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MORELIA / AFP

Los estados de la costa del Pacífico mexicano se convirtieron esta semana en un campo de batalla campal del narcotráfico, con un saldo de 29 muertos en Nayarit, mientras en Michoacán -500 km al sur- causaban el éxodo de 1,870 personas tras cuatro días de choques.
Aún no está claro cuáles son los grupos enfrentados, pero la región tiene una fuerte presencia de los carteles de Sinaloa y La Familia Michoacana. A su vez, estos son desafiados por Los Zetas, cartel dominante en la costa del Golfo de México que ahora intenta apropiarse de rutas en el océano Pacífico.
En Nayarit (noroeste), los cuerpos de los integrantes de dos grupos de narcotraficantes quedaron tendidos a lo largo de más de un kilómetro de carretera, tras un combate de más de una hora con disparos de fusil y granadas, según testimoniaron los atemorizados habitantes del poblado de Ruiz, a la prensa local.
“Hasta el momento van 29 muertos, luego de que murió en el hospital uno de los cuatro heridos, pero esa cifra podría aumentar porque los demás están graves”, indicó una fuente de la Fiscalía de Nayarit a la AFP vía telefónica.
Del total de víctimas, 17 fueron encontradas en la parte trasera de una camioneta de carga y, según el diario, vestían uniformes de camuflaje y camisetas negras como las que suelen usar sicarios de los carteles de la droga.
El saldo de ese enfrentamiento es el más mortífero ocurrido este año en México entre grupos de sicarios del narcotráfico.

Éxodo en Michoacán
En la región de Tierra Caliente -conocida así por su alta temperatura- en Michoacán, se mantenían los enfrentamientos iniciados el lunes por dos grupos del narcotráfico que combaten entre sí y con tropas del Ejército y la policía.
Los combates han propiciado el éxodo de unos 1,870 habitantes de cinco poblados aledaños, dijo este jueves a la AFP el alcalde de Buenavista, Osvaldo Esquivel Lucatero.
Los helicópteros sobrevuelan la zona y se han escuchado fuertes detonaciones, relató el alcalde del municipio de 30,000 habitantes, el más próximo a la zona de enfrentamientos que habilitó un albergue.
Los vecinos huyen por temor al fuego cruzado en Tierra Caliente, conocida como un refugio del crimen organizado, especialmente del cartel de La Familia Michoacana.