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  • AFP

El N.1 del tenis mundial, primer favorito de la prueba y defensor del título, Rafael Nadal, se convirtió en el único jugador español que disputará los cuartos de final de singles del Abierto de tenis de Francia tras la injusta derrota de su compatriota David Ferrer (N.7).

Nadal se impuso este lunes en tres sets, por 7-5, 6-3 y 6-3, al croata Ivan Ljubicic en el court central Philippe Chatrier, mientras que en el Suzanne Lenglen el alicantino cayó por 4-6, 6-2, 7-5, 1-6 y 8-6 ante el francés Gael Monfils en la continuación del partido suspendido el domingo por falta de luz.

Para el balear, ésta fue la ocasión para vengar a su compatriota Fernando Verdasco (N.16), quien disminuido por problemas gastrointestinales, cayó eliminado ante Ljubicic en el otro duelo hispano-croata de la ronda anterior.

Sobre su desempeño, irregular en los primeros partidos, Nadal se mostró positivo. "Se habla mucho de problemas. Es cierto que estoy jugando mal. Pero hay que mirar hacia adelante y pensar que estoy en los cuartos de final. Hay mucha exigencia. No siempre se puede jugar bien, pero hace siete años que estoy en el N.1 o N.2 (de la ATP)... Tengo que jugar con alegría, la mente la tengo positiva y si pierdo me vuelvo a casa con la frente en alto", aseveró.

Preguntado sobre la retirada anticipada por lesión del italiano Fabio Fognini para el partido del martes ante Novak Djokovic (N.2) en los cuartos de final, respondió con simple lógica. "Mejor para él, porque podrá descansar más y prepararse mejor (para las semifinales)", señaló.

En los cuartos, 'Rafa', como le dicen afectuosamente sus compañeros, se las verá el sueco Robin Soderling, quinto cabeza de serie, quien derrotó con cierta facilidad al francés Gilles Simon (N.18) en tres sets, por 6-2, 6-3 y 7-6 (7/5).

El español venció al nórdico en la final del año pasado, pero éste lo eliminó en octavos de final de la edición 2009 de la prueba.

"Los dos son complicados. Por ritmo prefiero a Simon, porque Soderling saca muy fuerte de entrada y por ahí te destroza a tiros, pero los dos son buenos", comentó Nadal, que estuvo entrenando con el francés y todavía no conocía el resultado entre éstos.

Ferrer, séptimo cabeza de serie, cayó ante Monfils (N.9) jugando a gran nivel y sin dar el brazo a torcer ante un rival irregular, pero que hasta ahora le ha ganado siempre.

El experimentado alicantino, de 29 años, quien fuera cuartofinalista en París en 2005 y 2008, perdió en las dos veces en que se enfrentó al jugador parisino, de 24 años y de origen caribeño, quien llegó a semifinales del torneo muy joven, precisamente gracias a su primera victoria sobre el español en la segunda ocasión en que llegó a la instancia anterior (el otro triunfo fue en la Copa Davis 2010).

El español, un jugador más completo, parece no poder superar una especie de maldición ante este rival. "Fue un partido tenso, con muchos nervios, de ida y vuelta. Estoy un poco triste porque perdí en cinco sets", se conformó el perdedor.

A diferencia de lo ocurrido en las rondas anteriores, todos lo tenistas que disputan los octavos de final se conocen en mayor o menor grado.

"En el quinto set me mantuve concentrado (aunque su rival le hizo el 'break' en los primeros juegos). Fue un partido muy difícil y delicado. Al final, Gael ganó porque jugó mejor en los momentos claves. Yo cometí faltas que no debería", reconoció con naturalidad el español, que bien podría haber continuado adelante en la tierra batida parisina.