•   DAMASCO / AFP  |
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El ejército sirio envió ayer martes refuerzos a la ciudad de Deraa (sur) donde siguió disparando contra los habitantes, al día siguiente de una violenta represión que dejó al menos 25 muertos y llevó a Estados Unidos a plantear “sanciones” contra Damasco.

“Nuevos refuerzos de las fuerzas de seguridad y del ejército ingresaron en Deraa. Hay un tanque en la plaza Kaziet al Balad, en el centro” de la ciudad situada a 100 km al sur de Damasco, indicó un militante de derechos humanos, Abdalá Abazid, contactado por teléfono por la AFP. “Los disparos continúan contra los habitantes”, dijo.

“La mezquita Abu Bakr Asidiq es blanco de intensas ráfagas y un francotirador está apostado en la mezquita de Bilal al Habachi. Hay tanques y barreras instaladas en las entradas a la ciudad”, lo que impide a la gente ingresar en Deraa, agregó el militante.
Según Abazid, “soldados de la 5ª División desertaron, se unieron a nosotros y se enfrentan” al ejército que rodea a Deraa.

La víspera, al menos 25 personas murieron en la represión de las protestas en esta ciudad agrícola de unos 75,000 habitantes. Más de 3,000 soldados respaldados por blindados y tanques habían llegado al alba, según militantes de derechos humanos.

Según las autoridades, que acusan desde el comienzo a “bandas criminales armadas” de estar en el origen del movimiento, el ejército ingresó en Deraa “en respuesta a los llamados de auxilio lanzados por los habitantes para poner fin a los sabotajes y asesinatos cometidos por grupos terroristas extremistas”.

Consejo de Seguridad debate situación
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debatía la noche de ayer martes una declaración propuesta por cuatro potencias europeas que quieren condenar la violenta represión del régimen de Bashar al Asad.

Las consultas sobre la declaración, propuesta por Gran Bretaña, Francia, Alemania y Portugal, comenzaron después que el secretario general de la ONU Ban Ki-moon informara a los 15 miembros del Consejo sobre la situación en Siria y otros sucesos mundiales.
Ban expresó su “creciente preocupación” por la sangrienta represión contra los manifestantes en Siria.

Italia y Francia llamaron al régimen del presidente Bashar el Asad a “detener la violenta represión”, dijo el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, tras entrevistarse con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que calificó de “inaceptable” la brutalidad de las fuerzas de seguridad sirias.

Sarkozy, cuyo país se encuentra inmerso en una operación militar en Libia, excluyó una intervención en Siria sin una resolución previa del Consejo de Seguridad de la ONU “que no es fácil de obtener”.

El lunes, Estados Unidos anunció que estudiaba “sanciones selectivas” contra los dirigentes sirios.

La Cancillería francesa reclamó ayer martes “medidas fuertes” de la ONU y de la UE, al tiempo que Londres aseguró que trabaja con sus socios europeos sobre “la posibilidad de medidas adicionales”.

Turquía, que mantiene estrechos lazos con Siria, reclamó a las autoridades de Damasco avances en las reformas.

Sólo el presidente venezolano, Hugo Chávez, envió un mensaje de apoyo a su homólogo sirio en el que critica el “cinismo” de la comunidad internacional que, según él, quiere intervenir militarmente en Siria pretextando “defender al pueblo”.