgadas piernas, en el podio de micrófono abierto ubicado a la entrada de la Casa de los Leones, el poeta salvadoreño Erick Jalagua sube a leer varios de sus poemas.

“Quisiera escuchar la canción que inventamos cada vez que hagamos el amor/Quisiera escuchar los suspiros de nuestros cuerpos alimentados de humedad/Quisiera escuchar los tonos de tu voz cuando mi colibrí polinice tu flor”, empieza a recitar Erick.

Cuenta que por primera vez se atrevió a venir al Festival, y animó a un grupo de cinco estudiantes de la Universidad de El Salvador que lo acompañan. Ellos costearon su viaje, hospedaje y alimentación, y gastan unos 30 dólares por día.

“Estar aquí ha sido bello. Quisiera vivir en Granada y quedarme a escribir. Toda Nicaragua es un poema”, declara. Erick comenta que en su país invita todos los sábados a la gente para que llegue a escuchar poesía, pero solo pocos se animan a participar.

“La sensación aquí ha sido distinta. Ver tanta gente animada por la poesía me ha dejado impactado”, agrega.

Él escribe desde los nueve años, y cree que el Festival Internacional de Poesía de Granada es una buena oportunidad para “talleriar” y refinar sus poemas. Ha venido a aprender de los demás.

Ernesto Cardenal: soy del silencio

Luz Marina Acosta, poeta y miembro del comité organizador del Festival Internacional de Poesía de Granada, comenta que al principio temían que por los pocos recursos que pudieron conseguir no vendría mucha gente, pero que al ver el atrio de la Catedral de Granada con lleno total el día de la inauguración, se sorprendieron.

“Lo logramos”, expresó la también asistente del poeta Ernesto Cardenal --a quien este año rindieron homenaje en el Festival--, al ver el resultado del evento.

En el Convento San Francisco ayer por la tarde se presentó la Antología “Somos polvo de estrellas”, del poeta Ernesto Cardenal, como parte del homenaje del Festival.

Cardenal leyó varios de sus poemas más conocidos. Se le miraba emocionado, sonriente, y el público lo ovacionó de pie cuando leyó un poema dedicado a uno de sus amigos de Solentiname.

“Yo te diría Laureano, como vos decías me vale verga la muerte”, recitó.

Después del bullicio, sentado en una mecedora, con su típica vestimenta (cotona blanca, bluyín azul, boina negra y sandalias), Cardenal descansa. Ante la pregunta de ¿cómo se sintió con este homenaje?, responde con tono serio: “Incómodo. No me gustan estas cosas ni homenajes. A mí me gusta la soledad. Soy del silencio. Pero me tuve que resignar”.

 

Por Darío hay que celebrar

Luz Marina Acosta, del comité organizador del Festival Internacional de Poesía de Granada, manifiesta que desde ya empezarán a buscar recursos para “celebrar en grande” el décimo año de este encuentro literario, que será dedicado al gran poeta nicaragüense Rubén Darío. “Buscaremos apoyo en Argentina, Chile, España y Francia, que fueron parte importante de su vida”, explicó.