•   Madrid / EFE y ACAN- EFE  |
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El gubernamental Partido Socialista, PSOE, sufrió un fuerte descalabro en las elecciones municipales y regionales celebradas ayer en España, a menos de un año de las elecciones generales, previstas para marzo de 2012.

El conservador Partido Popular, PP, dominará la mayoría de los gobiernos regionales y un gran número de alcaldías, lo que, según algunos analistas, aumenta la presión sobre el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para un eventual adelanto electoral.

Los populares arrebataron a los socialistas sus feudos de la comunidad de Castilla la Mancha, centro, donde se presentó la “número dos” de los populares, María Dolores de Cospedal, y Extremadura.

El PP ganó las elecciones municipales con una ventaja de casi diez puntos sobre el PSOE, con el 96. 04% de los votos escrutados. El vicepresidente del gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció que el Partido Popular ganó “ampliamente” las elecciones.

El PP obtuvo el 37.59% de votos frente al 27.82% del Partido Socialista Obrero Español, PSOE. Mientras Izquierda Unida, IU, logró un 6.35% de los votos, los nacionalistas moderados catalanes de Convergencia i Unión, CiU, un 3.56% y la coalición independentista vasca Bildu, que se convierte en la segunda fuerza política del País Vasco, un 1.45%.

La minoría
Otras formaciones minoritarias, entre las que se encuentra Unión, Progreso y Democracia, UPyD, creada hace cuatro años por la exeurodiputada socialista Rosa Díez, obtuvo un 19.37% de votos.  Los socialistas han perdido el Ayuntamiento de Barcelona, en favor de los nacionalistas de CiU, según el recuento oficial aún no definitivo.

Las elecciones locales españolas han estado marcadas por la crisis económica y el desempleo que supera el 20% de la población activa, un 40% entre los jóvenes menores de 25 años.

Además, se celebraron bajo la presión de miles de manifestantes “indignados”, sobre todo jóvenes, concentrados desde hace una semana en las principales plazas del país para pedir una regeneración política y un cambio social.

Se consideran además un ensayo de las elecciones generales y son los primeros a nivel nacional que se celebran tras la grave crisis que afecta a España desde 2008.

Una semana más de indignación
Madrid / EFE
Miles de ciudadanos, mayoritariamente jóvenes, mantuvieron ayer las concentraciones de protesta en plazas de toda España. Estos acordaron mantener la movilización popular, al menos, una semana más.

Eso para articular mejor el movimiento y poder conseguir un cambio social. En Londres, los residentes españoles se sumaron a la idea. Esta población continuará sus marchas durante dos horas diarias en la capital británica.