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  • AFP

Gobernantes centroamericanos prometieron este jueves redoblar esfuerzos para combatir al crimen organizado en un encuentro encabezado por el presidente guatemalteco Alvaro Colom.

El llamado de los líderes sucede días después de que sicarios del cartel mexicano Los Zetas asesinaran a 27 labriegos en una finca de Guatemala, matanza por la que hay tres sospechosos detenidos.

"Hemos avanzado en el plan estratégico de seguridad regional", dijo Colom tras el cónclave al que acudieron los presidentes de Honduras y El Salvador, Porfirio Lobo y Mauricio Funes respectivamente, y delegados de Nicaragua y Belice, en la ciudad colonial de Antigua Guatemala, 45 km al oeste de la capital.

El plan estratégico será definido en Guatemala el 22 y 23 de junio en una cita a la que asistirán los presidentes de Centroamérica, así como de República Dominicana, México y Colombia, dijo Colom.

Tres sospechosos han sido detenidos por la matanza en la finca del departamento norteño de Petén, donde los sicarios decapitaron a sus víctimas, incluidas dos mujeres, mientras policías y militares continúan rastreando la selvática región fronteriza con México, donde Los Zetas operan en la impunidad.

"Continúan los operativos en todo el departamento para dar con los responsables de la masacre. Entre los rastreos que se han realizado en la región se localizó una cabeza humana en El Naranjo (a pocos kilómetros de la masacre). Con esta suman 23 de 27 cabezas que se han localizado", afirmó a la AFP un portavoz de la Policía, Donald González.

Los detenidos son Porfirio García, Toribio Barreno Pérez y Hugo Álvaro Gómez Vásquez. Los tres son guatemaltecos y sospechosos de pertenecer a Los Zetas.

Además, las autoridades han logrado identificar al menos a 20 ex militares guatemaltecos que trabajan para los Zetas, quienes se encargaban de vigilar a familiares y amigos de Otto Salguero, el dueño de la finca, a quien buscaban los sicarios para matarlo, dijeron fuentes policiales.

Los sicarios ejecutaban a los trabajadores mientras les preguntaban dónde estaba Salguero, quien comenzó a ser investigado luego de la matanza por sospechas de que está vinculado con el narcotráfico.

El padre del agricultor negó este jueves que Salguero sea un narcotraficante y aseguró que su familia recibía amenazas desde el año pasado.

"Le puedo jurar y puedo dar hasta mi vida por él (Otto). Él no es narcotraficante, anda huyendo porque lo quieren matar. Nos están matando por esa infamia. Andamos dando vueltas en Guatemala para que se aclare la situación y se investigue como debe de ser", dijo Juan José Salguero Zúñiga a la Radio Sonora.

"Las amenazas vienen desde el año pasado. Mi hijo anda huyendo porque ahora llegaron muy lejos. No tienen alma las gentes que mataron a los trabajadores", agregó el padre, de 77 años.

Los Zetas, cuyas redes se extienden del sur de Estados Unidos a Centroamérica, es un grupo creado por militares mexicanos que desertaron hace unos años para unirse al cartel del Golfo, al que ahora se enfrentan.

Colom impuso el estado de sitio en Petén luego de la matanza, la peor perpetrada en el país desde que firmó la paz en 1996 tras una cruenta guerra civil de 36 años, y desplegó policías y soldados en la región.

Por su parte, el candidato presidencial guatemalteco Manuel Baldizón, líder de un partido opositor minoritario, denunció este jueves que sus padres han recibido amenazas de muerte de Los Zetas debido a que él pidió castigar a los responsables de la matanza.