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  • AFP

El caso Dominique Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual contra una empleada del hotel Sofitel de Nueva York, pone en evidencia los riesgos que corre el personal hotelero y lleva a una reflexión del sector sobre las medidas para protegerlo mejor.

La mayoría de los grandes grupos hoteleros se mostraban poco locuaces sobre este sensible tema: Accor, Hilton, Starwood, Hyatt y Marriott se negaron a hacer comentarios. Pero Joe McInerney, director de la Asociación Norteamericana del Sector Hotelero, reconoce que, "sin que sepamos lo que pasó exactamente en este caso, es una señal de alarma para el sector, para llevarlo a examinar sus procedimientos de seguridad". McInerney subraya que varios grupos comenzaron a dar cursos de formación a su personal.

Si hechos de la gravedad de los que está acusado el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) son raros, el personal de limpieza de los hoteles está expuesto a todo tipo de problemas y presiones de parte de cliente poco delicados, según la opinión unánime de los sindicato y los hoteleros.

Annemarie Strassel, portavoz del sindicato Unite Here/Hotel Workers Rising, señala que los testimonios que recibió su organización desde toda América del Norte "revela un esquema ampliamente difundido de acoso y malas condiciones de seguridad para las mujeres, en su mayoría inmigrantes, que trabajan como personal de limpieza en los hoteles".

Según esta portavoz, las empleadas de limpieza de los hoteles se enfrentan a exhibicionistas o clientes que solicitan favores sexuales. Los responsables hoteleros explican disponer de líneas directivas y procedimientos que su personal debe seguir cuando entra a trabajar en la habitación de un cliente, y que difieren según esté ocupada o no.

"No trabajar a puertas cerradas"

Por ejemplo Intercontinental Hotel Group recomienda al personal de sus diferentes filiales (Intercontinental, Crowne Plaza, Holiday Inn...) "no trabajar a puertas cerradas en una habitación ocupada", explica el portavoz Stephen Boggs. "Si un cliente entra en su habitación mientras la empleada limpia, ésta debe abandonar el cuarto y volver cuando esté vacío, esperar a que otro miembro del personal pueda ayudarla o bloquear la puerta de entrada dejándola abierta antes de continuar su trabajo", detalla.

Por último, "si un cliente no está en su habitación, se recomienda colocar el carrito de limpieza delante de la puerta" para bloquear la entrada y "trabajar en la habitación cerrando la puerta" desde el interior, continúa.

De todos modos, estos procedimientos son solo líneas directivas y cada filial del grupo Intercontinental maneja las cuestiones de seguridad en forma independiente. McInerney subraya además que cada cadena hotelera, incluso cada establecimiento, tiene sus propias reglas.

Ante la conmoción provocada en Estados Unidos por el caso Strauss-Kahn, un congresista del Estado de Nueva York presentó una propuesta de ley para equipar a las empleadas de limpieza de los hoteles de un aparato portátil con un "botón de alarma", para protegerlas de una posible agresión.