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El 2 de febrero de 2004, durante el intermedio de la Super Bowl, Justin Timberlake baila junto a Janet Jackson ante más de 100 millones de espectadores. Justin, en un supuesto movimiento “casual”, arranca una parte del traje (oportunamente sujeta con velcro) a Janet, que deja ver uno de sus pechos. El teatrillo permite que se vea un pezón unos segundos antes de que sea ocultado con las manos.

Las consecuencias. El incidente sirvió como excusa ¿perfecta? para modificar las emisiones de TV en directo. Desde entonces, muchas retransmisiones para todo el mundo dejaron de emitirse totalmente en directo, para incluir unos minutos de retraso suficientes para poder censurar actos espontáneos. Adiós al factor sorpresa. Objetivo cumplido gracias a un montaje absurdo.

¿Qué tiene que ver esto con la seguridad? Probablemente nada, quizá mezcle situaciones dispares sin motivo. Simplemente recuerdan un poco lo que estamos viviendo estos días en el mundo de la seguridad con “fenómenos” hacker o hacktivistas.

LulzSec desde el puro descaro lleva unas semanas en boca de todos. Robaron datos personales de una de las páginas oficiales de Sony, entraron en los servidores de Nintendo, consiguieron contraseñas de una compañía de seguridad vinculada al FBI... una de sus últimas hazañas ha sido publicar, sin motivo aparente, las contraseñas de cuentas de correo de 62,000 usuarios de Yahoo, Hotmail y Gmail. Sus objetivos son arbitrarios y su razón... la pura diversión.

Esta jugarreta puede tener una grave consecuencia indeseada. Al igual que la pequeña “broma” que montaron con Janet Jackson, puede servir de excusa para que se apliquen leyes más restrictivas en internet, y así protegernos de esta banda que “anda suelta”, “sin control”, y para la que “cualquiera” es objetivo.

Y no es para menos. Estados Unidos anunció esta semana la creación de una nueva internet para ensayar la ciberguerra. Este internet de tamaño reducido servirá a los investigadores para simular ataques internos o de potencias extranjeras, y será utilizada por el Pentágono para entrenar a sus propios hackers, con el objetivo de salvaguardar información secreta.

La nueva internet está siendo desarrollada bajo la supervisión de la agencia de investigación militar Darpa, la misma que desarrolló la red Arpanet, predecesora de la actual Internet. Disponer de una pequeña red posibilita que los investigadores puedan llevar a cabo los experimentos “en días en lugar de semanas, tal como sucede ahora”, según declaró Eric Mazzacone, portavoz de Darpa.

Además, en muchos países del mundo se están promoviendo leyes estrictas solo comparadas con las de la época de la inquisición, que aterrorizan todo el sistema de internet.

El nuevo Darpa también está desarrollando otros proyectos dentro de la ciberestrategia de defensa. El programa Crash estudia el desarrollo de computadoras que evolucionen con el tiempo y aprendan de los ataques recibidos, de forma que se conviertan en objetivos difíciles de invadir. El otro programa en desarrollo, llamado Cinder, se encargará de supervisar las redes del Ejército para prevenir amenazas internas, como la supuesta filtración de datos a WikiLeaks por el soldado Bradley Manning.

vayala@elnuevodiario.com.ni