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  • AFP

Barack Obama e Isabel II dan un nuevo sentido a la histórica "relación especial" entre Washington y Londres: el presidente estadounidense no escatima elogios a la reina de Inglaterra, que lo recibirá en el Palacio de Buckingham durante su visita al Reino Unido esta semana.

Los dos países tienen desde hace décadas vínculos privilegiados tanto en lo militar como en lo diplomático. En la década de 2000 George W. Bush y Tony Blair fueron muy cercanos, pero también Ronald Reagan y Margaret Thatcher en los años 1980.

Pero apenas llegado al poder, el presidente Obama miró primero hacia Medio Oriente y Asia, dejando a Londres de lado, lo que hizo temer que los días de las "relaciones especiales" habían terminado.

Sin embargo, desde hace poco, Obama parece interesarse más en el "Viejo Continente". Al mismo tiempo, dio pruebas de atención particular por la Reina.

Isabel II "es un símbolo, no sólo en Gran Bretaña sino también para toda la Mancomunidad de Naciones, y evidentemente el mundo entero. Simboliza lo mejor de Inglaterra", estimó el presidente Obama en una entrevista en la BBC difundida el domingo, a dos días de su llegada a Gran Bretaña.

La familia real es "extraordinariamente afable", agregó recordando su encuentro con la Reina en abril de 2009 poco después de su llegada a la Casa Blanca.

En esta ocasión, Isabel II tuvo hacia Michelle Obama, la esposa del presidente, una muestra de afección rarísima: la reina y la primera dama posaron mutuamente sus manos sobre la espalda de la otra.

La prensa se interrogó enseguida si Michelle Obama había violado el estricto protocolo real.

Pero poco después, la primera dama estadounidense y sus dos hijas fueron recibidas en junio de 2009 en el Palacio de Buckingham para una visita privada.

Sasha y Malia "tuvieron la suerte de pasearse en carroza" real, reveló Obama en la BBC. La reina "no habría podido ser más encantadora y afable", agregó.

En ocasión de la primera visita de Estado de la pareja Obama a Gran Bretaña esta semana, la monarquía inglesa desplegará la alfombra roja.

El príncipe Carlos, heredero del trono, recibirá a la pareja Obama a su llegada el martes al aeropuerto de Stansted, en el norte de Londres.

El presidente estadounidense y su esposa se trasladarán luego en helicóptero hacia el Palacio de Buckingham, la residencia londinense de la reina, donde serán alojados durante los tres días de su visita de Estado. Se instalarán en principio en la suntuosa suite belga.

Isabel II los recibirá en ocasión de una ceremonia. Por la noche se organizará una recepción en la sala de baile de Buckingham en la que el presidente estadounidense y la reina pronunciarán un discurso ante 170 invitados.

El príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, y su esposa Kate, recién llegados de su luna de miel en las islas Seychelles, conocerán el martes al presidente Obama. El príncipe y su esposa harán una visita oficial en julio a California (oeste).

El miércoles, la visita de Estado será más política con una entrevista entre Obama y el primer ministro británico David Cameron. Obama también pronunciará un discurso ante la cámara de los comunes y de los lores reunidas.