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  • EFE

Miles de ciudadanos uruguayos volvieron a salir hoy a la calle para exigir verdad y justicia para los crímenes cometidos durante la dictadura militar (1973-1985), en una fecha marcada por el rechazo del Parlamento a un plan para suprimir la ley que impide juzgar los crímenes de esa época.

Bajo en sobrecogedor silencio, solo roto por la lectura en voz alta de los nombres de las víctimas de la dictadura, cuyas fotografías acompañaron la marcha, los manifestantes caminaron bajo el lema "Verdad y Justicia: derechos de todos y responsabilidad del Estado".

Más de 10.000 personas estuvieron en esta XVI Marcha del Silencio, en la que participaron ciudadanos de toda clase y condición y en la que destacó la ausencia de representantes del Gobierno del presidente José Mujica, cuya presencia era habitual en esta movilización.

Buscan eliminar la Ley de Caducidad

Sí estuvieron, sin embargo, representantes del partido oficialista, el izquierdista Frente Amplio, principal impulsor del intento de eliminar en el Parlamento la Ley de Caducidad, aprobada en 1986 a la salida de la dictadura y refrendada en dos plebiscitos, en 1989 y 2009. Ese plan fue rechazado esta madrugada en el Parlamento tras una maratoniana sesión de más de 14 horas debido al voto en contra de toda la oposición, que criticó duramente la iniciativa por atentar contra la decisión soberana del pueblo de mantener la norma, y a la abstención del diputado oficialista Víctor Semproni, que se negó por una cuestión de principios a apoyar la iniciativa.

Pese a que fueron sus compañeros de filas los que desarrollaron el plan, el propio presidente Mujica se mostró contrario a la medida y pidió que no se votara, lo que generó duras críticas por parte de defensores de los derechos humanos y sembró el desconcierto en el seno del partido.

Precisamente el fracaso del plan hizo que "hoy más que nunca" la gente haya querido participar en la movilización, según dijo a Efe la senadora del Frente Amplio Mónica Xavier.

"Ayer aspirábamos a que ésta fuera la primera marcha sin la caducidad y lamentablemente, por un problema interno del Frente, no será así, pero sabemos que la lucha por la verdad y la justicia continúa", dijo la legisladora.

"Búsqueda de la verdad"
Uno de los portavoces de la Asociación de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, Eduardo Piroto, señaló que la intención de la movilización sigue siendo la "búsqueda de la verdad", algo que en los últimos años solo se logró "en cuentagotas" debido en parte a la Caducidad, una ley "que debería ser nula y es abiertamente inmoral".

Piroto no se mostró sorprendido por el rechazo del proyecto, "que era la crónica de una muerte anunciada", en la que había "mucha ilusión" pero que incluía también "mucha confusión".

"En cualquier caso, seguiremos exigiendo al Gobierno que luche por la verdad, que destrabe el problema para que la Justicia pueda actuar libremente", concluyó.

En el mismo sentido se expresó Mauro Tomasini, de la organización Servicio Paz y Justicia, quien insistió que al no haber eliminado la polémica norma, "que nunca tuvo que existir", Uruguay sigue fallando como Estado "al no poder juzgar sus propios crímenes".

La Marcha del Silencio recuerda el asesinato el 20 de mayo de 1976 de los legisladores Zelmar Michelini, del izquierdista Frente Amplio; de Héctor Gutiérrez Ruiz, del Partido Nacional, y de los militantes de la guerrilla tupamara Rosario Barredo y William Whitelaw.

Los cuatro fueron secuestrados en Buenos Aires antes de ser asesinados, un crimen por el que ya fueron procesados y condenados el exdictador Juan María Bordaberry y su entonces ministro de Asuntos Exteriores, Juan Carlos Blanco.

Cifras oficiales sitúan en 37 las personas desaparecidas en la dictadura, mientras que organizaciones de defensa de los derechos humanos apuntan que son más de 200.