•   SANÁ / AFP  |
  •  |
  •  |

El régimen yemenita frustró la esperanza de la oposición de una transición rápida del poder al anunciar que el presidente Alí Abdalá Saleh, hospitalizado en Arabia Saudí, volverá a Saná en los “próximos días”.

Responsables sauditas habían indicado el fin de semana que Saleh volvería recién al cabo de una convalescencia de 14 días, lo que los “jóvenes de la revolución” vieron como una partida definitiva del jefe de Estado.

Sin embargo, el vicepresidente Abed Rabbo Mansur Hadi frenó su entusiasmo al declarar que Saleh se “recupera bien” de sus heridas y “volverá al país en los próximos días”.

En ausencia de Saleh, la tregua propuesta por el rey Abdalá de Arabia Saudí y negociada por Mansur Hadi con el poderoso jefe tribal de los Hached, jeque Sadek al Ahmar, seguía vigente este lunes en Saná.

En una declaración común, Berlín, París, Londres, Madrid y Roma exhortaron a los yemenitas a “respetar la tregua iniciada por el rey de Arabia Saudí”.

En una reunión con los embajadores europeos, el vicepresidente yemenita dijo el lunes que la consolidación de la tregua era la “prioridad número uno”, indicó la agencia oficial Saba.

Por su parte, el mediador del Golfo, Abdellatif Zayani, anunció que estaba dispuesto para reactivar su mediación en Yemen.

La “iniciativa del Golfo sigue ofreciendo la solución apropiada” a la crisis, dijo Zayani en un comunicado.