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El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa consideró que el cardenal peruano, Juan Luis Cipriani, representa la peor tradición de la iglesia católica, en su columna difundida este domingo por el diario El Comercio.

"El cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, me parece representar la peor tradición de la iglesia, la autoritaria y oscurantista, la Torquemada, la Inquisición", señaló el novelista en su columna "La hora de la Verdad", en respuesta al artículo y declaraciones del religioso.

El autor de "Conversación en la Catedral" cuestionó el artículo "Los irrenunciables derechos humanos" en el que Cipriani desmiente que haya dicho que "los derechos humanos son una cojudez", sino que esa frase estuvo dirigida a la Coordinadora de Derechos Humanos.

Vargas Llosa le recordó a Cipriani que esa institución es dirigida por la ex religiosa española Pilar Coll, y que "en los años de matanzas perpetradas por la dictadura fujimorista, realizaron una admirable campaña de denuncias de los crímenes, torturas y desapariciones que se cometían con el pretexto de la lucha contra Sendero Luminoso".

En cuanto a la esterilización de unas 300.000 campesinas que a través del engaño y por orden del ministerio de Salud se ligaron las trompas o castraron, asegurándoseles que se trataba de simples vacunas o medidas temporales, Vargas Llosa criticó al cardenal porque su crítica la hizo en privado y no en público.

Sostuvo que el cardenal no es tan discreto cuando se trata de protestar contra los preservativos, el aborto o "contra quienes en el balotaje del 5 de junio apoyamos a Ollanta Humala" frente a Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, condenado por violación de derechos humanos. "En vez de protestar públicamente ¡se limitó a hacerlo en privado, es decir, susurrando con discreción su protesta en el pabellón de la oreja del dictador!", precisó.

En declaraciones a la prensa hace unos días, el cardenal rechazó ser indiferente a los derechos humanos al replicar a Vargas Llosa, quien se refirió en España el desdén del prelado por grupos humanitarios en la guerra interna de Perú. "Decirle a un cardenal que no le importan los derechos humanos es un insulto casi tan grave como maltratar a su madre", dijo Cipriani, figura notoria del Opus Dei en América Latina.