•   VARIAS CAPITALES / AFP  |
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Una comisión investigadora creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, denunció ayer miércoles que el régimen libio y las fuerzas de la oposición cometieron crímenes de guerra, al tiempo que la OTAN decidió prolongar sus operaciones hasta finales de septiembre.

“Sobre la base de informaciones recogidas durante sus visitas en el terreno, particularmente en Trípoli y Bengasi (...) la comisión constató violaciones graves del derecho internacional, de los derechos humanos y humanitarios”, perpetradas tanto por las fuerzas del régimen como por las tropas rebeldes, explicó la comisión en un comunicado.

En Bruselas, la OTAN estimó que la marcha del líder libio Muamar Kadhafi es una cuestión de tiempo, y anunció que prolongaba hasta finales de septiembre su plan de acción militar, que debía culminar el 27 de junio, después de haber intensificado los bombardeos sobre Trípoli.

“La cuestión no es saber si Kadhafi se marchará, sino cuándo”, declaró el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en una conferencia de prensa en Bruselas, organizada por la fundación Carnegie.

Horas antes, Rasmussen había emitido un comunicado para anunciar la prolongación de la misión de la OTAN. “Se trata de un mensaje claro para el régimen de Kadhafi: estamos decididos a proseguir nuestras operaciones para proteger al pueblo libio”, aseguró Rasmussen en el comunicado.

Por su parte, el exministro libio de Petróleo, Chukri Ghanem, anunció ayer en Roma su decisión de sumarse a la lucha por un “Estado democrático”.

Conflicto empantanado
La OTAN tomó las riendas de la operación militar en Libia el 31 de marzo pasado. La operación había comenzado el 19 de marzo, un mes después del inicio de la revuelta popular reprimida sangrientamente por el régimen de Muamar Kadhafi, en el poder desde hace casi 42 años.

A pesar de 9,000 misiones aéreas, 3,500 de ellas para bombardear blancos precisos, el conflicto está, al parecer, empantanado.

Ayer miércoles, la aviación de la OTAN bombardeó por tercer día consecutivo la ciudad de Al Jafra, en pleno desierto, a 600 km de Trípoli, anunció la televisión estatal libia.

La noche del martes, los aviones de la OTAN habían atacado Trípoli, blanco de bombardeos intensivos desde hace una decena de días.

Coche bomba en Bengasi
En Bengasi, “capital” de la rebelión, se produjo una fuerte explosión el miércoles por la tarde en el estacionamiento exterior de uno de los mayores hoteles de esa ciudad, al parecer haber resultado heridos, constató un periodista de la AFP.

Según el portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim, 718 civiles murieron y 4.067 fueron heridos en los ataques de la OTAN y la coalición entre el 19 de marzo pasado y el 26 de mayo.

“No tenemos ninguna indicación de que sea así”, respondió, por su parte, Carmen Romero una portavoz de la OTAN, que precisó que la organización no tenía gente en el terreno para evaluar el impacto preciso de los bombardeos.

El conflicto ha causado miles de muertos, según el fiscal de la Corte Penal Internacional, y 893,000 personas se han visto obligadas a abandonar el país, especialmente trabajadores inmigrantes, según la ONU.