•   TRIPOLI / AFP  |
  •  |
  •  |

El coronel Muamar Kadhafi está cada vez más aislado en Libia, afirmó ayer jueves el jefe del estado mayor estadounidense, Michael Mullen, al tiempo que Rusia anunció el envío de un mediador a Bengasi y Trípoli para buscar una solución negociada al conflicto.

“Hay desde mi punto de vista algunos signos, sobre todo en los últimos días, de que Kadhafi está cada vez más y más aislado”, dijo Mullen en un desayuno con periodistas.

Mullen señaló la defección del ministro de Petróleo, Shukri Ghanem, que había sido una figura clave en el régimen, y dijo que había recibido un informe que afirma que un grupo de “generales jóvenes” se había distanciado también de Kadhafi.

Rusia, que recientemente se ofreció como mediadora en esta guerra que amenaza con empantanarse, hizo un llamamiento en favor de las negociaciones para solucionar el conflicto y anunció el envío de un “enviado especial” a Bengasi, feudo de la rebelión, y Trípoli para mediar entre ambos bandos.

Un poco antes, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, había declarado que a su país le gustaría “tanto como sea posible que el problema sea resuelto a través de las negociaciones y no por medios militares”, aunque reconoció que esa vía era “muy difícil”.

Tradicionalmente opuesta a cualquier injerencia, Rusia, aliado de Libia, acabó con sus reticencias al proclamar abiertamente la marcha del coronel Kadhafi al acabar la cumbre del G8 que se celebró recientemente en Francia.

El vicepresidente del Consejo Nacional de Transición (CNT, órgano político de la oposición), Abdel Hafiz Ghoga, reafirmó este jueves en Bengasi que una eventual solución política al conflicto es “absolutamente imposible” sin la marcha de Kadhafi.

Los intentos de encontrar una solución política al conflicto, que causó ya entre “10.000 y 15.000 muertos” desde el 15 de febrero, según el balance de la ONU, se encuentran en punto muerto al negarse Kadhafi a abandonar el poder, pese a las presiones internacionales y a las defecciones en el seno el régimen.

Frente a esta actitud de desafío, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, anunció el miércoles una prórroga de la misión de la Alianza en Libia, prevista inicialmente hasta finales de junio. También aseguró que la marcha de Kadhafi era una “cuestión de tiempo”.