•   DAMASCO / AFP  |
  •  |
  •  |

Estados Unidos exhortó ayer miércoles al presidente sirio Bashar Al Asad a “liderar una transición democrática o partir”, poco después de que anunciara sanciones en su contra por su papel en la represión sangrienta contra manifestantes en el país.
La declaración ocurre al mismo tiempo que se dio a conocer que al menos ocho personas murieron en la localidad fronteriza de Tal Kalaj (oeste), y cuando el presidente sirio dijo creer que el descontento popular disminuye, aunque reconoce que sus fuerzas de seguridad cometieron errores en la represión.

“Asad debe elegir entre iniciar una transición política o dejar” el poder, señaló el gobierno estadounidense según un comunicado difundido por el departamento de Estado.

Poco antes, un funcionario estadounidense que pidió el anonimato dijo a la AFP que Estados Unidos sancionará directamente al presidente sirio por su papel en la violenta represión contra los manifestantes.

Desde el 15 de marzo, la represión en Siria ha causado al menos 850 muertos, según varias ONG y la ONU, y provocó más de 8.000 detenciones y la huida de miles de sirios del país.

Al menos ocho personas murieron ayer miércoles en Tal Kalaj, asediada por el ejército desde hace días, informaron a la AFP dos militantes de los derechos humanos.

Afirmaron que hubo bombardeos sobre la ciudad, así como disparos de armas automáticas, y precisaron que numerosos heridos yacían en las calles sin poder ser evacuados.

Denuncian matanza
El martes, habitantes de esta localidad contactados por teléfono habían hablado de una “matanza”, afirmando que hay decenas de heridos en las calles.
Una huelga general convocada para el miércoles contra el régimen autocrático sirio, que reprime desde hace dos meses una revuelta sin precedentes, parecía haber tenido poco seguimiento.

Mientras tanto las principales potencias mundiales seguían divididas sobre el modo de encarar la crisis siria. Suiza se unió a las sanciones tomadas por la Unión Europea y Rusia dijo que se opondría a una posible resolución de la ONU para una intervención militar en Siria.

Según la edición de ayer miércoles del periódico en idioma árabe Al Watan, “el presidente Asad aseguró que Siria superó la crisis” y que los acontecimientos que vivió el país “están llegando a su fin”.

Asad también admitió que las fuerzas de seguridad cometieron errores, ya que no estaban entrenadas para ese tipo de situación que suele quedar a cargo de la policía.

“El papel de los servicios de seguridad es juntar información, analizarla y transmitirla a las autoridades competentes”, dijo Asad, según el diario.
Este miércoles, pese a un llamado a la huelga de militantes opositores, escuelas, tiendas y transportes colectivos funcionaban normalmente en Damasco y otras ciudades.

No obstante, un militante opositor indicó a la AFP que el llamado a la huelga sí había tenido efecto en un barrio popular de la ciudad de Alep, la segunda del país, y en el campus universitario.

Además, unas 2.000 personas se manifestaron en Ifrin, al norte de Alep, en las primeras horas de la tarde del miércoles, agregó Mustafa Suleiman.
Por su parte, Suiza instauró sanciones contra Siria, entre las cuales el congelamiento de los haberes de 13 personalidades del régimen de Damasco, indicaron las autoridades helvéticas, uniéndose a las medidas anunciadas a comienzos de mayo por la Unión Europea.

En cambio, el presidente ruso Dimitri Medvedev dijo que no aprobaría la adopción de una resolución en la ONU autorizando el recurso a la fuerza en Siria, alegando que, actualmente, la coalición internacional no está respetando en Libia las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU.