•   SANA / AFP  |
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El presidente yemení Alí Abdalá Saleh, herido este viernes en un bombardeo al palacio presidencial en Saná, aseguró que se encuentra bien, en un mensaje de audio, después de varias horas de incertidumbre sobre su estado de salud.

“Estoy bien, estoy en buena salud”, afirmó el jefe de Estado en su mensaje difundido por la televisión estatal y precisó que el bombardeo de la mezquita del palacio presidencial había dejado siete muertos.

Según un responsable del partido gubernamental, Saleh resultó “herido levemente en la cabeza” en el bombardeo del palacio presidencial.

El presidente acusó a los “hijos de Al Ahmar”, en referencia al jeque Sadek al Ahmar y sus seguidores, y llamó a “las fuerzas armadas a limpiar las instituciones del Estado de esas bandas”.

La televisión estatal desmintió la información de la muerte del presidente que había dado el canal Suheil, controlado por la potente tribu de los Hashed.

La Casa Blanca condenó firmemente “los actos de violencia sin sentido en Yemen, incluido el ataque contra el palacio presidencial en Saná”, según un comunicado.
Francia y Reino Unido volvieron a reclamar la marcha del poder de Saleh y pidieron a sus ciudadanos en Yemen que abandonen ese país.

Evacuarán a europeos
La Unión Europea activó un mecanismo con el objetivo de ayudar y coordinar la evacuación de todos los ciudadanos europeos residentes en Yemen y que quieran abandonar el país, informó la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton.

En el ataque contra el palacio presidencial, además de Saleh, también resultaron heridos varios altos responsables yemeníes como el primer ministro, Alí Mohamed Mujawar, los presidentes de la Cámara de Diputados, Yahia al Rai, y del Consejo Consultivo, Abdel Aziz Abdel Ghani, y el consejero de prensa del presidente, Abdo Burji, según informó un responsable del partido gubernamental.

Al gobernador de Saná, Nooman Duik, le tuvieron que amputar un brazo y una pierna por las heridas sufridas, informó este responsable, que pidió el anonimato.

Atacan residencia del hermano de jefe tribal
Como respuesta, las tropas leales a Saleh bombardearon la residencia del jeque Hamid al Ahmar, hermano del jefe tribal de los Hashed, Sadek, cuyos seguidores se enfrentan violentamente contra el ejército desde hace 10 días, después de que su jefe se uniese al movimiento de contestación del régimen yemení.

La Guardia Republicana, cuerpo de elite del ejército, también bombardeó las residencias de otros dos hermanos de Sadek al Ahmar y la del general disidente Ali Mohsen al Ahmar “en respuesta a los tiros de obuses contra el palacio presidencial”, declaró a la AFP el portavoz del partido gubernamental, Tarek Chami, quien responsabilizó de ese ataque a la tribu de los Hashed.

En declaraciones a la AFP, el jeque Hamid al Ahmar rechazó esas acusaciones y aseguró que Saleh era el instigador del ataque al palacio presidencial para provocar “una guerra civil”.

Ayer viernes por la noche, la capital yemení ofrecía una imagen fantasmagórica, inmersa en la oscuridad por un corte de la corriente y con un importante despliegue de las fuerzas de seguridad.

Combates en Taez
En Taez (sur), cuatro militares y dos manifestantes murieron este viernes cuando los soldados se enfrentaron a los manifestantes que intentaban marchar hacia la Plaza de la Libertad, donde el lunes una sentada fue dispersada por la fuerza con un saldo de más de 50 muertos.

En el plano diplomático, el presidente senegalés, Abdoulaye Wade (en calidad de presidente de la Organización de la Conferencia Islámica) aseguró este viernes que Saleh le ha pedido que contacte con varios países, entre ellos Estados Unidos y Francia, para organizar unas elecciones antes de abandonar el poder.

La contestación popular contra el régimen de Saleh, en el poder desde hace 33 años, se inició en enero y se mantuvo pacífica hasta el 23 de mayo, el día siguiente a que el presidente se negara a firmar un acuerdo de salida de la crisis. Desde entonces se celebran sangrientos combates en Saná entre ambos bandos.