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Una veintena de ONGs rechazaron hoy la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que fue suspendida tras el golpe de Estado de 2009, si no hay un compromiso previo con los derechos humanos.

La OEA debatirá el 1 de junio el reingreso de Honduras en una Asamblea General Extraordinaria, después de la vuelta el pasado sábado del depuesto presidente Manuel Zelaya, tras la firma del Acuerdo de Cartagena de Indias auspiciado por Colombia y Venezuela.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) señaló que aunque las organizaciones ven el acuerdo como un paso "significativo" para facilitar el regreso de Zelaya -una de las principales demandas para su vuelta al organismo- observan "con preocupación" la omisión de otros temas sobre derechos humanos.

El Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de Tortura y sus Familiares (Cptrt), el Cejil, Abogados y Abogadas en Resistencia Zona Norte, y Colectiva de Mujeres Hondureñas (Codemuh), entre otras, consideran que se deben investigar los hechos alrededor del golpe de Estado.

Además, señalan que durante el golpe "ocurrieron numerosas violaciones a los derechos humanos que afectaron principalmente a personas que se manifestaron en contra". Sin embargo, los firmantes consideran que el acuerdo "no reconoce estos hechos, ni establece un mecanismo efectivo para su investigación, sanción y adecuada reparación".

Las ONG consideran que su demanda es "indispensable" para la superación de las consecuencias del golpe de Estado en el país centroamericano por lo que rechazan el reingreso incondicional de Honduras a la OEA "si el mismo se basa únicamente en ese acuerdo".

Asimismo, denuncian que varios miembros de la cúpula militar que lideró el golpe contra Zelaya se mantienen en la dirección de instituciones que forman parte del Ejecutivo. "La rendición de cuentas de estas personas y el establecimiento de las responsabilidades que correspondan son condiciones mínimas para avanzar hacia el estado de derecho en Honduras", subrayan.

Honduras fue suspendida como miembro de la OEA el 4 de julio de 2009, a raíz del Golpe de Estado del 28 de junio de ese mismo año que depuso al entonces presidente Manuel Zelaya.

Las organizaciones consideran que el acuerdo resulta insuficiente si no va de la mano de medidas que superen las condiciones que permitieron el golpe de Estado, y "sin que al menos se defina un proceso debidamente supervisado por la comunidad internacional para investigar y enjuiciar a los violadores de los derechos humanos y a quienes han atentado contra el Estado de Derecho".

En este sentido, recomiendan que se investiguen y aclaren los asesinatos de periodistas y defensores de derechos humanos, así como que se tomen las medidas necesarias para acabar con las amenazas contra jueces, periodistas y activistas que participaron en actividades contra el golpe.

También reclaman que se cumplan las medidas de protección dictadas para proteger a las personas que se encuentran "en situación de riesgo" y el fin de la impunidad por las violaciones de los derechos humanos.