•   BARCELONA / AFP  |
  •  |
  •  |

Miles de manifestantes se reunieron de nuevo ayer viernes por la noche en Barcelona y Madrid, gritando su furia tras un fuerte operativo de la policía en la mañana en Barcelona para desmantelar un campamento de jóvenes “indignados”.

En Barcelona, más de cinco mil personas se reunieron en la Plaza de Cataluña, donde por la mañana estallaron incidentes cuando los servicios municipales quisieron desmantelar el campamento instalado desde hace diez días.

Por la noche, miles de manifestantes invadieron la Puerta del Sol en Madrid. La multitud agitaba flores y ramos de todos los colores, gritando “Barcelona no está sola” o mostrando pancartas de apoyo a Cataluña.

Después del desalojo en Barcelona, la multitud invadió de nuevo la plaza. En la noche, unos diez toldos fueron reconstruidos.

En Madrid, el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba anunció que las autoridades estudian una posible evacuación de la Puerta del Sol, tras peticiones insistentes del gobierno regional y comerciantes del lugar.

Al menos unos diez camiones de la policía estaban estacionados ayer viernes por la noche en las calles aledañas a la plaza en Madrid.

La excusa
La policía desalojó a los “indignados” que acampaban en la Plaza Cataluña de Barcelona para permitir su limpieza de cara a posibles celebraciones el sábado por la final de la Liga de Campeones, pero unas 200 personas volvieron a ocuparles al mediodía.

La policía y guardias municipales se presentaron a las seis de la mañana y comunicaron a quienes vivaqueaban en la plaza que podrían retirarse quienes querían y quedar bajo vigilancia y aislamiento policial el resto, para hacer limpieza.

Un total de 121 personas “han tenido que ser atendidas por el Servicio de Emergencias Médicas (SEM), de los cuales 37 son policía”, informó un portavoz de la SEM.

En un principio, algunos “indignados” sostuvieron que la limpieza era una excusa para liberar la plaza, ocupada desde hace dos semanas, con motivo de los posibles festejos de los seguidores del FC Barcelona, que se enfrenta en la final de hoy sábado contra el Manchester United por la Liga de Campeones.

“Se limpia la plaza, la policía esta allí para dar apoyo al servicio de limpieza. Se quita todo tipo de objeto contundente que podría ser peligroso, como cacharros, cuchillos”, afirmó una portavoz de la policía.

Ayer viernes por la mañana, numerosos policías formaron dos cordones, uno para rodear a los últimos resistentes que quedaban en el centro de la plaza, y otro para contener una cantidad de jóvenes que querían sumarse al grupo.

Fuerte represión
Si bien la actitud y consigna de los manifestantes era de presentar una “resistencia pacífica”, los ánimos se caldearon cuando una quincena de camiones municipales de la limpieza quisieron abandonar la plaza.

Un grupo de indignados le cerraron el paso en la Ronda Universidad, una de las arterias que rodea la emblemática y céntrica plaza, ante lo cual intervinieron los antidisturbios de los Mossos d’Esquadra (policía autonómica), que terminaron dando bastonazos y recurriendo a balas de goma para abrir paso a los camiones.

Fue cuando hubo carreras de policías cargando contra manifestantes, de “indignados” huyendo de los bastones policiales y donde se produjeron los heridos.

En los alrededores de la plaza llegó a haber unas dos mil personas al mediodía, muchas de las cuales pugnando por entrar en ella, mientras gritaban consignas como “¡No pasarán!”, “!El pueblo unido jamás será vencido!”, “Violencias no”, entre otras, constató la AFP.

Agrupados merced a las redes sociales, el movimiento de jóvenes se extiende hacia otros horizontes en torno a múltiples reivindicaciones, que van desde el fin del desempleo hasta denunciar la corrupción e inutilidad de los políticos.