•   SAN SALVADOR / ACAN-EFE  |
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El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció ayer que promoverá el Servicio Militar Obligatorio para evitar el ingreso de jóvenes a las pandillas, y el voto de los salvadoreños en el exterior, a la vez que convocó a un “gran diálogo nacional” por la productividad y la paz social.

El proyecto del Servicio Militar Obligatorio de protección civil, busca “integrar” a las filas castrenses “para su protección a 5,000 jóvenes en riesgo de ingresar a las pandillas”, afirmó Funes en un discurso de alrededor de 51 minutos ante la Asamblea Legislativa, con motivo de su segundo año de gestión.

Indicó que los jóvenes recibirán durante seis meses “orientación para su rehabilitación a través de adiestramiento militar sin armas”, a la vez que se formarán “para generar un cambio de conducta y facilitar su inserción a la vida productiva del país”.

“Confiamos en que esta nueva iniciativa tendrá un alto impacto en materia de prevención del delito y la violencia en el país”, sostuvo el mandatario, y detalló que los jóvenes aprenderán “tareas de protección civil” para que sirvan de apoyo en labores de prevención y mitigación de riesgos en la nación centroamericana.

La Constitución establece, en su artículo 215, que el Servicio Militar es obligatorio para los salvadoreños entre 18 y 30 años, y añade que “una ley especial regulará esta materia”. Una fuente castrense explicó a Acan-Efe que actualmente el Servicio Militar es voluntario.

El voto en el exterior    
Por otro lado, Funes, del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), anticipó que iniciarán un proceso que concluirá en 2014, cuando concluye el actual período de Gobierno, para facilitar que los salvadoreños en el exterior “puedan votar y elegir al próximo Presidente de la República”.

“Será un acto de justicia. Será un acto que significará una verdadera profundización de la democracia salvadoreña. Será un acto que tendrá un alto impacto en el futuro político, económico y social del país”, resaltó Funes, cuyo país tiene entre 2.5 y tres millones de ciudadanos que residen en el extranjero.

Explicó que han pedido al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el apoyo para la formulación definitiva de la propuesta, así como para la identificación de la población en el exterior que podrá adquirir el derecho al voto.

Durante su discurso, Funes señaló como uno de los “problemas centrales” del país la delincuencia, el accionar del crimen organizado y el narcotráfico, aunque destacó que en el último año “El Salvador ha logrado detener la tendencia al alza delictiva”.

Ratificó que su Gobierno, respaldado por la administración estadounidense, “ha asumido el liderazgo regional en materia de seguridad y está decidido a impulsar acciones y políticas conjuntas para combatir esta lacra que atraviesa el continente, desde Colombia hasta EU”.